Entrevista

Quique Medina: “El Deleste Festival se va a quedar en el cauce del río definitivamente”

"El año pasado en el Palau, se hizo con la idea de que el público conviviera dentro y fuera de él. Resultó que el público no se quedaba dentro, la terraza fue la estrella"

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Second, una de las cabezas del cartel del Deleste 2019. | E3

El año pasado, el Deleste Festival dio el salto hacia su consagración como el festival por excelencia de otoño en València, al pasar de celebrarse en La Rambleta al Palau de la Música. Unos 1.700 viejóvenes  llenamos el recinto y alrededores, principalmente atraídos por el concierto conmemorativo de los 20 años del disco Una semana en el motor de un autobús, interpretado por J y Florent, de Los Planetas, junto a un quinteto de cuerda.

Este año, el festival se celebrará desde las 11.30 de la mañana hasta la 1 de la madrugada en el cauce del río Turia, una circunstancia que ha dado que hablar debido a los problemas que ha acumulado el Palau, y cuyas obras de rehabilitación tras los derrumbes sufridos no tienen una fecha de término clara a día de hoy. El co-director y promotor del Deleste -y de los conciertos de La Pérgola y de tantas otras cosas-, Quique Medina, nos cuenta las características del evento que se celebra el próximo sábado ante una gran expectación.

-Es inevitable pensar que la organización de esta edición del Deleste puede haber estado condicionada por el conocido caso de los problemas del Palau de la Música. ¿Cómo habéis gestionado estas nuevas condiciones?

-Habíamos decidido salir del interior del Palau de la Música antes de que sucediera todo eso.

-¿Sí?

-Se puede pensar que no pero sí. Hubiera sido bastante desastre que nos hubiéramos planteado los conciertos en el interior del Auditorio y los tuviéramos que haber cambiado por los obras. El paso de irnos al exterior y hacer el festival en los jardines de abajo, justo donde se hace la Filmoteca d’Estiu, ya estaba decidido. Para nosotros, poder hacer un festival en ese tramo del río es un logro brutal.

Deleste

Quique Medina. | E3

-Claro, el cauce del río es una maravilla, pero sorprende la fecha, ya que a estas alturas del año el tiempo te la puede jugar.

-Nos la jugamos, con todos los seguros correspondientes en regla, pero puede ser que salga un día de ciclogénesis de esas. Pero la experiencia del año pasado en el Palau fue con la idea de que el público conviviera dentro y fuera de él, y al final resultó que el público no se quedaba dentro. La terraza era la estrella. Y también fue un día en que cayeron unas gotas. Para montar un escenario, la terraza se nos quedó un poco estrecha, incómoda en muchos momentos. Todo salió adelante bien, pero en el interior la gente sólo iba directamente a los conciertos. Ahí yo ya fantaseaba con llevarlo todo abajo. Aparte, ese tramo del río me parece maravilloso, porque ya de por sí tiene mucha vida cada fin de semana, es una de las partes de València más vivas. Hacerlo ahí conlleva mucha responsabilidad, pero va con nuestra filosofía, fusionar la vida de la ciudad con la música, no al revés. Irnos abajo conlleva una inversión a nivel de escenario y producción bastante bestia. Pero el escenario tiene que estar ahí; Manel y Second quieren tocar delante de 3.000 personas. El río comenzó a ser nuestra obsesión.

-Claro, dependerá mucho de los formatos. El concierto de Los Planetas el año pasado me cuesta imaginarlo en el río.

-Este año no teníamos ningún espectáculo obligado para el Auditorio. A mitad del trayecto pensamos que en realidad todos los grupos querrían tocar fuera. Les preguntamos y así fue. El río se fue convirtiendo en la estrella del festival.

Respecto a la lluvia, como promotor que soy, a veces he programado en junio y me lo he comido con patatas. Por otra parte, el Deleste es un festival tan importante de día como de noche. Ya sabes cómo suele estar a las 13h. Y eso, en verano, no se puede plantear. Si sale bueno, es mucho mejor un día de otoño en València que un día de julio o agosto, por lo que hemos decidido salir al exterior definitivamente. Es la apuesta por tener algo más de aforo y también por hacerlo más rentable. Hay que hacerlo más grande si quieres tener grupos importantes que estrenan disco, como Manel, y que quepan 500 personas más. Pero qué duda cabe de que el miedo, como promotor, va a estar ahí siempre. Y conquistar el río, para mí es un hito; en ese espacio, es el primer festival que se va a hacer.

-Escuchándote, me resulta hasta curioso que nadie se haya lanzado a organizar un festival de música en un espacio tan emblemático.

-En otro tramo se celebra la famosa feria del vino, el Festival de Les Arts, que al fin y al cabo está en el cauce pero en otro tipo de escenario, que por supuesto es estupendo… Pero en este contexto con naturaleza, gente paseando, y en el río propiamente dicho, pues no. Y me parece la joya de la corona de la ciudad. Por qué no vas a poder poner música siempre que te ciñas a los horarios y lo hagas con respeto. Quiero que la gente que esté paseando a su perro, o corriendo por allí, lo vea muy bonito y fusionado con el río, no quiero que sea intrusivo. El sábado será la primera experiencia, pero creo que lo sabremos hacer.

Además, vamos a seguir utilizando la terraza del Palau, porque esa conexión sigue estando. De hecho, otra novedad de este año es que la terraza, desde las 12 de la mañana hasta las 21.15, cuando empieza Second, va a ser un Deleste Electrònic gratuito. Va de la mano de lo que comentaba antes: quiero que la gente que pasee por el río ese día diga “qué bonito está esto”. Y a la 1 de la madrugada, como muy tarde, todo fuera.

Deleste

Cartel definitivo del Deleste. | E3

-¿Cómo va la venta de entradas?

-Tenemos unos números para empezar a estar bastante tranquilos, ya sabemos que habrá más de 2.000 personas y que superaremos el año pasado, pero quedan entradas y creo que van a llegar hasta el final de la semana, porque el recinto da para 3.000. No nos podemos relajar, porque 300-400 entradas más o menos son significativas, y cuando se organiza algo nuevo en un lugar nuevo, siempre se está algo asustado.

-Entrando en el cartel, que ya hemos comentado ampliamente en Economía 3, sí que quería hablar de un cambio que me parece interesante. El año pasado, parecía que la conmemoración de los 20 años de Una semana en el motor de un autobús de Los Planetas se lo comía todo. Este año hay estrellas, como Manel, propuestas diferentes como The New Raemon y Paula Bonet, una heterogeneidad que le da más carácter de festival…¿Estás de acuerdo con este punto de vista?

-Es verdad que el año pasado estaba todo muy al servicio de Los Planetas, estoy de acuerdo. Teníamos a Los Punsetes, La Bienquerida, pero había un escalón muy importante entre Los Planetas y el resto. Para mí era un sueño programarlos en un espacio así. Ellos también hicieron un gran esfuerzo por venir. Este año está todo mucho más mezclado e ideado para que sea una experiencia musical mucho más trabajada. La mañana será más tranquila y se irá animando según caiga la tarde, con grupos más gamberros como Alavedra -que no los conoce nadie y es una de nuestras grandes apuestas- y Mueveloreina, con toda esa energía que desprende Karma Cereza; después, Pony Bravo

-Cañeros.

-Sí, por la tarde subirá el calor y la fiesta. Y por la noche llegarán los momentos álgidos del festival, con Second y Manel, último concierto que está programado a las 23h. También bailables pero que no dejan de ser grupos pop; hemos programado pensando en el entorno. Espero disfrutar y emocionarme mucho. Al día siguiente, normalmente me levanto con una sensación bastante rara, contento pero con un poco de depresión porque todo haya pasado ya. Pero me iré a comer con mi familia y luego a votar, obviamente.

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