La exposición podrá visitarse hasta el 26 de enero

El IVAM descubre la obra de Zineb Sedira en España (y el salón de su casa)

22 obras entre las que se incluyen fotografías, vídeos e instalaciones, nos hablan de la existencia política y la construcción social de Argelia

Zineb Sedira sentada en la instalación que recrea el salón de su casa en la Galería 7 del IVAM. | Foto: EFE / Kai Försterling

El IVAM acoge la primera gran exposición en España de la artista Zineb Sedira, que nació en París en 1963 hija de padres argelinos emigrados, vive en Londres desde mediados de los 80 y se viste y decora el salón de su casa al más puro estilo vintage inspirado en los años 60. En definitiva, como definió el director del IVAM y esta vez también comisario de la exposición, José Miguel G. Cortés, Sedira “resume el carácter de los artistas que son de muchos sitios y de ninguno”.

Zineb Sedira ha protagonizado numerosas exposiciones individuales en las ciudades más importantes de Europa y Estados Unidos, así como en en el norte de África. Ha sido reconocida con prestigiosos premios en París, Montreal o Londres y en 2015 fue nominada al prestigioso Premio Marcel Duchamp, otorgado por la Asociación para la Difusión del Arte Francés (Adiaf) en colaboración con el Centro Pompidou. Para la muestra que lleva por título su propio nombre, el IVAM ha colaborado con la Fundación Gulbenkian de Lisboa y la Galería Nacional del Jeu de Paume de París.

Repasadas las credenciales de la artista, vamos a lo que importa. Lo primero es que la exposición, compuesta por 22 piezas, es de una belleza plástica muy notable. Entra fácil por la vista. Y debajo de esa belleza hay un discurso rico en temáticas y matices, que ilustran toda una personalidad que no puede ser más cosmopolita -por manoseado que esté el término- y que viene propulsado por el shock que le supuso la primera visita a su país de origen en 2005, con el que desde entonces “mantiene una vinculación cada vez más estrecha”, según declaró G. Cortés.

La primera sala de la Galería 7 del IVAM alude a la actualidad más bochornosa (mejor que rabiosa) con una instalación de imágenes de “un barco desguazado, que no llega a ningún sitio; es un cementerio, aunque no veamos los cadáveres”, como indicó G. Cortés. Una metáfora sobre los viajes a ninguna parte que tienen lugar en el Mediterráneo, como es tristemente conocido por todos.

Sedira

Un joven ante una de las instalaciones fotográficas de Zineb Sedira en el IVAM. | Foto: EFE / Kai Försterling

Pero sólo es un prolegómeno. Sedira habla partir de la segunda sala con su voz propia combinándola con voces colectivas para situar a partir de su discurso estético una idea de pasado, presente y futuro de Argelia. En 1962 -un año antes de su nacimiento-, tras un largo y cruel conflicto bélico con Francia, la artista destacó que “Argelia se convirtió en el primer país colonizado que se liberó a través de una guerra y no tras un proceso político. Muchos países, no sólo africanos, lo tomaron como modelo antiimperialista y anticolonialista”. Pero este modelo se diluyó de forma relativamente rápida en el tiempo: “Argelia es un país que no sabe cuidar de su memoria”.

De hecho, su condición de símbolo antiimperialista y anticolonialista culminó con la celebración del Festival Panafricano de 1969, en palabras de la artista, basado en “la idea de la cultura como la gran herramienta anticolonial”.  Para testimoniarlo, tuvo que investigar ella misma y recoger material audiovisual que no estaba adecuadamente conservado en ningún sitio, y lo ha instalado en una creación realizada ex profeso para esta exposición que recrea el salón de su casa londinense, decorado al estilo de los años 60, con material procedente en su mayoría de distintos mercadillos que fue recopilando desde que tenía 18 años. Sus queridos años 60 fueron “el periodo en el que se gestaron los movimientos pacifistas y feministas”.  “El salón es una invitación para que se siente el espectador”, y reconoció que, tal vez inconscientemente, su estética le vincula con ese espíritu colectivo y fraternal que supuso el Festival Panafricano.

Sedira

Zineb Sedira posa ante fotos de edificios coloniales franceses que aún se mantienen en pie en Argelia. | Foto: EFE / Kai Försterling

Reír en el infierno

Pero poco después todo cambió. En 1991 estalló en el país norteafricano una revolución fundamentalista que lo condujo a una larga y sangrienta guerra civil hasta el año 2000, aunque Sedira prefiere calificarla como guerra contra el terrorismo religioso.

La sala Reír en el infierno está protagonizada por cómics, caricaturas y portadas de revistas satíricas con las que un grupo de valientes se burlaron de los fanáticos, y que también están en el IVAM gracias al trabajo de investigación de la artista. “La prensa y los intelectuales se dieron cuenta de que el humor y la caricatura era una forma de lucha contra el fundamentalismo”, contó Sedira. No hay mejor material para el humor que el fanático que entrega su vida a inamovibles convicciones abstractas como dioses intocables o patrias sagradas. Lo malo, lo peor, el horror, es que no se conforman con autoimponérselas a sí mismos: necesitan que los demás también suframos sus delirios. En la llamada “década negra” de Argelia, 103 periodistas, intelectuales y humoristas fueron asesinados. La barbarie de Charlie Hebdo no fue una catástrofe sin precedentes; lo que no debe impedir nunca que sigamos riéndonos de ellos. Un exaltado por una bandera o por un credo religioso es un personaje ridículo sea cual sea su bandera, sea cual sea su religión.

Finalmente, unas muy bellas esculturas de madera, acero y resina transparente recrean la idea del naufragio, un tema recurrente en la obra de Sedira, su metáfora del viaje vital que se puede ver interrumpido en cualquier momento. Pero pese a todo, la artista mantiene un discurso optimista. Según declaró, “vivimos un buen momento, que me recuerda al de los años 60. La gente, en Argelia, está volviendo a reconocerse, se han reapropiado de las calles y pienso que se está recuperando el espíritu de aquel Festival Panafricano”.

Cerrando el círculo, Argelia es hoy, en sus palabras, “un nuevo ejemplo de revolución sin violencia y mucha fuerza”. Y todo esto ha quedado plasmado de forma muy agradable, casi ligera, en el IVAM hasta el 26 de enero de 2020, en una exposición que supone el descubrimiento de la figura singular de Zineb Sedira en España.

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