Profesionales Beta

BiziPoz, jóvenes emprendedoras en la lista Forbes que apuestan por el ‘Talento Senior’

La empresa diseña y desarrolla programas de envejecimiento activo que responden a las necesidades de la realidad actual de los mayores de 55 años

Beatriz y Eider, desarrollaron su idea durante el último curso de la carrera| E3

Eider Etxebarria y Beatriz Santamaría son las fundadoras de BiziPoz, un empresa social enfocada en el envejecimiento activo que fomenta el talento senior. Las emprendedoras, con los 25 años recién cumplidos, fueron seleccionadas dentro de la lista 30 under 30 de 2018, elaborada por la revista Forbes a nivel estatal. Este listado incluye anualmente a jóvenes de menos de 30 años que han lanzado un proyecto con gran potencial innovador y capacidad para transformar su sector.

Ambas se conocieron estudiando el Grado Leinn en la Universidad de Mondragón (Guipúzcoa), unos estudios basados en la metodología finlandesa Tiimiakatemia y cuyas siglas significan Liderazgo, Emprendedor e Innovación. En este grado la figura del docente se entiende como la de un entrenador de equipo y las aulas tradicionales, se transforman en espacios de coworking.

El Grado Leinn cuenta con técnicas educativas innovadoras y  con un programa diseñado para que el alumnado aprenda a manejarse en el mundo de los negocios con acciones reales desde el primer día, de modo que se convierten en emprendedores. Un grado que imparte en València Florida Universitària desde el curso 2014-2015 gracias a su colaboración con Mondragon Unibertsitatea.

En Economía 3 entrevistamos a las exitosas jóvenes empresarias aprovechando su estancia en València en la que participaron como ponentes en Profesionales Beta, diseñando tu futuro”, un evento organizado por la Fundación del Ateneo Mercantil y Florida Universitària en el marco Expofórum València 2019.

-¿Qué és BiziPoz?

-En la empresa BiziPoz, trabajamos por el empoderamiento de las personas mayores y por fomentar el talento senior. En la empresa proporcionamos a los usuarios las herramientas necesarias para que las personas mayores envejezcan mejor, más sanas, o bien haciendo su municipio más amigable, o que ellos mismo desarrollen actividades sociales que les haga sentirse parte activa de su comunidad. Nosotras les ayudamos en el proceso, dándoles herramientas, bien a través de formación o asesoría. Pero en general, lo que hacemos es apoyarles en el proceso de ser reactivos. La empresa diseña y desarrolla programas de envejecimiento activo que responden a la realidad actual: la esperanza de vida aumenta y las personas quieren vivir bien y ser parte activa de la sociedad. Bizipoz hace posible que la devolución de los aprendizajes se produzca y además favorece la puesta en marcha de proyectos de participación social.

-¿En que consisten vuestras líneas de negocio?

BiziPoz cuenta con tres líneas de negocio, HerriPoz, enfocada a la formación en municipios; IkasPoz, con talleres en entidades y asociaciones, y LanPoz, un programa de preparación a la jubilación en empresas. Por un lado tenemos los programas de envejecimiento activo dirigidos a ayuntamientos donde se trabaja en planes donde las personas mayores pueden crear proyectos sociales, así como por ejemplo, con juntas de asociaciones de pensionistas, para que mejoren su oferta y faciliten la incorporación de los nuevos jubilados. Otra línea de negocio donde trabajamos es el plan ciudades amigables, un proyecto que viene de la Organización Mundial de la Salud y que consiste en crear un grupo motor multidisciplinar de todas las edades, aunque nosotras tenemos el foco en personas con más de 55 años.


Uno de nuestros programas consiste en el acompañamiento en la transición hacia la jubilación, que tiene como objetivo que empresa y trabajador se beneficien de este proceso


Otra línea de negocio va dirigida a la empresa privada y consiste en acompañar a la personas que se encuentran en un momento de transición hacia la jubilación. El objetivo es que esta transición se haga de forma natural y que dentro de las organizaciones se preparen hacia esta nueva etapa de una forma progresiva. De esta manera,  la empresa también gana mucho porque en ese periodo, antes que esa persona se desvincule, su experiencia y conocimiento puede servir ,por ejemplo, para formar a la persona que le va a sustituir y en cierto modo el futuro jubilado puede dejar un legado en la compañía.

Una cuarta vía de negocio son las formaciones a medida. Nos adaptamos a las diferentes realidades: como por ejemplo, a municipios pequeños u organizaciones que tiene un interés concreto en una parte de la formación. Y aunque se trate de pequeñas píldoras conseguimos un gran impacto.

La empresa diseña y desarrolla programas de envejecimiento activo

Foto de familia con los participantes a unos de sus cursos de formación| E3

Actualmente estamos trabajando con la Universidad Europea y la Universidad de Alicante con el perfil recursos humanos, para que vean el valor de fomentar el talento senior y la transición a la jubilación. En otros países esto está muy normalizado, pero en España las empresas cuando tienen un trabajador cercano al fin de su vida laboral mantienen una actitud de “que se marchen rápido, que molesten poco y no preocuparse lo que va a suceder después en su vida”.

-¿Algún caso en particular que nos podáis comentar?

Gracias a una de nuestras formaciones en el ayuntamiento de Mondragón, dos jubiladas emprendieron un proyecto de paseos saludables con el objetivo de socializar, hacer ejercicio pero también de conocer la historia y la cultura del pueblo, ya que son circuitos que cambian semanalmente. Estas mujeres, que no se conocía previamente y con dos perfiles muy diferentes, una era profesora y la otra trabajó en una cooperativa toda su vida, ganaron el premio “Imparables” que organiza la bebida Aquarius, para mayores de 60 años, del año pasado.

-¿Cuáles son vuestros planes de futuro?

A nivel nacional estamos expandiendo el programa para empresas. En Madrid y ahora aquí en Valencia vamos a entrar en grandes empresas y tenemos que gestionar un número de jubilaciones importantes. Somos 2 en el equipo y a la hora de expandirnos, colaboramos con otras empresas y profesionales del sector del envejecimiento.

Los planes municipales necesitan un contacto más directo, nuestra sede esta en Mondragón (Guipúzcoa) por eso, este tipo de servicio, de momento lo enfocamos en Euskadi.


Entramos en la lista Forbes después de ganar el premio
Jóvenes emprendedores Sociales de la Universidad Europea”


-¿Cuál es vuestro volumen de negocio actual?

Gracias al trabajo de la universidad que realizamos mientras eramos estudiantes, facturamos una buena cantidad que nos sirvió para constituir la empresa hace dos años. Estamos creciendo exponencialmente y en lo que llevamos de año, ya hemos conseguido lo mismo que en todo 2018. Cada vez somos más conocidas, hay resultados, los clientes y usuarios finales quedan muy satisfechos, por eso el boca-oreja funciona muy bien…

-Supongo que entrar en la lista Forbes para menores de 30 años habrá ayudado a que se os conozcan un poco más…

El emprendimiento está cada vez más de moda y las empresas y las administraciones apuestan cada vez más por el talento joven y por el emprendimiento. Pero en caso del emprendimiento social no es tan conocido, de hecho solo hay cuatro premios a nivel de España, que no son muchos. El año pasado, ganamos los premios de Jóvenes emprendedores Sociales de la Universidad Europea. Cada año nombran a diez emprendedores sociales y de ahí lo de entrar en la lista Forbes. Nos llamaron,  de esos diez seleccionaron a los tres más potenciales y con más crecimiento y uno de ellos fuimos nosotras, BiziPoz.

-Comentáis que facturasteis mientras erais estudiantes…sois de la cuarta generación del Grado Leinn de la Universidad de Mondragón, un grado innovador  donde se constituye una empresa desde el primer día, ¿por qué os decidisteis por estos estudios?

Por la metodología de trabajo. Entras en la carrera con 18 años, de repente tienes un equipo de 14 personas como tú con las que tienes desarrollar proyectos y viajar. Antes de tomar la decisión no tenía muy claro lo que quería estudiar, pero sabía que quería aprender, trabajar con gente y focalizarme en la vida real.

Eider Etxebarria en el evento “Profesionales Beta, diseñando tu futuro” organizado por la Fundación del Ateneo Mercantil y Florida Universitària| E3

En otras carreras universitarias te formas mucho en contenido, todo es muy académico, pero luego no sabes qué hacer con tu vida y terminas sin haber desarrollado otras competencias necesarias para enfrentarte al mercado laboral. A mí me parecía interesante hacer lo que ofrecía este grado: aprender al mismo tiempo la parte académica y desarrollar habilidades personales y profesionales. Me sirvió también para conocerme a mi misma, desarrollar mis capacidades y saber que hacer más adelante.

-Vosotras os conocisteis estudiando el grado ¿cuáles son los orígenes de la empresa?

En 2016, teníamos una idea de negocio que aplicamos al Startup Process, que es un trabajo que se realiza durante el último curso de carrera y en el que tienes que desarrollar una idea de negocio hasta el final, desde el concepto hasta la ejecución final de forma real. En nuestro caso, el análisis de viabilidad de la empresa fue clave para que hoy exista BiziPoz y también gracias a la ayuda de expertos en el campo de tu negocio que colaboran con los alumnos en la misma universidad.

-¿De dónde nace la idea de BiziPoz?

En otro proyecto de la Universidad, trabajamos con ocio y gente mayor, el perfil nos pareció muy interesante, -además de muy agradecido y que reconoce tu trabajo y te sientes muy valorado-. Investigamos el mercado y nos dimos cuenta que no estaban cubiertas las necesidades de este colectivo. Lo primero que hicimos fue analizar que necesitaban y que se ofrecía (tanto en organizaciones privadas como en la administración pública). Vimos que era un campo un poco olvidado, que la mayoría de servicios estaban dirigidos al ámbito sanitario y con un rango de edad muy mayor. Pero hoy en día,  la gente se jubila muy joven, con salud y con pensiones que les permiten ser independientes. Hay una generación que tiene mucho conocimiento, (ha cambiado mucho el perfil), han trabajado mucho y saben mucho, tiene mucho que ofrecer porque ese conocimiento puede ser aprovechado por la sociedad.

Así que nos preguntamos que por qué no diseñábamos un programa en el que por una parte ofrezcamos formación para que estas personas desarrollen ideas útiles en su día a día para que puedan vivir mejor, más sanas, y activas; y por otra parte, como tienen tantos conocimientos, por qué no aprovechar esa experiencia que tienen y la inviertan en la sociedad, haciendo proyectos sociales. Partiendo de esto, diseñamos un programa de formación con talleres didácticos y un mentoring de emprendimiento social, donde nosotras hacemos el coaching a a personas de más de 55 años como nos lo hacían a nosotros y porque también habíamos aprendido a tutorizar proyectos.

-¿Cómo fueron vuestras primeras experiencias?

En la primavera de 2016 hicimos dos pruebas piloto en dos ayuntamientos, en el de Oñati y Ordizia (Guipúzcoa), pequeños talleres de dos meses de duración. Como tanto el cliente (Ayuntamiento), como el usuario final (personas mayores) quedaron muy satisfechos porque habían hecho proyectos sociales, se sentían útiles y valorados. Quedamos tan contentas que pensamos ¿por qué no seguir probando?

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