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D.O. Valencia

Los vinos de Clos de Lôm se llevan sendas medallas de oro de Gilbert&Gaillard

La revista francesa Gilbert&Gaillard, acaba de encumbrar los vinos de Clos de Lôm al otorgarle tres medallas de Oro en su International Challenge

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La revista francesa Gilbert&Gaillard, una de las referencias obligadas para enófilos, hosteleros y aficionados al vino en general en el país vecino, acaba de encumbrar los vinos de Clos de Lôm al otorgarle tres medallas de Oro en su International Challenge recién celebrado. La bodega de Terres dels Alforins presentó sus primeros caldos hace unas semanas y ya ha consechado sus primeros reconocimientos.

Los oros franceses han recaído en una trilogía especialmente autóctona y mediterránea: un blanco de malvasía, un rosado de monastrell y un tinto de tempranillo, un triplete ganador para una bodega que solo tiene en el mercado, por el momento, vinos de la añada de 2018.

Los premios de la mano de esta revista abren el sofisticado mercado francés a tres vinos que no tienen el perfil internacional habitual de variedades más conocidas, lo que dice mucho de la calidad que han apreciado los catadores.

El Clos de Lôm Malvasía 2018 es uno de los reconocidos, una variedad difícil para vinos monovarietales. Lo habitual es utilizar esta uva para dar aromas. Esta elaboración tan novedosa ha conseguido ya dos reconocimientos -un Baccus de Oro fue el primero- desde que se lanzó al mercado hace un mes.

Los otros dos monovarietales de añada, el rosado de Monastrell y el tinto de Tempranillo también han conseguido sendas medallas de Oro.

El primero es un monastrell de cepas viejas, algo difícil de encontrar en rosados ya que se tiende a dejar esas uvas para los vinos tintos o para los crianzas.

El enólogo de la firma, Pablo Ossorio, gran conocedor y defensor de los rosados valencianos, sin embargo, ha apostado por un rosado de alta gama con el mejor mosto flor de las cepas más viejas.

“Los rosados merecen el mismo respeto y cariño que los otros vinos, y por eso nosotros para este Clos de Lôm Monastrell 2018 hemos elegido las parcelas más viejas de la variedad tinta reina de la zona, porque queríamos hacer un gran rosado, sin complejos, aromático y fácil de beber, pero con cuerpo suficiente capaz de resistir una comida de principio a fin”.

El tercer premio fue para el Clos de Lôm Tempranillo 2018, un tinto de añada que selecciona los tempranillos más antiguos de la zona, que curiosamente fueron los que plantaron los propietarios de la bodega a partir de los años ochenta.

Si el pasado 1 de abril, cuando se presentó la bodega en la sede de la DO Valencia, se anunciaba que Clos de Lôm llegaba con toda la fuerza de casi dos siglos de presencia en el territorio, lo cierto es que no han defraudado y en poco más de veinte días han logrado ya reconocimientos internacionales que otras bodegas tardan años en conseguir.

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