El rector de la UA estudia solicitar a Generalitat aumentar el número de plazas

Palomar: “Nos faltan egresados tecnológicos.Todos están empleados”

En su opinión el Distrito Digital permitirá crear un ecosistema empresarial de innovación único en torno a la universidad como eje del conocimiento

Manuel Palomar durante la entrevista |E3

El rector de la Universidad de Alicante (UA) cree prioritario asumir el difícil reto de adaptar las universidades a la era digital y a las nuevas exigencias de un mercado laboral cambiante que demanda perfiles versátiles de corte tecnológico. Manuel Palomar reflexiona para Economía3  sobre  la Industria 4.0, las posibilidades que abre el proyecto de Distrito Digital, y sobre el papel de liderazgo que ha de jugar la institución como cuna del conocimiento y la innovación. Y entre sus deseos para el año que viene, destaca uno. Que la Generalitat no discrimine a Alicante y autorice Medicina para el curso 2019/2020.

¿Qué papel juega la UA en el proyecto de Distrito Digital  que está promoviendo la Generalitat  en la provincia de Alicante?

Es una apuesta determinante y yo creo que todos los actores fundamentales de Alicante -instituciones, empresarios, sociedad civil-  deberían apoyar un proyecto de estas características que es crucial para el desarrollo futuro de la provincia. Nuestro papel  ha de ser llegar a acuerdos de colaboración con las empresas digitales que vengan a instalarse aquí. Para la universidad es clave  porque esas empresas son potenciales empleadores de nuestros estudiantes.

¿Cómo se encardina en el proyecto de Distrito Digital el Parque Científico de la UA?

El Distrito Digital son espacios dedicados a la atracción de empresas de ámbito tecnológico. La diferencia con respecto a nuestro parque científico es que las empresas que tenemos en él  nacen de la investigación que se genera en la propia UA, aunque también tienen cabida empresas con una relación especial con nosotros  o de alto valor añadido y tecnológico. La ventaja además es que el parque se encuentra al lado de la universidad, al lado del conocimiento y lo que persigue es la transferencia de ese conocimiento al mundo empresarial. Esa es la diferencia fundamental.

No son entonces proyectos excluyentes sino complementarios…

Absolutamente complementarios. Cuando analizamos la situación geográfica tanto del distrito digital como del parque científico de la UA , de  los parques empresariales y de los polígonos industriales que existen alrededor, nos encontramos con que en el área metropolitana de Alicante se genera un ecosistema empresarial de innovación muy importante a desarrollar. Hay un núcleo: el mundo universitario científico y tecnológico como polo de conocimiento e innovación y, luego, una serie de parques industriales, polígonos o distritos digitales que, al final, son terrenos donde se instalan empresas. Esa es la diferencia. Nosotros generamos talento. Eso es un parque científico. El resto es suelo donde se instalan empresas. No compite. Es complementario. Todo ello junto genera ese ecosistema empresarial de innovación que va a suponer una importante fuente de riqueza y un elemento diferenciador con respecto a otras zonas de España.

Manuel Palomar-UA

¿En qué momento se encuentra el parque científico de la UA?

En la actualidad está constituido por 20 empresas.  Y nuestro objetivo es que se vayan incorporando en torno a 25 o 30 anuales. Nosotros esperamos llegar a tener 150 empresas en un horizonte temporal de cuatro años.

¿Están preparadas las universidades para adaptarse a las demandas formativas de la Industria 4.0, también llamada la cuarta revolución industrial?

Estamos viviendo no tanto una revolución como una evolución digital. Lo que ocurre es que los cambios digitales y tecnológicos son mucho más rápidos que cualquier innovación en la propia empresa. Hay que estar preparados para evolucionar constantemente. Esa es la clave del mundo digital.

Cuando se habla de formación para la innovación, lo que hay que formar es a personas que estén capacitadas para esa evolución y ese cambio constante.  Lo que es adecuado al inicio de una formación reglada, cuando finalice, estoy absolutamente convencido de que no lo será tanto porque habrá cambiado el escenario profesional. Soy partidario de formar a personas  en el mundo universitario en unas especialidades, pero sobre todo, de prepararlas para que tengan la capacidad de evolucionar con el mundo digital, empresarial y el mundo de la innovación. Y eso es clave.

No es fácil para una institución académica como es la universidad  responder a la demanda  formativa con la rapidez que imprimen los cambios tecnológicos hoy en día.

La universidad  debe ser flexible y debe tener instrumentos para serlo y para atender las demandas empresariales. Tenemos una formación reglada –los  grados y másteres- que es más complicada de flexibilizar, pero también hay una formación continua que sí puede ser versátil y ahí es donde  hemos de centrarnos para responder a las necesidades inmediatas de la empresa. Ya que la formación reglada está sometida a unos trámites  burocráticos más complejos, la continua debe ser la que dé inmediatez al ámbito universitario.

¿Se ha estrechado lo suficiente la relación entre universidad y empresa?

Yo creo que en la UA hemos conseguido establecer una gran relación. En los seis años que llevo de rector me he dedicado en gran medida a tener una buena relación con la sociedad civil en general y con el mundo empresarial en particular para que las empresas puedan conocer nuestro potencial, cómo podemos acompañarnos, cómo relacionarnos para innovar conjuntamente, generar sinergias y promover nuevas ideas empresariales.

Lo que hemos detectado es que  en algunos sectores  faltan profesionales formados en universidades  cuya demanda no podemos satisfacer como quisiéramos porque en nuestras titulaciones de corte tecnológico la tasa de paro es cero. Las grandes empresas que se están instalando en Alicante buscan tener una relación directa con la universidad para que el talento se dirija a ellas, pero no tenemos egresados disponibles en el ámbito tecnológico. Están todos empleados. De hecho están captando estudiantes en tercero de grado para incorporarlos a sus empresas. Es algo que tenemos que analizar. O requerimos más titulaciones o más plazas para estudiantes. Yo me decantaría por la opción de solicitar a la Generalitat que nos permita tener más estudiantes  porque en principio el campo de las tecnológicas, con el conjunto de todas nuestras ingenierías, lo tenemos cubierto. Yo creo que nuestra responsabilidad en este momento es ajustar nuestra oferta formativa a la demanda de puestos de trabajo.

Facultad de Medicina

¿Volverá Medicina a la Universidad de Alicante el próximo curso académico?

Esa es nuestra intención. Nosotros ya hemos hecho todo lo que nos correspondía. Nuestra responsabilidad era identificar la demanda para darle la mejor respuesta. Y así lo hicimos. Elaboramos un plan de estudio creativo, de vanguardia, y que complementa cualquier otro existente en la provincia de Alicante. Obtuvimos la verificación de Aneca  y en este momento estamos dentro del plazo de solicitud de la autorización  de la Generalitat Valenciana. El plazo acaba el 15 de enero y a partir de ahí ellos tienen un plazo de entre cuatro y cinco meses para contestar. En teoría se sabrá en mayo.

¿Cree  que aprobar o no la nueva titulación  va a ser una cuestión de voluntad  política?

Es un tema absolutamente político. Depende de la Conselleria de Educación y Sanidad. Yo ya he mantenido reuniones con los consellers para trasladarles los argumentos por los cuales solicitamos el grado de Medicina. Argumentos sólidos, por ejemplo, en cuanto a la demanda de estudiantes alicantinos. Más de mil se marchan fuera a estudiar Medicina.  Además, el 41 por ciento de los médicos se jubilan en 10 años y hay que tener una política de reposición de efectivos.  En cuanto a las plazas MIR, en contra de lo que se ha dicho, cada año se quedan libres casi 600. Hay gente que no las ocupa porque no les interesa la especialidad vacante y prefieren volverse a presentar  el próximo año.  Detrás de nuestra solicitud hay una serie de argumentos sólidos que recomiendan que haya otra facultad de Medicina en la provincia.

Y sin embargo, hay muchas reticencias. Medicina vuelve a estar en el foco de la polémica a pesar del tiempo transcurrido desde su segregación de la UA en favor de la UMH.

Es una vuelta atrás complicada. Después de 20 años parece que las heridas no están curadas. No han cicatrizado aún. Yo creo que todo va por ahí. Medicina es algo que formó parte de la historia de Alicante cuando deciden segregarla de la UA y crear con ella la UMH. De ahí vienen las reticencias de Elche. Cuando se ha duplicado algún título en la UMH nunca ha habido ningún problema. Nunca se ha cuestionado nada.  ¿ Por qué sí ocurre con Medicina? Yo creo que no hay ningún argumento para que no se autorice. Si deciden no hacerlo sería un agravio comparativo con Alicante. Estoy absolutamente convencido. Porque no ha habido ningún título que en Madrid se haya verificado y luego no se haya autorizado.

¿Agotará la Generalitat los plazos para comunicar su decisión?

Sí. Estoy convencido.

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