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El experto en Inteligencia Artificial anima a ver la ciencia como negocio

Andrés Torrubia: “La IA nos permitirá dedicarnos a trabajos más creativos”

En su opinión, en pocos años este tipo de tecnología va a formar parte de nuestra vida cotidiana igual o más que Internet

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Andrés Torrubia en el Adda el día del Focus y Emprendimiento |E3

Mi abuelo trabajaba de contable en la oficina que el Banco de España tiene en la Rambla de Alicante. Cuando apareció Excel la gente pensó entonces que los contables iban a desaparecer. Y no lo hicieron. Algo similar ocurre hoy en día con la Inteligencia Artificial. Me gustaría que pensáramos en ella como lo que es: una herramienta para resolver problemas y para hacer fáciles cosas que no lo son”. Esta es la visión que  Andrés Torrubia –ingeniero alicantino especializado en IA y una de las voces más versadas en la materia en España- no se cansa de repetir en cada foro al que asiste. Cofundador de la empresa Fixr, ha recibido dos destacados premios por sus aportaciones al campo de la conducción autónoma, el último de ellos en un concurso organizado por Alibaba  para un congreso sobre Big Data e Inteligencia Computacional que se está celebrando este fin de semana en China y en el que Torrubia participa para exponer su trabajo.

Firme defensor de los beneficios de la Inteligencia Artifical, este experto alicantino discrepa de las voces que hablan del aumento del desempleo que va a traer consigo su desarrollo. En su opinión, ese temor es infundado. “Es cierto que hay avances tecnológicos que permiten hacer las cosas de una manera más eficiente, más rápida y más barata que cuando intervienen las personas. La Inteligencia Artificial hoy en día tiene facetas extraordinarias pero solo en materias muy concretas. Y no pueden salirse de ahí. En cambio las personas somos por naturaleza versátiles. Y ninguna máquina puede entrar a competir con la versatilidad humana”, asegura.

En este sentido, los avances que posibilita este campo  va a permitir que los seres humanos se orienten hacia trabajos menos mecánicos o rutinarios y más creativos.  “Tenemos que afrontar que habrá cambios a nivel profesional. Hay gente que se aferra a la idea de que hay que defender los trabajos, pero yo no estoy de acuerdo. Hay que defender a las personas y replantearnos el mundo laboral. El problema es cómo lo hacemos para adaptarnos a los cambios con la velocidad suficiente. En la actualidad faltan trabajadores en el ámbito de las altas tecnologías y por el contrario tenemos un paro juvenil tremendo. Es algo sobre lo que conviene reflexionar”,

Al mismo nivel que los trabajos creativos se situarán, además, todos aquellos en los que entra en juego la empatía. “Un robot puede dedicarse al cuidado de las personas. Pero nadie va a querer que lo cuide una máquina sino otro ser humano”, subraya. Torrubia pone como ejemplo el trabajo desarrollado por la médica e ingeniera informática especializada en IA, Aurelia Bustos. “Ella estudia cómo la Inteligencia Artificial puede ayudar a los médicos a ser mejores. La IA no va a acabar con el trabajo de los profesionales de medicina como erróneamente se podría pensar, sino que va a permitir que haya supermédicos”, explica.

La ciencia como negocio

Andrés Torrubia asegura que en unos cuantos años la IA va a  formar parte de nuestra vida cotidiana igual o más que Internet. “Es importante desmitificar la Inteligencia Artificial.  Cuando hablamos de ella la gente piensa en ordenadores pensantes y no es eso. Es una herramienta que une la informática y las matemáticas capaz de resolver a las personas y a las empresas problemas a veces muy mundanos. Por ejemplo, en EEUU ya existen supermercados piloto que ahorran a los clientes el tiempo que se pierde en las cajas. A través de un programa de reconocimiento facial, saben quién eres y  cuando terminas tu compra te aparece el importe en el móvil y te lo cargan a tu cuenta bancaria”, explica.

Interpretar la IA desde sus múltiples utilidades abre un campo extraordinario en cuanto al desarrollo de nuevos modelos de negocio. “En España hemos perdido muchos trenes tecnológicos. Estamos ante una oportunidad histórica que hay que saber verlo. No puede ser que no tengamos un modelo económico de país en el que la tecnología juegue un papel importante, y dentro de la tecnología, la Inteligencia Artificial. La ciencia es negocio, y eso en España, por desgracia, casi nadie lo ve”, reflexiona.

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