Propone incluir nuevos derechos, como la igualdad efectiva, la renta básica, la sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático o la dependencia

Puig recuerda ante el Senado que la Constitución no es un dogma

El president vuelve a reclamar la reforma urgente del modelo de financiación

Ante el Foro de las Autonomías del Senado, Ximo Puig ha afirmado que la Constitución no es un dogma y  ha pedido valentía para proceder a la reforma constitucional y del modelo de financiación. Para el president de la Generalitat, es necesario acabar con el inmovilismo y la recentralización para lograr una nueva cohesión territorial que garantice la igualdad entre los ciudadanos.

Puig ha insistido en su modelo de reforma constitucional que plantea el gobierno de la Comunitat Valenciana al resto de España, como un punto de partida para redefinir la estructura institucional y política. El president ha explicado que la Constitución de 1978 recuperó las libertades y la democracia, desarrolló el estado del bienestar y puso los cimientos del estado del bienestar.

Nuevos derechos y libertades

Sin embargo, 40 años después, la Constitución debería incluiri aspectos que en los últimos años se han convertido en objetivos políticos y sociales de gran relevancia y que no se contemplan en el actual texto constitucional, como la lucha contra la violencia de género, la igualdad efectiva entre hombres, la sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático, la transparencia, la lucha contra la corrupción, la cooperación internacional para el desarrollo y la mejora de la integración en la Unión Europea.

Puig considera que la carta magna debe garantizar una vida digna a las personas con derechos como la salud universal, la vivienda, la renta básica y la protección a la infancia y la dependencia. Además, propugna un sistema electoral basado en la proporcionalidad mejorada.  En resumen, un crecimiento que englobe la protección de derechos que garantizan una vida digna a las personas y avanzar en calidad institucional.

El president reconoce que la Constitución ha promovido la vida democrática y la transformación de la sociedad. Hay, sin embargo, asuntos en los que hay que avanzar, como es el modelo autonómico y su financiación. Atacó en su intervención a aquellos a los que se resisten a cualquier reforma, como si fuera un dogma, actitud que Puig calificó de poco constitucional.

Recordó que en 40 años de Constitución, es el segundo presidente de la Comunitat Valenciana que comparece ante esta comisión del Senado y que en 14 años sólo se han realizado seis conferencias de presidentes. “Es el momento -sentenció- de acabar con tanto silencio acumulado”.

Federalismo

La reforma constitucional que propone el Gobierno valenciano plantea un avance hacia el federalismo, de forma que “se establezca una distribución de competencias y recursos clara, que evite las duplicidades y conflictos estériles”. Para Puig, las comunidades deben disponer de competencias exclusivas e iguales en materias sociales, para que la igualdad sea efectiva, viva dónde viva el ciudadano.

Esta carta de competencias se completaría con aquellas de índole histórica, cultural o jurídica que el gobierno autonómico desee asumir. Un modelo federal que para Puig debe basarse en el principio de subsidiariedad y en el que participen tanto gobierno central, como autonómicos y municipales, que además blide el modelo financiero con principios de suficiencia financiera, igualdad, reducción de la discrecionalidad, que sea multilateral, leal y solidario.

Financiación

Para acabar, manifestó que hay que constitucionalizar de forma urgente el modelo de financiación. Un modelo basado en la población y que garantice la estabilidad, de modo que los vaivenes economicos no amenacen los servicio públicos fundamentales. También propone la constitucionalización de la Conferencia de Presidentes, con reuniones regulares y sin depender ni de la convocatoria del gobierno de turno ni que se reserve la mayoría de votos.

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