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¿Cuándo es más conveniente vender la empresa?

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Consultor. Operaciones Corporativas
Grupo Ifedes

Continuamente vemos portadas de periódicos, revistas o noticias en las que se dan cifras astronómicas en relación a operaciones corporativas, ya sean fusiones y/o adquisiciones (M&A), o ampliaciones de capital. Ante esta situación de mercado, es normal que a muchos empresarios les surja la siguiente cuestión: ¿es un buen momento para vender la empresa?

El mercado de fusiones y adquisiciones en España ha crecido más de un 84 % con respecto al mismo periodo del año anterior en volumen de inversión, habiendo superado más de 45.500 millones de dólares en operaciones.

Con respecto a la inversión extranjera, el 2017 cierra con un aumento casi del 400 %, siendo Estados Unidos el país con mayor volumen de inversión en España, a pesar del fuerte crecimiento de la actividad inversora procedente de países asiáticos (principalmente China) y también latinoamericanos (principalmente México).

La economía española continúa emitiendo señales positivas y tendrá su reflejo en la industria de M&A. “Si no hay grandes cambios, llegan años de crecimientos significativos. Europa se dirige hacia grandes cambios y España será la punta de lanza durante los próximos dos o tres años”.

España se encuentra entre los países occidentales con un sector de las fusiones y adquisiciones más sofisticado y puede que más complejos, con nuevos actores que necesitan cubrir sus necesidades y con un asesoramiento más personalizado y duradero.

Ante esta situación del mercado es normal que muchos empresarios se pregunten si es buen momento para vender su empresa o si es más prudente esperar. Estos son algunos datos objetivos que puede y debe tener en cuenta antes de dar el paso para iniciar la venta de la empresa.

Datos objetivos
Los cuantitativos del mercado son datos favorables, pues la captación de fondos y la inversión aumenta. Hay consenso al respecto. El valor de inversión aumenta y, por tanto, aumenta el número de operaciones.

La tendencia a vender empresas, como hemos visto, aumenta, pero hay que tener en cuenta la situación particular de cada negocio. Por ejemplo, su diversificación de mercados y clientes, la estructura de costes y si la financiación es sólida, las ventajas competitivas sostenibles de la empresa en el mercado, escalabilidad del negocio, sector en crecimiento y con necesidad de reestructurarse al aumentar el tamaño de los proyectos, equipo gestor cualificado y experimentado y orientación a la tecnología.

Toda compañía tiene un momento óptimo para ser vendida y es vital esforzarse en descubrirlo para maximizar su valor. La pregunta fundamental sigue siendo la misma: ¿Cuándo vender?

Para responder a esta pregunta se debe conocer en qué etapa del ciclo de vida se encuentra mi empresa: en la fase de inicio o arranque, crecimiento o expansión, madurez o declive.

Otra de las preguntas más habituales a la hora de enfrentarnos a esta decisión es si debo acudir a un experto ¿Cuándo es necesario? Debemos tener en cuenta que el proceso de venta es bastante complejo y la diferencia entre hacerlo bien o hacerlo de forma improvisada se reflejará en la valoración de la empresa.

Esto afectará, fundamentalmente, en dos aspectos: el plazo de tiempo en el que conseguiremos vender la empresa y el retorno o valoración que podremos llegar a conseguir por la misma. Precisamente son los dos factores más relevantes para aquel que quiere iniciar el proceso de venta de su empresa.

Recomendaciones básicas
Para ello es fundamental seguir las siguientes recomendaciones:

> En todos los casos debe realizar un exhaustivo análisis de cuál es el momento ideal para la venta, considerando la situación de la empresa, el futuro del sector de actividad, los objetivos del vendedor y diseñar el proceso en consecuencia.

> La empresa debe ser valorada por un profesional con experiencia y con independencia. Debe dejar de lado el apasionamiento y los aspectos emocionales a la hora de realizar la valoración de empresas. Es fundamental que esto se haga siempre de una manera objetiva.

> Para ayudar a las empresas realizando todos los servicios necesarios en el proceso recomendamos trabajar con una metodología en dos fases. Una primera fase es la de preparar la empresa para la venta. La segunda fase es la búsqueda del comprador, que aporte las mejores condiciones al empresario.

> Debemos tener en cuenta que la preparación profesional de la compañía es la acción más rentable para su venta, ayudando a la empresa a preparar este proceso, corrigiendo ineficiencias, de forma que la empresa se pueda presentar ante un posible comprador optimizando su valoración.

En definitiva, saber en qué etapa del ciclo de madurez de la empresa nos encontramos, situarla dentro de la proyección prevista del mercado actual y contar con profesionales externos que aporten una visión objetiva para su valoración y apoyo, son las claves que nos permitirán tomar la decisión de cuándo es el mejor momento para iniciar la venta de la empresa.

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