A Puntadas, modelo de inclusión social y empresa sostenible

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A Puntadas nace de una inquietud personal, la de su fundadora, Rosa Escandell, una empleada de banca nacida en Alicante, deseosa de encaminar su trayectoria vital hacia la cooperación. Y como tantos proyectos sociales y empresariales, también surge de una conjunción de acontecimientos a veces imprevisibles que se encadenaron para llegar a lo que hoy es: una asociación sin ánimo de lucro que gestiona un programa de reinserción de mujeres, gestiona talleres de formación en confección textil dirigidos a mujeres en riesgo de exclusión y, desde sus inicios, incorpora el factor del diseño de productos y su comercialización con una visión empresarial, favoreciendo la profesionalización de las mujeres y la sostenibilidad de los proyectos emprendidos.

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2016-mayo-A-Puntadas-Rosa-Escandell“La idea viene de mi trabajo en cooperación”, explica Rosa Escandell. “Mi especialidad son los microcréditos, porque yo procedo de la banca, era especialista en comercio exterior”. Esa trayectoria previa “ha marcado mucho la connotación empresarial que he aplicado luego al campo social”. Desde su puesto, en una entidad financiera, percibió que “en la zona de Murcia había mucho inmigrante, gente que se había ido de su país, emprendedora, a la que nadie daba nada; sin saber que aquello era una herramienta que se llamaba microcrédito, estuve dándoles créditos utilizando mis atribuciones en el banco”.

Hasta que encontró su particular camino de Damasco y optó por dar un vuelco a su biografía. “Decidí que quería hacer otras cosas, pedí el finiquito, cerré la agencia de viajes que tenía en Pilar de la Horadada y organicé un viaje a Australia con la idea de hacer cosas nuevas. Pero en una cena a la que me invitaron en Madrid, donde había ido para pedir el visado, conocí a una persona que al saber lo que yo había estado haciendo en el banco me habló de los microcréditos y me propuso trabajar en Bangladesh. Allí conocí a Muhammad Yunus (economista y líder social bangladesí condecorado con el Premio Nobel de la Paz en 2006 por desarrollar el Banco Grameen y extender el recurso de los microcréditos, otorgados a emprendedores que son muy pobres para acceder a un crédito en un banco tradicional).

En un breve plazo de tiempo, Rosa pasó de gestionar dinero de los que tenían mucho, a gestionar dinero de los que tenían poco. “El microcrédito me pareció una herramienta muy buena, pero si nos les das un acompañamiento y no tienen un mercado, no se cierra el ciclo”. En esa tesitura, conoció a Bibi Russell, embajadora de buena voluntad de la Unesco, que creó un programa llamado Moda para el desarrollo. “Bibi fue una top-model de Bangladesh que después de estar en las mejores pasarelas del mundo, estudió diseño en Londres y regresó a su país para darle una pauta de diseño al trabajo con los materiales autóctonos y comercializarlos: ahí vi que sí se completaba el círculo”. Rosa trabajó en la Unesco, en Naciones Unidas en Nueva York, en programas de sensibilización, creación de premios para mujeres… y aprendió muchísimo.

Pero Rosa tenía la inquietud de regresar a España, poner en valor todo lo que había aprendido y, sobre todo, “darle un vuelco al concepto de la moda, pensando que se puede crear una empresa que sea socialmente responsable y a su vez sea rentable. Hay otra manera de hacer moda más allá del fast fashion y el consumismo”. Todo ello siempre pensando en ayudar a mujeres con dificultad, en situación de exclusión “y con el objetivo primordial de crear empleo y un empleo que otorgue independencia”.

Lo que A Puntadas ha logrado es crear un marco totalmente profesional que diera la oportunidad a más colectivos en riesgo de exclusión, por lo que en noviembre de 2011 se fundó A Puntadas Empresa Social, S.L., un programa de reinserción de mujeres constituido como una empresa de confección textil ubicada en el Parque Empresarial de Elche, de la mano de un socio que aportaba gran bagaje y experiencia empresarial, además de un espacio físico, una nave que está a punto de ser ampliada: la Fundación Juan Perán-Pikolinos. Al menos el 50 % de la plantilla ha de estar compuesta por mujeres en situación de exclusión social, los beneficios se tienen que reinvertir en el proyecto social y el objetivo final, a los tres años como máximo, es que las trabajadoras pasen a la empresa ordinaria. “Es un tiempo suficientemente largo para que se conviertan en verdaderas profesionales cualificadas”, asegura Rosa.

Además de por su capacidad productiva y profesional, la empresa se caracteriza por su valor social y medioambiental, ya que posee la certificación GOTS (Global Organic Textile Standard), una de las normas mundiales voluntarias más estrictas, que abarca todo el proceso textil poscosecha (hilado, telar, tejido, teñido y fabricación) de ropa y textiles hechos con fibras orgánicas.

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La actividad que se realiza en A Puntadas está enfocada principalmente a la confección textil y puede dividirse en distintos apartados:

– Un grupo de mujeres en riesgo de exclusión formadas en confección textil y con experiencia en campañas de producción y comercialización reales. Son los departamentos de Acción Social de los ayuntamientos de la provincia de Alicante los que las seleccionan como garantía de que procedan de ámbitos de exclusión.

-Un equipo profesional preparado para la gestión de la empresa y la creación de productos interesantes a demanda del cliente.

-Una cartera de clientes y empresas con las que se ha establecido una relación comercial estable, entre los que cabe destacar a Tempe-Grupo Inditex, Panama Jack o el propio Grupo Pikolinos, entre otros.

-Un equipo de diseñadores profesionales para la creación de líneas interesantes para el mercado y/o a demanda del cliente.

-Una marca comercial patentada y reconocida a nivel nacional: Malas Meninas.

-Alianzas estratégicas con otras instituciones con las que compartimos valores como la Fundación Copade o el IED-Instituto Europeo de Diseño.

Las trabajadoras de A Puntadas son especialistas en diseño y fabricación de uniformes laborales, uniformes escolares, equipaciones deportivas, camisetas publicitarias, bolsas textiles personalizadas, textil de hostelería, regalos de empresa… En la actualidad hay trece trabajadoras en la empresa y han pasado alrededor de 300 por el centro de formación.

A Puntadas centra su estrategia comercial en dos líneas de comercialización principales: por un lado, el trabajo destinado a otras empresas, clientes a los que ofrece todo tipo de servicios de confección textil, desde la elaboración de uniformes de trabajo, a regalos de empresa o la confección de productos que luego van a comercializar bajo su marca. Actualmente disponen de una cartera sólida de clientes que pretenden seguir incrementando gracias a su cercanía, flexibilidad, diseño, profesionalidad y el ofrecer productos con sello “Hecho en España”.

La segunda línea comercial es una marca propia: Malas Meninas: una marca que se halla en proceso de relanzamiento y que se dedica a los productos textiles especializados en el subsector de Home & Life Style (hogar y estilo de vida). Representa un cambio en la forma de hacer moda, poniendo en el mercado una oferta acorde con la filosofía de s. XXI, que combina valores de profesionalidad y diseño, con un alto compromiso social y medioambiental.

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