“Los polígonos industriales empiezan a estar en la hoja de ruta de las administraciones locales”

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Hace 15 años que se constituyó Aemon, una asociación empresarial que defiende los intereses de las empresas radicadas en los polígonos industriales de Moncada, Alfara del Patriarca y Náquera. Una asociación cuyo principal objetivo es conseguir unas zonas empresariales dignas y que contribuyan a la buena marcha económica del entorno. Paco Camps Bailach, su presidente, detalla la larga batalla para conseguir sus objetivos.

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Aemon representa los intereses de nada menos que cinco polígonos: Moncada I, II y III, Alfara y Los vientos en Náquera. Polígonos nacidos en diferentes momentos y con distintos equipamientos, pero con necesidades curiosamente iguales: mayor atención por parte de las administraciones para disponer de un entorno de trabajo digno, bien comunicado y capaz de atraer a nuevas empresas.

Como indica Paco Camps, presidente de la Asociación Empresarial Moncada, Alfara y Náquera (Aemon), “no es una labor fácil, porque la pertenencia a la asociación es voluntaria. En estos momentos contamos con 110 asociados, más o menos un 40 % del potencial. Hemos llegado a ser 140, pero con la crisis, las empresas tienden a recortar todo tipo de gasto, aunque la cuota es mínima, 70 euros trimestrales”.

– ¿Qué trabajo desarrolla Aemon?

– Para los ayuntamientos, el polígono es el último barrio. No prestan atención a las necesidades y se olvidan de que los polígonos pagan impuestos (y muy altos), generan riqueza y dan empleo. Pero no dan votos.

Y es un error. Porque a veces hasta te da reparo recibir aquí a clientes y aquí se reciben clientes importantes de todas partes del mundo. Otra cosa sería si dispones de un polígono limpio, bien señalizado, iluminado, con calles amplias y bien pavimentadas y ajardinado; entonces estarás dando una buena imagen del municipio.

Nuestra labor es, precisamente, conseguir esos servicios para nuestros polígonos y, en nuestro caso, negociando con tres municipios.

Cambio de tercio

– ¿Están los cinco polígonos en la misma situación?

– No. En Moncada I ya queda poca empresa. El pueblo ha ido creciendo y está rodeado. Moncada II está lleno y Moncada III es un polígono con una situación privilegiada, al lado de la A-7. Tiene 380.000 metros cuadrados y tenía prevista una ampliación de 800.000 metros cuadrados, para la que ya se habían recibido 400 demandas, inluso con fianzas pagadas. La urbanizadora está en quiebra y ya veremos si al menos se consigue recuperar las fianzas.

Al no hacerse la ampliación se construyó el de Náquera, pero que es un auténtico despropósito: tiene serios problemas de limpieza, de conservación, con la estación depuradora de aguas residuales que no funciona…

Ahora, afortunadamente, hay un concejal del polígono y parece que las cosas van a cambiar.

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– Y este panorama ¿tiene visos de solucionarse?

– Se nota un cambio en la administración local. Estamos esperanzados. Por ejemplo, ahora en Moncada se está reparando el alumbrado público de los polígonos, con un presupuesto de 80.000 euros.

La asociación está consiguiendo empapar a los políticos de todo signo acerca de las necesidades que tenemos. Por fin empieza a entrar en la hoja de ruta de los ayuntamientos que el polígono es parte del pueblo.

Hasta ahora, no era extraño que la propia empresa limpiara su trozo de calle o que cuidara de la zona verde. Hay papeleras que no se han vaciado desde que se instalaron y la basura prácticamente se ha fosilizado.

– ¿Están bien equipados los cinco polígonos que representa Aemon?

– Ese es otro tema y grave. Por ejemplo, todavía no ha llegado la fibra óptica. Y estoy hablando del área metropolitana de la tercera ciudad de España.

Está llegando ahora el gas natural.

Pero, lo peor de todo, son los microcortes eléctricos que padecemos. Son microsegundos, pero cada vez que pasa, si están fabricando una pieza en una máquina de control numérico, ya puedes tirarla.

Tenemos empresas que fabrican piezas para la industria aeroespacial y esos microcortes están ocasionando muchas pérdidas. Y a eso no hay derecho, pagando las tarifas más caras de Europa. Además, como es difícil de demostrar, la mayor parte de las veces es imperceptible, las compañías eléctricas no indemnizan y el seguro tampoco lo paga.

Aquí se está hablando de polígonos 4.0, cuando la herramienta más avanzada es la escoba.

Y todo esto, multiplicado por tres ayuntamientos. Al menos, ahora, apreciamos un cambio de tendencia en positivo. El pasado ha sido nefasto, pero el futuro lo vemos con esperanza.

– ¿Ese cambio se nota a otros niveles?

– Sí. El nuevo conseller ha pedido a la Federación de Polígonos Industriales que colaboremos en la futura ley valenciana de áreas empresariales. Ahora no hay ninguna normativa y esa normativa va a dar más peso legal a los polígonos.

Y, por otro lado, también se nota más en los ayuntamientos. De hecho, en la pasada campaña nos reunimos con todas las listas de los tres municipios y les hicimos llegar nuestras reivindicaciones. Ahora, con los nuevos gobiernos locales, empiezan a moverse las cosas. Por ejemplo, en la señalización. Tenemos cinco polígonos y, como mucho, hay una flecha que dice “polígono industrial”, pero no sabes en cuál.

Caixa Popular, una banca cercana

– ¿Cuántas personas aproximadamente trabajan en los cinco polígonos?

– Es difícil de calcular, porque todo son pymes y microempresas. El 80 % de las empresas españolas son familiares, pero que contratan a más del 50 % de los trabajadores, y el 50 % del PIB sale de los polígonos. Estaremos en torno a los 3.000 empleados entre los cinco polígonos.

– ¿Se nota más interés por establecerse en los polígonos?

– Empieza a notarse. Hemos establecido un servicio a través de la federación de información con la oferta de suelo y naves. No intermediamos, pero a través de una api podemos dar información a los que la soliciten.

– ¿Qué relación tiene Aemón con Caixa Popular?

– Excelente. Este año la asociación le ha concedido el Premio a la Responsabilidad Social Corporativa.

Además, hace un tipo de banca próxima, conoce las necesidades y problemas del cliente. Es una banca social y solidaria que se vuelca con el asociacionismo empresarial y está muy implicada en los polígnos. Caixa Popular facilita la financiación a pymes y autónomos en condiciones preferentes.

Tenemos un convenio de colaboración que supone importantes ventajas para las empresas asociadas y sus empleados.

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