Hawkers, una historia fulgurante

30/11/2015 ELCHE (ALICANTE).- Empresa Hawkers / FOTO ALEX DOMINGUEZ

Iñaki Soriano, Pablo Sánchez y los hermanos Alejandro y David Moreno son los fundadores de Hawkers. La fecha oficial de partida es el 11/12/13, hasta en ese detalle se preocuparon de construir un relato singular. Estos cuatro jóvenes ilicitanos, con distintas bases formativas que van desde la indispensable programación informática hasta el diseño, pasando por la gestión empresarial, compartieron la ambición de montar algún negocio cibernético que no requiriera de inversión por la sencilla razón de que “no teníamos dinero”. En 2012 crearon Saldum, “una web de compraventa de segunda mano similar a lo que hoy es Wallapop”. Pero pasaron los meses y aquello no arrancaba: “Necesitábamos dinero para invertir en publicidad y conseguir usuarios, así que empezamos a trabajar para otras empresas haciendo venta online. Vimos que lo hacíamos bien para otros, así que nos pusimos a buscar un producto que tuviera salida fácil”.

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Y en marzo de 2013 lo encontraron en las gafas Knockaround: “compramos 27 y las empezamos a vender por internet, por el canal de Facebook; con lo que ganamos, compramos un cupón chino o indio por cinco euros, que nos proporcionaba 50 euros para invertir en Facebook. Esos 50 euros los metíamos en Facebook Ads, con inversiones ridículas, de cinco euros al día. Teníamos que conseguir que alguien comprara para poder seguir reinvirtiendo. Y en menos de un mes habíamos vendido más de 200 gafas”.

Ninguno de ellos tenía nada que ver con el mundo de las gafas, pero se olvidaron de Saldum y se centraron en ellas. “Nos dimos cuenta de que era muy fácil”. Tanto que después del verano desbordaron la capacidad de producción de Knockaround al vender 200.000 pares de la firma americana. Aquí, algo más de filosofía empresarial: “Nos dimos cuenta de que nadie es tan bueno como parece, ninguna empresa es tan grande y tan profesionalizada como parece, pero existen unos muros gigantes que en realidad son de papel; la fiesta está detrás y cualquiera puede participar”. Uno de sus primeros movimientos estratégicos fue localizar prescriptores: “regalábamos gafas a las It girls, chicas con blogs que tienen miles de seguidoras en redes sociales, por decirlo de algún modo, ‘mini-celebrities’”. Los problemas de abastecimiento y algunos desacuerdos de funcionamiento les aconsejaron dar el paso definitivo: crear su propia marca. Ni siquiera dedicaron mucho tiempo a pensar el nombre. “Nos lo inventamos, no somos mucho de darle vueltas a esas cosas”, asegura Francisco Pérez. Para no haberlo pensado, no ha salido mal puesto que, como el propio Pérez afirma, “en el caso de Hawkers, la marca es el producto”. ¿Y el futuro? ¿Qué viene detrás de esa expansión a Asia y América? ¿Otros productos? “Nuestros planes a largo plazo son para la semana que viene”, responde el responsable de Desarrollo de Negocio. “Lo bueno de no tener un plan es que sin plan es complicado que nadie pueda anticiparse a tus siguientes pasos. Solemos decir que nos sentimos cómodos en el caos”.

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