Claves de la alianza Altair-Magdaleno

– ¿Cómo surgió el ir de la mano ambos despachos?

2015-octubre-Daniel-Martinez-Altair

Daniel Martínez, de Altair | Soluciones Reales

Daniel Martínez.- De manera natural, pues nos conocemos desde hace años. Los cambios legales en materia de responsabilidad penal de las empresas han provocado nuevas necesidades para las compañías y la unión de los servicios que prestamos nos parece una solución óptima para resolver dichas necesidades.

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El despacho de Antonia Magdaleno aporta un valor diferencial muy claro en materia jurídica y nosotros aportamos la experiencia y conocimiento de los negocios en materia de revisión y mejora de procedimientos. Por lo tanto, estamos en condiciones de abordar los proyectos de forma multidisciplinar, lo que se traduce en ventajas claras para los clientes. En este sentido, hemos desarrollado conjuntamente una metodología propia para la implantación de los Planes de Prevención de Riesgos Penales.

– ¿Cómo se ha formalizado el acuerdo entre ambos despachos?

Antonia Magdaleno.- No hay un contrato formal escrito porque no hace falta. Lo que tenemos es un acuerdo verbal sustentado en la mutua confianza de ambas partes. De lo que se trata es de aunar el trabajo de ambos equipos, con un claro reparto de tareas, para dar el mejor servicio al cliente común.

– ¿De qué honorarios profesionales estamos hablando?

A. M.:– Depende de cada empresa; de cuántos centros de trabajo estamos hablando, del número de trabajadores, de la complejidad de la actividad de la compañía, etc. La ventaja que tenemos con esta unión es que, además de la cercanía al cliente, ofrecemos adaptabilidad. Es decir, vamos a ajustarnos a las posibilidades del cliente, porque nuestra apuesta es de largo plazo.

D. M.:– No se trata de un servicio estándar. Primero hay que tener la información de la empresa para conocer su diversidad y complejidad, porque no tiene los mismos riesgos una compañía que factura el 80 % en el extranjero, con centros de trabajo en diferentes países, que una empresa que sirve exclusivamente a un mercado local y con un solo centro de trabajo.

Además, incorporamos otra ventaja: la rapidez de respuesta. Ambas firmas hemos hecho un esfuerzo metodológico importante y, al tener perfectamente definida la metodología, si el cliente nos da el OK, entre seis y ocho semanas podemos tener en marcha todo el sistema.

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