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LaNube de Ideas: “Buscamos la eficacia, no el aplauso”

Hace tres años, en plena crisis, Paco Blasco y Manolo David, antiguos compañeros de estudios del CEU, decidieron aprovechar sus diferentes experiencias profesionales y fundaron LaNube de Ideas. “Creata” y “ejecuta”, así de sencilla es la estructura de LaNube de Ideas, una agencia de comunicación y marketing que aunque tienen la cabeza en las nubes, los pies permanecen fuertemente anclados al suelo.
Este es el núcleo de LaNube y en torno a él se articulan colaboradores y proveedores para los distintos proyectos.

LaNube

Manolo David es la parte creativa del binomio, un tipo apasionado que se enciende cuando le sacan algún punto sensible del negocio, como la calidad de la producción. Paco Blasco es el ejecutivo, el nexo de unión entre la creatividad y la realidad del mercado.

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Apoyar a la empresa

¿Qué distingue a LaNube de Ideas de otras agencias de comunicación y marketing? Cómo dice Paco, “todo y nada. Quizás nosotros nos estemos especializando en algunos mercados y damos un trato más cercano y directo al cliente. Venimos de grandes empresas en las que el principal objetivo era facturar, facturar, facturar y quizás se había dejado un poco de lado el trato con las personas. Nuestra filosofía de trabajo ha sido apoyar al gerente o al departamento de marketing de una empresa, no sustituirlo. Nuestros trabajo es ayudarles a tomar decisiones en cuestiones en las que nosotros somos expertos. Un gerente no tiene por qué saber de todo y necesita apoyo”.

Para Manolo, el rasgo diferencial es la alta especialización de los dos socios: él en el área de creatividad y diseño y Paco, en la rama ejecutiva. “En la actualidad  casi todas las empresas han reducido su estructura y la especialización es menor. En nuestro caso hemos sumado las dos experiencias”.

Marketing industrial

LaNube se presenta como especialista en marketing industrial. Según Paco, “toda acción de marketing va encaminada a la venta, pero no es lo mismo vender un producto de gran consumo que se dirige a un público general que un producto industrial cuyo comprador es un experto, que no va a comprar de forma compulsiva, sino que va a aplicar criterios profesionales de calidad, rendimiento, precio o servicio técnico”.

Para Manolo, esta especialización viene dada por el tejido industrial de la Comunidad Valenciana, de pequeñas empresas. “Es un marketing que no exige grandes inversiones como el de productos de gran consumo.” Una de las cosas que caracteriza el marketing industrial es que no está tan sujeto a modas como el marketing de consumo, pero sí, dice Paco, “a las tendencias, porque los públicos cambian y tenemos que considerar cuales son los deseos y necesidades de ese público cambiante”.

Y como ejemplo pone el caso de la industria del mueble valenciano. “Aquí se fabricaba mayoritariamente un tipo de mueble, pero los gustos del público cambiaron y algunos grandes fabricantes no supieron o quisieron adaptarse a la nueva tendencia”.

Otro rasgo diferencial es que el marketing industrial es, en palabras de Manolo, “menos goloso. Existe la creencia de que te puedes “lucir” menos, porque tu obra llega a un público más reducido que el de productos de gran consumo. Sin embargo, en épocas como la actual hasta las agencias más exclusivas vienen aquí a por cuentas, porque son menos sustanciosas, pero más constantes”.

Espíritu de empresa

El marketing industrial además contempla una amplia gama de actividades que van desde diseñar la participación en ferias, la producción de catálogos, comunicaciones a los clientes y posibles clientes, anuncios, folletos, displays, …

LaNube de Ideas ofrece al cliente “soluciones visuales y gráficas en un mensaje centrado orientado al cliente objetivo. El proyecto -afirma Paco-, no tiene por qué gustarme a mí, ni siquiera al que lo paga: debe gustar a su mercado. En definitiva, aunque suene a tópico, que nuestro trabajo sirva para que nuestros clientes vendan. Buscamos la eficacia, no el aplauso”.

Paco resalta que “nuestros mejores comerciales son nuestros clientes; clientes que nos prescriben nuevos clientes: eso es lo mejor que te puede pasar”.

“A veces –apostilla Manolo-, hemos empezado con proyectos pequeños, folletos, un anuncio… y luego te encargan el interiorismo de un establecimiento o un stand de feria. Acaba por existir un elevado grado de confianza, que se traduce en unos altos niveles de fidelidad de nuestros clientes”.

Durante años, las agencias de publicidad ganaron mucho dinero. El cliente llegaba sólo. “Pero eso -matiza Manolose acabó con la crisis. No puedes esperar a que te llegue el cliente, tienes que salir a buscarlo. Hay que tener espíritu comercial, de empresa, porque si te quedas encerrado pensando en que ya me llamarán, te abocas al cierre. ¿Quién ha aguantado esta crisis tan larga? Los que la han enfocado desde la proactividad”.

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