Maurici Lucena, Aena: "El aeropuerto de Castellón les cuesta 20M€ a los valencianos"
Aena atraviesa “el mejor momento de su historia”, con beneficios récord, expansión internacional y una red aeroportuaria eficiente que no cuesta un euro al contribuyente. Un modelo que contrasta con el aeropuerto de Castellón, que sigue requiriendo apoyo público
Maurici Lucena, presidente de Aena, ha defendido con firmeza el modelo aeroportuario español durante una conferencia organizada por el Foro de la Nueva Economía, en la que ha subrayado que la compañía pública-privada atraviesa «el mejor momento de su historia». Un escenario marcado por beneficios récord, crecimiento sostenido del tráfico aéreo y una expansión internacional que, según ha afirmado, se apoya en una gestión eficiente y una regulación orientada al interés general.
Lucena ha destacado que Aena cerró el último ejercicio con una capitalización bursátil de 37.000 millones de euros y un beneficio neto superior a los 2.000 millones. Unos resultados que contrastan, a su juicio, con otros modelos aeroportuarios deficitarios, como el del aeropuerto de Castellón, que continúa consumiendo alrededor de 20 millones de euros anuales de los contribuyentes valencianos.
Un modelo rentable y eficiente
Durante su intervención, el presidente de Aena ha insistido en que los aeropuertos gestionados por la compañía «funcionan bien, son eficientes y tienen las tarifas más competitivas del mundo». En 2024, Aena ha gestionado 321 millones de pasajeros, una cifra que sigue creciendo y que obliga a planificar ampliaciones de infraestructuras para absorber la demanda futura.
Este crecimiento, ha explicado, se apoya en un modelo empresarial singular que combina la mayoría pública con un 49% de capital privado, una privatización parcial que permitió «configurar una fórmula que equilibra eficiencia, calidad del servicio aeroportuario y rentabilidad». Para Lucena, este diseño ha sido clave para situar a Aena como uno de los grandes operadores aeroportuarios del mundo, con presencia en 76 aeropuertos en España, Brasil y Reino Unido, entre otros.
La paradoja de Aena y los mitos regulatorios
Pese a estos resultados, Lucena ha reconocido que Aena vive una «paradoja» ya que mientras ofrece beneficios, calidad y tarifas competitivas, existen voces que cuestionan la integridad de sus activos y reclaman la transferencia de los aeropuertos a las comunidades autónomas o incluso el desmantelamiento del modelo actual.
«No tengo una respuesta clara a por qué se cuestiona un sistema que funciona», ha manifestado, antes de aludir a lo que ha denominado «mitos» en torno a Aena. Uno de los principales, ha señalado, es la idea de que los aeropuertos pueden operar sin un marco regulatorio sólido que garantice inversiones suficientes. «La operación, mantenimiento y ampliación de los aeropuertos cuestan dinero. La única duda es quién lo paga», ha remarcado.
Actualización moderada de las tarifas
«España seguirá siendo uno de los grandes destinos mundiales del transporte aéreo y se situará entre los cinco países con mayor tráfico del planeta» ha vaticinado Lucena. Este contexto llevará a Aena a multiplicar por 4,5 su inversión regulada a partir de 2027, un esfuerzo financiero que, en su opinión, «exige una actualización moderada de las tarifas aeroportuarias».
En este sentido, ha recordado que incluso con ligeros incrementos, las tarifas españolas seguirán siendo de las más competitivas de Europa. Además, ha recalcado que «las inversiones en los aeropuertos no las pagan las aerolíneas, las paga Aena», asumiendo el riesgo financiero y garantizando la calidad del servicio a largo plazo.
Castellón, el contrapunto deficitario
Frente a este modelo, Lucena ha puesto como ejemplo el aeropuerto de Castellón, que continúa requiriendo alrededor de 20 millones de euros anuales de financiación pública. En esta línea, ha incidido en que «se trata de un negocio ruinoso si lo comparamos con el de Aena». Ha subrayado también que la red aeroportuaria estatal se rige por un principio de solidaridad económica que permite que los aeropuertos rentables sostengan a los menos rentables sin recurrir al bolsillo del contribuyente.
Aena, ha insistido Lucena, «no cuesta un solo euro a los contribuyentes españoles», una afirmación que contrasta con infraestructuras que dependen de aportaciones públicas recurrentes para seguir operando.
Interés general frente a intereses particulares
Otro de los ejes de la intervención fue la defensa de una regulación aeroportuaria orientada al interés general. Lucena ha advertido de que «ni Aena ni las aerolíneas deben imponer su visión sobre el futuro del sistema». «¿Quién sabe qué aerolíneas volarán en España dentro de treinta años?», se ha preguntado, para subrayar que las decisiones estratégicas deben responder a una visión de largo plazo y no a intereses coyunturales.
En este contexto, ha reclamado respeto tanto para los trabajadores como para los accionistas de Aena y ha alertado de que la polarización política está contaminando el debate sobre las infraestructuras aeroportuarias.
Una pieza clave de la economía española
Lucena ha concluido su intervención recordando que Aena es una empresa de infraestructuras de transporte con una enorme responsabilidad, pero también con límites claros. «No se nos pueden cargar sobre las espaldas problemas que corresponden a otros poderes públicos», ha aclarado, en referencia a cuestiones como la vivienda en determinadas ciudades.
Con todo, ha defendido que Aena es una pieza fundamental del sector turístico y del buen funcionamiento de la economía española, un modelo eficiente y rentable que, frente a otros aeropuertos deficitarios, demuestra que la gestión profesional y la escala importan.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.




















