Aznar: “España debería estar al lado de los aliados y no de sus enemigos”
El expresidente advierte de que Europa ha pasado del 25% al 15% de la economía mundial y critica el discurso contra los empresarios: “Si se dice cada día que son una pandemia de mangantes, es difícil que haya más vocaciones”
No cabía ni una persona más en la visita del expresidente del Gobierno y político del PP, José María Aznar, en la primera jornada de Forinvest, donde ha analizado el actual contexto geopolítico, la guerra en Oriente Medio, la posición del Gobierno de España y el papel de las alianzas internacionales.
El también presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), en la conferencia Geoestrategia en el nuevo desorden mundial, ha defendido que está “más que justificado” intentar cambiar “un régimen que altera completamente las reglas internacionales, que no las respeta y que además constituye una amenaza para la estabilidad, para la paz y para la seguridad mundial”.
Durante su intervención, Aznar ha insistido en el valor de las alianzas entre países y en la obligación de corresponder cuando un aliado solicita apoyo. “Ser aliados significa fundamentalmente tener un conjunto de obligaciones y responsabilidades comunes en las cuales además cuando tú necesitas ayuda puedes demandar que te ayuden tus aliados, pero cuando ellos necesitan ayuda también pueden pedírtela a ti”.
En ese contexto, ha recordado que España también recurrió a sus socios internacionales tras los Atentados del 11 de marzo de 2004, que se produjeron durante su etapa como presidente del Gobierno. La referencia ha tenido además un significado especial, ya que la jornada en la que ha intervenido se celebra precisamente un 11 de marzo, fecha en la que se conmemora el aniversario de los atentados.
Geopolítica
En relación con el escenario internacional, el expresidente ha advertido de que el mundo atraviesa un “cambio de era” marcado por conflictos geopolíticos, la competencia entre grandes potencias y una revolución tecnológica sin precedentes. Según ha señalado, el orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial está dando paso a un contexto más inestable y complejo.
Aznar también ha defendido que España debería reforzar su posición junto a sus aliados tradicionales, entre ellos Estados Unidos o Israel, y ha advertido de que la falta de alineamiento puede afectar a la credibilidad del país en el ámbito internacional.
En la conversación también se ha referido al presidente estadounidense Donald Trump y al fenómeno del populismo. Aznar ha reconocido que es y ha sido crítico con Trump en diversas ocasiones y ha asegurado que no le gustan las políticas populistas. Ya sean de izquierdas o de derechas. Y en esa ecuación entra Trump. “ni de izquierdas ni de derechas”. A su juicio, el populismo no es una solución para los desafíos actuales y Trump, ha señalado, forma parte de ese fenómeno político que ha surgido en un momento de transformación del orden internacional.
No obstante, ha insistido en que es necesario distinguir entre las administraciones estadounidenses y el papel estructural de Estados Unidos como aliado estratégico del mundo occidental. En su opinión, más allá de las diferencias políticas puntuales, la relación entre Europa y Estados Unidos sigue siendo fundamental para la seguridad y la estabilidad global.
Tejido empresarial
Una parte importante de su intervención ha estado dirigida al tejido empresarial, ante un auditorio formado por empresarios y directivos. Aznar ha criticado duramente el discurso político que, a su juicio, desacredita a los empresarios y dificulta la creación de nuevas iniciativas empresariales.
“Si a las empresas se les está diciendo todos los días que son una pandemia de mangantes, es difícil que haya más vocaciones empresariales”, ha afirmado, señalando que ese tipo de mensajes genera desconfianza y perjudica el desarrollo económico. En su opinión, España necesita más empresas, más empresarios y un entorno que favorezca la inversión y la creación de empleo.
En este sentido, también ha defendido la importancia de que las empresas españolas miren hacia el exterior Entre ellos ha destacado el papel de Hispanoamérica, que, según ha explicado, vuelve a situarse como una región estratégica para las empresas españolas. A su juicio, los cambios geopolíticos y económicos actuales pueden abrir nuevas oportunidades de inversión y de expansión empresarial en la región.. “Si yo fuese empresario español -que lo soy- -tendría los ojos puestos en el comercio”, ha señalado, apuntando especialmente a las oportunidades que pueden surgir en mercados internacionales.
Escenario global
De la misma manera ha reflexionado sobre el papel de la Unión Europea en el nuevo escenario global. El expresidente ha señalado que Europa ha perdido peso económico en los últimos años y ha advertido de que el continente corre el riesgo de quedar rezagado frente a otras potencias en ámbitos clave como la tecnología o la inteligencia artificial.
En este sentido, ha recordado que hace aproximadamente una década Europa representaba cerca del 25% de la economía mundial, mientras que ahora su peso se sitúa en torno al 15%. A su juicio, esta caída refleja problemas de competitividad, exceso de regulación y decisiones energéticas que han terminado debilitando la posición económica del continente frente a potencias como Estados Unidos o China.
Compromiso ciudadano
Por último, ha apelado al compromiso de los ciudadanos ante el momento histórico actual. Según ha señalado, los desafíos que afrontan las democracias liberales requieren liderazgo, responsabilidad y una mayor implicación de la sociedad para afrontar los cambios políticos, tecnológicos y económicos que marcarán las próximas décadas.
En este sentido, ha insistido en que “no son momentos de inhibición”, sino de implicación cívica. “No es momento de encogerse de hombros ni de ser un espectador pasivo”, ha señalado, animando a los ciudadanos a participar activamente en la vida pública y a contribuir, desde sus ámbitos, a mejorar el país.
Aznar ha subrayado que cada persona puede aportar de distintas maneras: “Quien pueda hacer que haga, quien pueda hablar que hable, quien pueda escribir que escriba”. A su juicio, la indiferencia social es uno de los mayores riesgos en contextos de incertidumbre global.
En su intervención también ha defendido la necesidad de recuperar las instituciones y reforzar el papel de España en el escenario internacional, con un proyecto político que devuelva al país, según ha dicho, “ambición, fiabilidad y capacidad de influencia” en un mundo cada vez más complejo.
Maria ToldràGraduada en Periodismo por la Universitat de València, está especializada en periodismo de datos tras cursar el Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización de Unidad Editorial. Ha crecido profesionalmente en El Mundo y Europa Press. Desde 2026 es redactora en Economía 3 y bucea entre cifras económicas.












