IBEX 35 en máximos históricos mientras Wall Street cotiza con nervios y foco geopolítico
El selectivo español supera su récord pese al tono negativo de Wall Street, y los mercados miran con atención las tensiones geopolíticas y los sectores defensivos.
La bolsa española vivió en la sesión del jueves una jornada histórica al alcanzar un nuevo máximo de cierre por encima de los 17.650 puntos, consolidando la buena racha que viene mostrando desde comienzos de año. El IBEX 35 sumó un 0,33 % y cerró en 17.654,7 puntos, superando el anterior récord marcado apenas unos días antes.
El avance se produjo en un contexto internacional complejo, con un tono mixto en Wall Street y una elevada incertidumbre geopolítica. Aun así, el mercado español logró desmarcarse gracias al buen comportamiento de varios de sus grandes valores. BBVA, Banco Santander y Repsol lideraron las subidas dentro del selectivo, mientras que Telefónica, Inditex e Iberdrola cerraron la sesión con descensos moderados.
El comportamiento del índice fue especialmente significativo si se tiene en cuenta que el mercado arrancó la jornada con dudas y movimientos contenidos, para ir ganando tracción conforme avanzaba la sesión. En lo que va de año, el IBEX 35 acumuló ya una revalorización cercana al 2 %, reforzando la percepción de que la bolsa española atraviesa un momento de solidez relativa frente a otras plazas europeas más expuestas a la volatilidad internacional.
El contraste con Wall Street y el papel de la geopolítica
Mientras el IBEX 35 celebraba sus niveles récord, Wall Street abrió en rojo con descensos en los principales indicadores. El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq cotizaban con pérdidas en la apertura, en parte por el renovado foco de los inversores en las noticias procedentes de Venezuela y en la evolución de las empresas de defensa.
Este sesgo negativo inicial en las bolsas estadounidenses se ha visto acompañado de movimientos inusuales en sectores específicos. Las compañías de defensa, que habían cerrado recientemente a la baja tras medidas regulatorias anunciadas por el Gobierno de Estados Unidos, recuperaron terreno ante la perspectiva de un aumento significativo del presupuesto militar. En los primeros compases de la sesión, contratistas como Northrop Grumman y Lockheed Martin registraron subidas de doble dígito, reflejando la importancia de la geopolítica en las decisiones de inversión.
La tensión geopolítica no se limita al ámbito militar. Las expectativas sobre la oferta de petróleo venezolano y su impacto en los mercados energéticos también han influido en la prudencia de los operadores. Tras semanas de debate sobre posibles aumentos en la importación de crudo, los futuros del petróleo rebotaban en la sesión, impulsados por lecturas mixtas de las reservas comerciales y las sanciones vigentes.
Estos factores externos suelen pesar más en índices globales como el S&P 500 que en el IBEX 35, donde la estructura sectorial y la mayor ponderación de entidades financieras mitigan el impacto de los shocks internacionales.
Lectura económica del récord y perspectivas para 2026
Desde una perspectiva macroeconómica, el avance del IBEX 35 hasta niveles históricos plantea varias reflexiones. Por un lado, la robustez de la bolsa española sugiere que los inversores están valorando positivamente la recuperación de sectores tradicionales como la banca y la energía, incluso cuando la volatilidad global persiste. Este comportamiento contrasta con otras plazas europeas que han mostrado resultados más moderados en sesiones recientes.
Por otro lado, las estimaciones de mercado para 2026 apuntan a un potencial adicional de crecimiento, aunque con matices. Distintas casas de análisis han repetido que el IBEX podría continuar su tendencia alcista, aunque con rangos de variación más prudentes, situando posibles objetivos adicionales por encima de los niveles actuales, siempre condicionados a la evolución económica global y a la relación entre tipos de interés, inflación y crecimiento.
En este entorno, las decisiones de inversión requieren un análisis equilibrado entre la fortaleza evidente del mercado español y la necesidad de seguir de cerca los factores externos que pueden influir en la percepción de riesgo. La combinación de una economía doméstica resiliente con elementos de inestabilidad internacional crea un escenario en el que los gestores de carteras y los inversores particulares deben calibrar cuidadosamente su exposición, especialmente en sectores cíclicos y defensivos.
¿Qué puede marcar la pauta en los próximos trimestres?
Mirando hacia adelante, hay varios factores que los participantes del mercado tendrán en cuenta. La evolución de la política monetaria en Europa y Estados Unidos, los datos macroeconómicos —como el empleo o la inflación—, y los desarrollos geopolíticos continuarán condicionando las expectativas de los inversores. En particular, la interacción entre los mensajes de los bancos centrales y las tensiones en regiones clave como Oriente Medio o América Latina seguirá siendo un catalizador de volatilidad.
Finalmente, la proximidad de las elecciones en varias economías avanzadas puede introducir nuevos elementos de incertidumbre o de reevaluación de riesgos que tendrán un impacto directo en la valoración de activos de renta variable. Por ello, aunque el récord del IBEX 35 es una señal positiva, su sostenibilidad dependerá en gran medida de cómo se desarrollen estos factores en un contexto global más complejo que en ejercicios anteriores.
Borja RamírezGraduado en Periodismo por la Universidad de Valencia, está especializado en actualidad internacional y análisis geopolítico por la Universidad Complutense de Madrid. Ha desarrollado su carrera profesional en las ediciones web de cabeceras como Eldiario.es o El País. Desde junio de 2022 es redactor en la edición digital de Economía 3, donde compagina el análisis económico e internacional.







