Cuenta atrás para los aranceles de Trump: Análisis del cuánto, cómo y dónde
Los Gobiernos y el comercio internacional mantiene la respiración con la mirada puesta en el próximo miércoles 2 de abril. La jornada será decisiva, ya que está previsto que entren en vigor la lista definitiva de aranceles que quiere imponer la administración Trump. La agresiva política arancelaria estadounidense llega la semana que Washington ha redoblado su ofensiva -de momento diplomática- para hacerse con el control de Groenlandia.
De esta forma, está previsto que entren en vigor una serie de gravámenes a distintos productos importados, entre ellos los automóviles y sus componentes. Hasta la fecha, han entrado en vigor los aranceles a las importaciones de acero y aluminio, y los aplicados, con distinta intensidad y alcance, a productos procedentes de México, China y Canadá.

De confirmarse los aranceles de Trump, es posible que la medida afecte a los consumidores norteamericanos más que a los demás. Washington todavía no ha logrado logrado hacer bajar a la inflación, debido a lo cual es previsible que el poder adquisitivo de los estadounidenses sufra, al menos en lo que se refiera a los productos que Estados Unidos tiene que exportar sí o sí
¿Qué nuevos aranceles se esperan?
Los siguientes aranceles de Trump deberían entrar en vigor el 2 de abril, por lo que la situación es la siguiente:
- Entra en vigor un arancel del 25 % para todos los automóviles importados por Estados Unidos, así como para los componentes no fabricados en EE. UU. y tampoco en México y Canadá, exentos de esos gravámenes.
- De igual forma está previsto que entren en vigor los aranceles a los productos de México y Canadá amparados por el T-MEC. También se espera la entrada en vigor de aranceles a las importaciones de productos agrícolas, farmacéuticos, además de a microchips y semiconductores. Podrían rondar el 25 %.
- Entran en vigor aranceles del 25 % a los países que compren petróleo de Venezuela, ya sea de forma directa o a través de una tercera parte. El 30 de marzo EE.UU. notificó a los socios de la petrolera estatal PDVSA, entre los que está Repsol, que sus permisos de exportación de crudo desde Venezuela se han cancelado.
Aranceles anunciados pero sin precisar y amenazas:
EE.UU. anunció el 13 de febrero la imposición de aranceles «recíprocos» a países que gravan los productos estadounidenses. Trump se dio un plazo de «semanas» o «meses». Posteriormente se precisó que se aplicarán desde el 2 de abril. Un día antes Trump recibirá un informe con los detalles de las medidas. Este tipo de aranceles no están definidos y son difíciles de precisar porque, según la Casa Blanca, serán distintos para cada uno de los socios comerciales de EE.UU.
El objetivo de Trump es compensar, con medidas arancelarias, los gravámenes (por ejemplo el IVA) de otros países a productos y servicios estadounidenses. También en el caso de subvenciones y ayudas de Estado e incluso a normativas que, según Washington, perjudiquen a los fabricantes de EE.UU.
- El 21 de febrero, Trump firmó una orden ejecutiva que amenaza con imponer aranceles a los países que apliquen tasas digitales a empresas estadounidenses.
- El 13 de marzo, el presidente de EE.UU. dijo que impondrá un arancel del 200 % al vino y al resto de bebidas alcohólicas procedentes de la Unión Europea (UE) en represalia por los planes de Bruselas de gravar las importaciones de whisky estadounidense.
- El 27 de marzo aseguró que está dispuesto a aplicar aranceles a «gran escala» a la UE y Canadá si ambos colaboran económicamente para perjudicar a Estados Unidos.
Aranceles de EE.UU. ya en vigor
Desde el pasado 4 de marzo están en vigor los siguientes aranceles:
- Tasas del 25 % a importaciones procedentes de México y Canadá (del 10 % para los productos energéticos canadienses). De estos gravámenes están exentos, de momento, el sector del automóvil y los bienes cubiertos por el tratado de libre comercio (T-MEC). En estos ámbitos, los gravámenes entrarán en vigor el 2 de abril.
- Aranceles del 10 % a productos chinos. Este gravamen se suma a otro anterior del 10 %, vigente desde febrero.
Desde el 12 de marzo:
- Aranceles del 25 % a las importaciones de acero y aluminio de todos los países del mundo, aunque Trump llegó a amagar con elevar esta tasa hasta el 50 % en el caso de Canadá.
Represalias de otros países y bloques comerciales:
Con respecto a la Unión Europea:
- La Comisión Europea (CE) aplicará aranceles graduales sobre importaciones de productos estadounidenses valorados en 26.000 millones de euros en respuesta a los gravámenes impuestos por EE.UU. a sus exportaciones de acero y aluminio.
- El 1 de abril, gravará productos estadounidenses por valor de 4.500 millones y el 13 de abril, por 18.000 millones adicionales.
- Los productos gravados son una mezcla de bienes industriales (acero, aluminio, textiles, electrodomésticos…) y agrícolas (aves de corral, carne de vacuno, huevos, hortalizas y alimentos del mar).
- Tras el anuncio de imponer aranceles a las exportaciones europeas de automóviles, la Comisión Europea (CE) aseguró que sigue «preparada» para proteger los intereses económicos de la Unión Europea (UE) y dar una respuesta «firme» a cualquier medida comercial «injusta» de Estados Unidos.
Respecto a China:
- El Gobierno chino ha impuesto dos paquetes de aranceles a los productos de EE.UU., uno el 10 de febrero y otro, el 10 de marzo. Estos gravámenes oscilan entre el 10 % y el 15 % y afectan a mercancías como petróleo, gas, carbón, algodón y productos agrícolas y ganaderos.
Y a Canadá:
- El Gobierno canadiense grava desde el 13 de marzo con aranceles del 25 % a una serie de productos estadounidenses valorados en 20.700 millones de dólares, entre ellos ordenadores, herramientas y acero.
Estos aranceles, con los que Canadá responde a los gravámenes estadounidenses al acero y al aluminio, se suman a los que ya aplicaba desde principios de marzo sobre productos valorados en 30.000 millones de dólares canadienses (19.170 millones de euros).
El pasado viernes, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció tras conversar por teléfono con Trump que ambos países empezarán a negociar una nueva relación económica y de seguridad tras las elecciones canadienses del 28 de abril próximo.
Con respecto a México:
- México ha insistido en que negocia para evitar que entren en vigor las tasas y que esperará a ver cómo se concretan los de EE.UU. para responder.
¿Una oportunidad para Europa?
Para el experto en geopolítica Frédéric Mertens, profesor y director del Departamento jurídico en la Universidad Europea de Valencia, los aranceles de Trump consolidan el giro hacia el proteccionismo de la administración norteamericana, el cual considera más extremo que en años anteriores. «Ya en 2016 Donald Trump daba claras muestras de querer medidas proteccionistas, pero ahora tiene pocos límites, por lo que toma medidas mucho más duras», explicó. Pese a ello, estas políticas no cuentan con un apoyo unánime en EE. UU., incluso dentro del Partido Republicano, recuerda Mertens, muchos republicanos que tildan esta guerra comercial de «estúpida».
Pese a la incertidumbre comercial que generan las medidas, los aranceles también podrían tener una derivada positiva para Europa. Si bien los aranceles y las barreras comerciales plantean desafíos, también pueden generar oportunidades para las empresas europeas que estén dispuestas a adaptarse e innovar. «Para los europeos no tiene que ser necesariamente una mala noticia. Puede forzarnos a innovar y volver a ser competitivos», subraya el profesor de la Universidad Europea. «El mensaje para Europa es claro: el que quiere puede y es ahora o nunca».
En cuanto a la autonomía estratégica de la Unión Europea, Mertens recuerda el discurso de Emmanuel Macron en 2015, cuando el presidente francés planteó la necesidad de la UE de ser más independiente. «En un discurso en la Universidad de la Sorbonne, en 2015, Macron ya hablaba de la autonomía estratégica de la Unión Europea, no solo a nivel de defensa sino también industrial. Debemos reaprender a tratar entre nosotros», destaca Mertens.
Para el experto, es fundamental que Europa trabaje más en conjunto y en serio para recuperar su capacidad industrial. Sin embargo, advierte sobre la dificultad de hacerlo de manera efectiva. «El problema es que es muy bonito decirlo, pero difícil de lograr. Debemos tener acceso a materias primas para evitar lo que ocurrió con el acceso a las mascarillas, por ejemplo».