«Acuerdo de Twitter suspendido temporalmente a la espera de detalles que respalden el cálculo de que las cuentas falsas/spam representan menos del 5% de los usuarios». Así ha anunciado el fundador de Tesla y hombre más rico del mundo, Elon Musk, la paralización de la compra de la red social Twitter.
Twitter deal temporarily on hold pending details supporting calculation that spam/fake accounts do indeed represent less than 5% of usershttps://t.co/Y2t0QMuuyn
— Elon Musk (@elonmusk) May 13, 2022
Aunque la decisión de Musk de comunicar la noticia en la misma red social de que está dispuesto a convertirse en dueño pueda parecer sorprendente lo cierto es que el empresario está acostumbrado a entender los negocios de una manera poco convencional. Tal y como se ha ido comentando las últimas semanas, la compra de la plataforma de intercambio de mensajes está estimada en 44.000 millones de dólares. Es decir, unos 41.000 millones de euros.
Las reacciones no se han hecho esperar. De hecho, el tuit ha propiciado que las acciones de Twitter se desplomen cerca del 20 %, hasta rondar los 36,5 dólares, antes de la apertura de Wall Street, según los datos de cotización ofrecidos por MarketWatch.
Musk ofreció 54,2 dólares por cada acción de la popular red social, un 20 % más que el precio de cierre del jueves y más de un 40 % por encima del valor al que se está cambiando en las negociaciones previas a la apertura del mercado neoyorquino.
En las últimas semanas, varios fondos de inversión y otros millonarios se han comprometido a aportar 7.000 millones de dólares a los 21.000 millones que Elon Musk se comprometió a pagar de su propio bolsillo para adquirir Twitter.