Plan de Acción Territorial Sectorial del Comercio de la Comunitat Valenciana

Mercadona, Consum o Masymas advierten que Patsecova pone trabas a su crecimiento

Asucova lamenta que se rebaje de 2.500 a 1.000 m2 la superficie que requiera licencia autonómica para abrir o reformar centros y cree que aumentar un 40% los requisitos de plazas de aparcamiento no favorecerá instalarse en núcleos urbanos

La Asociación de Supermecados de la Comunitat Valenciana (Asucova), que integra a grandes líderes como Mercadona, Consum,  Masymas y Musgrave (Dialprix, Dialsur, Supervalu y Dicost) insiste en que el Plan de Acción Territorial Sectorial del Comercio de la Comunitat Valenciana el Patsecova, que finalmente no fue llevado al pleno del Consell para su aprobación la pasada semana pero que, previsiblemente, lo haga esta, supone “ralentizar proyectos”, “justo lo contrario de lo que ahora mismo necesitan las empresas”, explica su director, Pedro Reig a Economía 3.

Y es que el Plan, que tal y como recuerda la conselleria de Economia, ha pasado por todos los trámites jurídicos y administrativos con todos los informes favorables, no solo supone un carpetazo a proyectos que superen los 120.000 metros cuadrados de superficie destinada a uso terciario comercial, al negarles la autorización autonómica –como puede ser el caso de Intu Mediterrani–, sino que tendrá consecuencias directas en la instalación o reforma de supermercados.

Desde Asucova, Reig explica dos cambios que establece el nuevo Plan que a su juicio “suponen una desventaja” respecto a las actuales condiciones.

En primer lugar, uno de los puntos más cuestionados es que rebaja de 2.500 a 1.000 metros cuadrados, la superficie para requerir, en determinadas zonas, licencia autonómica, además de municipal, en la apertura o reforma de los establecimientos, lo que en la práctica “complica, añadiendo trabas evitables e innecesarias” los planes de crecimiento de distribuidores como Mercadona, Consum, MasyMas o Musgrave “cuya superficie comercial media ronda entre los 1.500 y los 2.000 metros cuadrados”, señala Reig.

En este sentido, Asucova no entiende cómo en un contexto en el que las empresas están pidiendo “que no se incorpore más carga burocrática por liviana que sea” –cabe recordar hace apenas un mes el president Puig firmaba con la CEV el Plan Agiliza, por el que el Consell aspiraba a reducir un 30% los más de mil trámites administrativos que soportan las empresas–“no se busque el consenso”.

“Nosotros simplemente pedimos conservar lo que dice la Ley de Comercio de la Comunitat y la ley nacional, que establece que por debajo de 2.500 m2 de superficie no se produce ni impacto ambiental ni supramunicipal, y por tanto no debe exigirse esa segunda licencia ni siquiera en determinadas ubicaciones más saturadas, en función de la libertad de implantación”.

Cree Reig que no es el momento de “ralentizar o lastrar las posibilidades de crecimiento de un modelo, como es el de los supermercados que ha demostrado ser esencial y estratégico a la hora de dar un servicio de proximidad a los ciudadanos” y recuerda que esta limitación de tamaño afecta también a otros comercios que, por sus características, requieran de un mayor espacio de sala de ventas, como tiendas de muebles, concesionarios de coches, tiendas de puericultura, etc.

Por ello, añade Reig que esta propuesta de respetar los 2.500 m2 tenía el consenso de todo el sector: “no provocaba ningún tipo de debate ni problema con el pequeño comercio, presente en el seno de la Cámara de Comercio, que el pasado mes de noviembre recogió en su dictamen mantener ese límite en los 2.500 m2 y no bajarlo a los 1.000 como recoge el Patsecova”.

Entiende Pedro Reig que de aprobarse el Plan –que está siendo estudiado ahora por la conselleria de Territorio al considerar que no estaba “totalmente maduro” para llevarlo al pleno– se hará “sin consenso del sector y sin haber hecho caso al dictamen de la Cámara de Comercio y del Comité Económico y Social (CES) –que recordemos no son vinculantes– pero que en el caso de este último instaba a realizar una revisión del Plan para adaptarlo a los drásticos cambios económicos, de consumo y sociales” derivados de la crisis del coronavirus.

Aunque la conselleria que dirige Rafa Climent se comprometa a resolver las petición en menos de tres meses, agilizando al máximo los trámites, cree Asucova que no había “necesidad de abrir ese melón” pues a su juicio “existen informes que justifican que no existe impacto territorial por debajo de los 2.500 metros, tal y como dice la Ley”.

Aumenta un 40% de media la dotación de plazas de aparcamiento

Por otro lado, añade Pedro Reig que adicionalmente, el Plan requiere la dotación de plazas de aparcamiento en función de la superficie construida y no de la comercial como hasta ahora.

Como consecuencia explica que se deberá incrementar el parking disponible en los nuevos proyectos, lo que a su juicio dificulta aún más la implantación de estas superficies en suelo urbano, que es precisamente lo que persigue el plan, potenciar el comercio local: “Este nuevo requisito parece una contradicción con la defensa del modelo de proximidad que asegura perseguir el Pasetcova”, subraya Reig.

Cifra de media en un 40% más la nueva demanda de las plazas de aparcamiento, teniendo en cuenta que la superficie construida es mayor que la comercial, por lo que mantenerse en la zona urbana “será más complicado, tanto por el espacio como por los precios“, admite.

Desde la Conselleria de Economía recalcan a Economía 3 que el Patsecova ya ha pasado por todos los trámites, “contestando a todas y cada una de las alegaciones”, y, lo más importante, “que cuenta con el informe de la Abogacía de la Generalitat y del Consell Jurídic Consultiu que ha emitido su dictamen preceptivo favorablemente”.

Por tanto, creen que el documento está listo para aprobarse de manera inminente.

Suscríbete a nuestra newsletter