Emili Villaescusa, presidente de Concoval

E. Villaescusa (Concoval): “Preferimos trabajar un poco menos pero trabajar todos”

El representante del cooperativismo valenciano reconoce que el mundo cooperativo ha aguantado mejor la crisis del coronavirus gracias a su flexibilidad

Emili Villaescusa, en la sede de Concoval en la calle Caballeros de València

Emili Villaescusa preside la Confederació de Cooperatives de la Comunitat Valenciana (Concoval) desde 2012 y está ligado al mundo cooperativo desde hace más de 35 años. Ha dirigido instituciones de relevancia como Florida Grupo Educatiu o Consum. En el ámbito estatal está presente en la comisión ejecutiva de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (Cepes) y es responsable de la Comisión de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de esta entidad. Villaescusa nos explica en qué situación se encuentra el cooperativismo valenciano en su Día Internacional.

– ¿Cuáles son los datos actuales del cooperativismo valenciano?

Somos alrededor de 2.500 cooperativas que dan empleo a cerca de 81.000 personas, un 85% del total es estable. Se trata de muy buenos números pero además tenemos muy buena contribución a  la economía valenciana. De hecho, dos de las primeras empresas de esta Comunitat son cooperativas. Esto no pasa en ningún otro sitio y nos identifica por nuestra diversidad y por que contamos con cooperativas grandes que ejercen de timón del resto y nos dan mucha visibilidad.

– ¿Cómo ha afectado la COVID-19 a las cooperativas? ¿Han aguantado el tipo mejor que el resto de empresas? ¿Qué datos os ha facilitado desde Labora?

Hemos aguantado como hemos podido. Efectivamente, no podemos decir que ha habido un comportamiento global como sector porque tiene que ver con las actividades en las que estamos. Hay sectores en los que se ha trabajado mucho como el agroalimentario o todo aquello que tiene que ver con las personas, las cooperativas de enseñanza se han tenido que adaptar, las de crédito no han parado, las eléctricas han continuado. En definitiva todos aquellos que eran esenciales y estaban relacionados con las personas no han podido parar.

Sí que hemos tenido ERTE en trabajo asociado, en cooperativas de viviendas cuando se paró la construcción… Pero, en general, estamos contentos por los comportamientos que han sido muy solidarios en cualquiera de las alternativas y demuestran que, en momentos de crisis, el mundo cooperativo aguanta mejor porque se trata de un mundo muy flexible donde preferimos trabajar un poco menos pero trabajar todos.

En cuanto a los datos de Labora, no tenemos cifras concretas, lo que sí que tenemos es la sensación que nos ha transmitido este organismo de que ha habido muchos menos casos en nuestras filas y que ya se han empezado a recuperar.


cooperativismo

Entrevista en E3 tv


Esperamos que los ERTE no se conviertan en ERE y anhelamos también no perder puestos de trabajo sino mantenerlos.

– ¿Qué papel tenéis en el sector del turismo?

Menor y sobre todo relacionado con la restauración y el turismo rural pero no estamos en primera línea.

– En su reunión con el presidente de la Generalitat declaró que las cooperativas son el socio idóneo para ejecutar las políticas de reconstrucción del Consell. ¿En qué se basa para realizar esta afirmación?

Todo el mundo dice que “tenemos que salir juntos”. Para nosotros, salir juntos significa estar en dos aspectos fundamentales: estar juntos es cooperar; de nada sirve estar juntos si cada uno va por separado; el segundo factor es que tenemos que ser sostenibles ya que si alguien se pregunta ¿esto que nos está pasando tiene que ver con el cambio climático? ¿tiene que ver con la sobreexplotación que se está haciendo de la tierra? Posiblemente… Al final, esto se trata de un virus, pero las decisiones no las toma el virus, las tomamos las personas y muchas de las que hemos tomado no son muy acertadas.

En esas dos cuestiones -cooperación y sostenibilidad- el mundo cooperativo tiene mucho que decir.

A mi juicio, cooperar signfica establecer unos objetivos comunes y trabajar conjuntamente y ahí es donde surge la cooperación público-privada. Por ejemplo, en todo aquello que tiene que ver con las personas, solo con los recursos públicos no es suficiente para conseguir el estado del bienestar que queremos y vamos a necesitar al sector privado por mucho crecimiento que haya de las políticas públicas.  Por ello decimos que somos un buen aliado para esa colaboración público privada.


“En esas dos cuestiones -cooperación y sostenibilidad- el mundo cooperativo tiene mucho que decir”

– ¿Qué propuestas han puesto encima de la mesa para hacer frente a esta situación?

Las medidas deben ser excepcionales para soportar el primer choque y ya se está haciendo. Recientemente ha salido  un decreto que facilita el tránsito al mundo cooperativo del estado de alarma hacia la nueva normalidad y que está relacionado con todo lo que tiene que ver con las asambleas, los consejos rectores… y que ya está en marcha.

También hemos puesto sobre la mesa medidas financieras generales para superar la falta de liquidez, medidas fiscales… Otra cuestión importante son algunas barreras legislativas que obstaculizan el desarrollo de algunas cooperativas como la educación infantil que tiene ver no solo con su educación sino también con la conciliación, no hay capacidad suficiente en la pública y nos prestamos a ayudar. Otros apartados en los que también podemos colaborar serían en cuestiones como vivienda o servicios financieros.

Disponemos también de una serie de medidas que tienen que ver con la cooperación público-privada y con el desarrollo del Plan Fent Cooperatives que es el segundo plan que tenemos en marcha y que estamos ahora mismo acabando su elaboración.

– ¿Cuándo estará listo el Plan Fent Cooperatives para los ejercicios 2020-2021?

Estamos acabando de elaborarlo. Hay una comisión específica que lo está trabajando y que se ha retrasado como consecuencia del coronavirus pero esperamos tenerlo antes de las vacaciones de agosto y pasarlo al Consell Valencià de Cooperativisme.

El plan incluye muchas medidas que ya  planteamos en la comisión de Les Corts y que también se las expusimos al presidente Puig.

Después siempre que podemos pedimos que los presupuestos sean agradables y siempre que podemos también reclamamos una mejor financiación porque solo Educación, Sanidad y Servicios Sociales se llevan la mayor parte del presupuesto de la Generalitat y para el resto queda muy poco… para el mundo cooperativo, la digitalización, la industria, la innovación, el conocimiento…

En concreto en este plan estamos trabajando una serie de ejes como son: la reconversión productiva, la innovación, la adaptación digital, la transformación medioambiental, el desarrollo de la responsabilidad social y necesitamos un mayor desarrollo del capital humano. En definitiva, el plan gira alrededor de la formación, el empleo, el entendimiento colectivo y la transformación del modelo productivo valenciano, entre otros aspectos.

Para todo ello, lo que requeríamos siempre y así lo hablábamos continuamente es un presupuesto y cuando llegamos ya no queda.., esperamos que para este segundo plan sí contemos con presupuesto y eso significa seguir trabajando contra la infrafinanciación que sufre esta comunidad autónoma.

– ¿A qué retos se enfrenta el cooperativismo valenciano? ¿Cómo ha influido en ellos la crisis del coronavirus?

Nuestro reto fundamental es ser útiles a nuestros socios, que son los que trabajan día a día por un sistema que adapta la economía y la actividad económica para satisfacer las necesidades sociales y esto nos lleva a no deslocalizar las producciones y a generar actividad económica allá donde hay necesidades. Es posible que no sean los mejores localizaciones para generar actividad económica pero es donde están los problemas y en ese espacio es donde tenemos que generar actividad y rentabilidad y donde debemos ser eficaces y eficientes.

Tampoco debemos olvidarnos de otros valores importantes como son la ayuda mutua, la responsabilidad, la democracia, la equidad, la solidaridad… Todo ello con honestidad y transparencia.

– En España, el papel del cooperativismo es muy importante en la Comunitat Valenciana y en el País Vasco. ¿A la hora de negociar con el Gobierno central se reconoce el papel del cooperativismo valenciano?

Es muy conocido el cooperativismo vasco por el desarrollo industrial; lo mismo ocurre con el andaluz por el sector agroalimentario; o el catalán, con el desarrollo de las personas; pero el cooperativismo valenciano tiene un lugar destacado y referencial en el conjunto del Estado porque además está muy imbricado y muy enraizado en cada pueblo y en cada comarca de nuestra comunidad y esto nos da mucho valor.


“Generamos actividad económica allí donde hay necesidades”

De todas formas, el cooperativismo de la Comunitat Valenciana destaca porque somos un ejemplo a seguir en dos ámbitos: el organizativo y en la creación de empleo.

– ¿Esta presencia se deja sentir en el Gobierno central?

A nivel estatal no existe una organización exclusiva de cooperativismo. Estamos dentro de la Confederación Empresarial Española de Economía Social (Cepes) que recoge toda la representación cooperativa pero también agrupa a las mutualidades, cofradías de pescadores, a las organizaciones de discapacidad… El concepto de economía social es algo más amplio que el cooperativismo aunque este último es el 80% de la economía social.

Las relaciones con el Gobierno central son más complejas porque todo el desarrollo del diálogo social todavía es más cerrado. Finalmente se celebró una mesa de economía social donde hemos empezado a trabajar de una manera más sistemática todas las inquietudes y las propuestas de cambio, pero acabamos de empezar.

Tenemos la suerte de contar con un  Ministerio que se llama de Trabajo y Economía Social y esperemos que haga honor a su nombre.

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