La gestión en las áreas industriales como oportunidad presente

Vicepresidente de Fepeval
Logo firma

Vicente, tú concretamente ¿qué funciones realizas en el polígono empresarial? Esta es la pregunta que en muchas ocasiones me han hecho a lo largo de mi trayectoria profesional de más de 25 años en el Polígono Industrial Las Atalayas (Alicante) y que aún hoy recibo.

Esta pregunta es un fiel reflejo del desconocimiento que se ha tenido de las áreas empresariales por la sociedad en general, circunstancia que ha irradiado en las Administraciones de todo el estado, no solo las de la comunidad. No es inusual que cuando en las ciudades hablamos de nuestros polígonos, y salvo que se tenga alguna vinculación, te pregunten qué empresas hay e, incluso, donde están a pesar de hallarse a muy poca distancia del casco urbano de la ciudad.

Como por ejemplo sucede en el Área empresarial de Atalayas, un lugar donde se ubican gran parte de las empresas más importantes de la ciudad de Alicante tales como  Sprinter, Famosa, Verne, Jimtem, Suavinex, Pompadur, Repuestos Serca, Blinker, entre otros, alcanzando una facturación anual que supera ampliamente los 1.200 millones de euros y dando trabajo directo a más de 6.000 personas. Estos datos dan cuenta de la importancia, de nuestra área industrial para la ciudad de Alicante. Pero el desconocimiento por parte de su ciudadanía de que el Polígono Industrial de Las Atalayas constituye uno de los pulmones económicos de la provincia de Alicante y que es foco de riqueza para su ciudad, es inaudito pero real, al igual que pasa en la mayoría de las poblaciones.

Pues si esto ha sido así, mucho menos se tenía una consideración relativa a la necesidad de una buena gestión en nuestras áreas industriales, de ahí la pregunta con la que comenzaba.

De esto sabemos mucho los directivos y gerentes de los polígonos, que hemos pasado una travesía en el desierto huérfanos de la consideración y ayuda que creíamos necesitaban nuestras áreas empresariales como factor de desarrollo de nuestras empresas.

Recuerdo muchas reuniones en la Federación de Polígonos Empresariales de la Comunidad Valenciana (Fepeval) en la que, incluso, llegamos a plantearnos desistir ante el nulo eco que tenían nuestras reivindicaciones. Sin embargo, la ilusión y el convencimiento de que lo que defendíamos tenía un sentido, llevó a continuar y hoy podemos decir que se ha logrado situar en el punto de atención a nuestras polígonos y parques empresariales y su necesidad de gestión. Este hecho bien merece un reconocimiento.

La Ley 14/2018, de 5 de junio, de gestión, modernización y promoción de las áreas industriales de la Comunitat Valenciana, ha venido a institucionalizar la conveniencia, sino la necesidad, de  constituir órganos de gestión en nuestros espacios productivos considerándolo una herramienta de desarrollo económico y también social.

Con la promulgación de la Ley, el legislador ha vendido a considerar de forma positiva las experiencias de gestión en los ámbitos industriales como garante de la conservación de sus servicios básicos cuya responsabilidad corresponde a las Administraciones, en concreto, a los Ayuntamientos, e incluso considerando la posibilidad de que las EGM puedan coadyudar en la gestión de algunos servicios, circunstancia que entendemos puede tener un recorrido muy interesante.

Ahora bien, entendemos esta función de conservación (que desgraciadamente deberíamos considerar superada, pero que no lo es y de ahí que no nos cansemos de hacer un llamamiento a las administraciones públicas – el cumplimiento de lo que exige la Ley no debería conducir a la promulgación de otra norma -) no es, desde mi punto de vista, la verdadera revolución de la norma en sí. La 2ª acepción de la EGM, modernización, es la guía sobre la que debe pivotar las EGM. La modernización de nuestras áreas, por una parte, debe estar ligada con la conservación en sí, elementos como la sostenibilidad en la materia energética, gestión de residuos, etc. deben empezar a imponerse también en las áreas empresariales, pero que debe ir más allá, dejándose notar en la planificación e implantación de servicios de valor añadido que conduzcan a la configuración de espacios facilitadores de la innovación empresarial y la habitabilidad de sus trabajadores y resto de usuarios.

Por último, quiero huir de un enfoque triunfalista. Queda mucho por hacer. Nuestras áreas siguen, en la mayoría de las circunstancias sin tener la debida atención de nuestras Administraciones, y sin ninguna gestión para hacer cambiar la situación, de ahí la importancia de la implantación de las EGM en nuestras áreas para que la situación cambie.

Por ello, aunque no suele ser habitual, queremos corresponder a nuestros representantes políticos, presentes en el reciente Congreso de Áreas Industriales, organizado por Fepeval en Paterna (Valencia), donde expresaron su parecer sobre las EGM y su funcionalidad en la mejora de las áreas empresariales y en la dinamización de servicios que las empresas, usuarios y trabajadores de la Comunidad Valenciana necesitan.  Sirva esta tribuna para agradecer que hayan tenido la sensibilidad para promulgar una Ley Pionera en España, y el respaldo que con certeza van a proferir en el desarrollo de la misma.  El tejido económico y social de la Comunidad Valenciana saldrá reforzado con ello.

*Vicente Seguí también es director de Gestión de EUC Las Atalayas (Alicante)
Suscríbete a nuestra newsletter