Agrupa a 20 bodegas en el Alto Palancia-Mijares, Useres-Vilafamés y Sant Mateu

La IGP Vins de Castelló espera la concesión de la DO por la UE para seguir creciendo

Esperan una cosecha de 600.000 kilos de uva para atender el envasado de 500.000 botellas al año con destino al mercado nacional prioritariamente

La IGP Vins de la Terra de Castellón busca lograr su DOP.

La consolidación de la tradición vitivinícola castellonenses tiene una meta en la consecución de la Denominación de Origen Protegida (DOP) por parte de la Unión Europea. Inmersos en el tiempo de la vendimia, los empresarios provinciales del sector agrupados en la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Vins de la Terra de Castelló, ven en la DO una herramienta que impulse al sector, que agrupa ya 20 bodegas. Y mientras las burocracia administrativa sigue sus pasos, los bodegueros esperan sacar partido de la producción de los 600.000 kilos de uva que dan los viñedos este año.

La IGP Vins de la Terra de Castelló agrupa, como recuerda uno de sus impulsores y gerente de Bodegas Les Useres, Vicente Bellés, a 17 bodegas a las que sumarán otras tres mes, una vez concluyan la presentación de las documentación precisa para ingresar en este club. Una vez dentro aportarán su producción a las ya integradas y que envasan unas 500.000 botellas al año al amparo de 50 referencias o marcas diferentes.

Para este colectivo es vital la obtención de la DOP en su camino por seguir creciendo en presencia en el mercado nacional y saltar a Alemania, Estados Unidos, Inglaterra y China, países a los que envían puntualmente su producto. De momento cuenta con el respaldo de la Conselleria y del Ministerio de Agricultura, aunque la decisión final esté en manos del Parlamento Europeo.

“Esperamos que pronto se resuelva este asunto, porque en el 2003 nos dijeron que en 10 años tendríamos la DOP, luego se modificó la normativa, las bodegas nos adaptamos, pero el asunto está pendiente”, indica Bellés. El parón que sufre el proceso afecta al futuro del sector, ya que, “una vez obtengamos la Denominación de Origen, seremos más visibles para las empresas especializadas del sector que buscarán nuestro producto para distribuirlo”.

Castellón recuperó sus viñas, que fueron arrancadas en los altos 80 cuando el Gobierno favoreció su remplazo por otros productos. Cuatro décadas después , según el anuario agrícola del Consell de la Generalitat Valenciana, Castellón cuenta con 865 hectáreas cultivadas por unos 130 agricultores. Concentrados en tres comarcas, las de Alto Palencia-Alto Mijares, Sant Mateu y Les Useres-Vilafamés.

Bellés apunta que alrededor del 75% del vino elaborado en Castellón se bebe en la provincia; mientras que el porcentaje restante va a l mercado nacional, al sector restauración, principalmente a Valencia, Madrid y Barcelona. Si bien es cierto que también el mercado internacional recibe los caldos castellonenses, aunque su porcentaje podría ser más significativo si dispusiese de unos buenos canales de distribución.

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