La información económica de los líderes

We love summer

Fiestas de Algemesí o cuando todo un pueblo hace Patrimonio de la Humanidad

El próximo fin de semana esta localidad de la Ribera Alta celebra sus conocidas fiestas de la Mare de Déu de la Salut

Mundialmente conocido por sus fiestas en honor a la Mare de Déu de la Salut, Algemesí logró que sus días grandes fueran declarados en noviembre de 2011 Patrimonio inmaterial de la Humanidad por la Unesco. El pueblo entero se convierte en un museo viviente y todos sus habitantes forman parte de su historia y su tradición.

Este municipio situado en la comarca de la Ribera Alta en la provincia de Valencia, se encuentra en el Parque natural de La Albufera, aunque destaca también por estar rodeado de un extenso “bosque” de cítricos. La naranja es la fruta primordial del municipio y su motor económico desde finales del siglo XIX. Cuando llega la floración toda la ciuidad se inunda de olor a azahar.

Cada 7 y 8 de septiembre se realiza la Procesión que rememora, según cuenta la leyenda, el hallazgo en 1247 de una imagen mariana en el tronco de una morera. Este hecho se ha convertido en un referente sobre el que se fundamenta una procesión con danzas y músicas únicas llenas de tradición e historia.

El próximo fin de semana las calles de Algemesí se llenan de estelas de colores que recrean los movimientos de la Muixeranga, els Bastonets, la Carxofa, els Arquets, les Pastoretes, el Bolero y els Tornejants al ritmo de las melodías de la dolçaina y el tabalet. Son las danzas y las músicas de un pueblo que participa generación tras generación en la construcción de su fiesta que refleja su propia historia e identidad.

La noche del 6 de septiembre tiene lugar la “Nit del Retorn”, donde las campanas de la basílica de Sant Jaume tocan sin parar hasta el amanecer. Es un rito único que rememora el milagroso retorno de la imagen de Nuestra Señora de la Salud desde la villa de Alzira hasta un incipiente poblado de principio de siglo XIII. Fue así como Algemesí convirtió la imagen mariana en el icono que determinó su independencia.

algemesi-patrimonio-baile

Foto: Turisme CV

El 7 de septiembre ya es tiempo de fiesta mayor. Al caer la tarde las campanas de la basílica inician el potente ritmo que resuena en toda la ciudad. El “Repic de la Xerevia” es originario de la Catedral de Valencia y marca el inicio de la fiesta. Con el silencio del campanario suenan las primeras notas de dolçaina y se inician los primeros bailes de la procesión, la de las Promesas.

Torres humanas

La Muixeranga empieza a alzar sus torres humanas, resuenan los golpes de los Bastonets, vuelan los trajes de la Carxofa, los Arquets y les Pastoretes, suena el Bolero de les Llauradores mientras los Tornejants redoblan sus pasos de guerreros. Todo forma parte de un majestuoso ritual que conforma un desfile perfecto donde todos los actores intervienen en su justo momento. La segunda parte de la procesión es la religiosa encabezada por la Cruz Mayor y cerrada por público y festeros.

La mañana del 8 de septiembre se celebra la Processoneta del Matí. Es la más breve, pero, sin duda, la más intensa y visitada. En pocos metros se concentran al mismo tiempo todos los bailes que anuncian la entrada de la imagen mariana a la basílica de Sant Jaume creando un espectáculo indescriptible, uno de los cuadros plásticos más bellos de la fiesta que culmina en un multitudinario y apoteósico final de aplausos.

El mismo 8 de septiembre a las 20 horas tiene lugar la más larga de las procesiones con una duración de 7 horas siguiendo el itinerario original de 1724 por el núcleo antiguo de la ciudad.No todo acaba aquí. La fiesta ha traspasado las fronteras locales para convertirse en un espectáculo admirado, seguido y querido por todos los valencianos. Para conservar y potenciar el histórico evento se creó el Museo de la Fiesta, ubicado en una de las salas del Convento de San Vicente.

Los bailes

La Muixeranga es uno de los más bailes más representativos de la fiesta. Algemesí ha conservado viva la tradición mediterránea de construir torres humanas. En ellas, los muixeranguers realizan complicadas y arriesgadas figuras plásticas como la María, el Guión, el Altar, la Araña o el Entierro entre otras.

El Baile guerrero  es els Bastonets que también aparece en otros pueblos valencianos como Morella, Peñíscola o Alcúdia. En Algemesí el tabal y la dolçaina marcan el ritmo desde 1839 al baile de ocho componentes que escenifican una lucha con bastoncillos y planchas.

El tercero de los bailes es la Carxofa. El nombre de esta danza viene determinado por un niño portador de un palo que culmina en una especie de alcachofa que se abre al terminar la procesión, saliendo de ella una paloma blanca. Este baile tiene probablemente su origen en la procesión del Corpus de Valencia y es considerada tradicionalmente como la de los tejedores, haciendo referencia a una profesión muy presente en Algemesí durante el siglo XVII.

Para que quiera profundizar en estas increibles fiestas, debe saber que también están les Pastoretes, danza de iniciación donde los niños y niñas son los protagonistas y documentada en 1834 por primera. Además está los Llauradores o Bolero, que es la única que no va acompañada por la música de la dolçaina y el tabalet sino por la sección de instrumentos de viento de la banda de música. Se tiene constancia de su celebración desde 1906, siendo así el baile más moderno de la procesión.

Por último, está els Tornejants. Es una danza emblemática donde un grupo de caballeros vestidos con pulcros trajes blancos danzan acompasados desafiando la gravedad al ritmo de tambor como único acompañamiento. Es un singular baile de orígenes guerreros repleto de contenidos místicos y únicos dentro de la Procesión.

Suscríbete a nuestra newsletter