La información económica de los líderes

Antonio Fernández, presidente de PROVIA

A. Fernández: “Una segunda burbuja inmobiliaria es absolutamente irreal”

Fernández achaca la subida de precios en el sector a una "inflación de costes" y aboga por recuperar las "desaparecidas" Vivendas de Protección Oficial

Antonio Fernández, presidente de PROVIA| Foto: Álex Domínguez

Alicante es líder absoluto en ventas de vivienda. Si se atiende a números relativos, en los que se tiene en cuenta la cifra de viviendas vendidas por habitante, no tiene rival. Y solo Madrid y Barcelona superan -en términos absolutos- los registros de la provincia alicantina. Eso es al menos lo que arroja la Estadística Registral Inmobiliaria del Colegio de Registradores de la Propiedad sobre el primer trimestre de 2019. Antonio Fernández, presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de la Provincia de Alicante (Provia), confirma el dato positivo y hace balance de la situación actual del sector en un momento en el que, según asegura,“hay una inflación de costes”.

-¿En qué momento se encuentra la actividad inmobiliaria en la provincia?

-Para analizar el sector hay que empezar a distinguir el tipo de producto y la zona. Por un lado está el interior, donde se vende sobre todo primera vivienda o vivienda habitual y donde estamos mejorando pero muy lentamente. Hay una cierto estancamiento. En una situación diferente está la costa, donde hay otro ritmo mucho más acelerado. El motivo es la venta de viviendas de segunda residencia tanto en el mercado nacional como en el internacional.

-¿Cuál es la importancia del mercado extranjero?

-Si no existiera ese mercado estaríamos en una situación muy diferente que no me atrevo a pronosticar. Es muy potente porque ayuda a que el sector sea más dinámico. La mitad de viviendas nuevas se venden precisamente a extranjeros. El mercado británico, a pesar del brexit, sigue siendo el más importante aunque haya bajado un poco en los últimos años. Pero ya no dependemos de ellos porque el sector se ha diversificado. Ahora hay mucha demanda del mercado nórdico o de países como Holanda, Bélgica y también Francia.

-¿Hacia dónde ha evolucionado el sector y cuáles son sus tendencias?

-La demanda principal proviene ahora de lo que llamamos vivienda de reposición. Sus compradores son propietarios de una primera vivienda que adquirieron en su día y que quieren cambiar por una mejor. Es un mercado activo e importante porque se trabaja con un producto de calidad superior en zonas más selectas. También hay mucha demanda de personas que tienen ahorros y encuentran tipos de interés muy bajos para inversiones financieras en el sector. Compran una vivienda y la ponen en el mercado de alquiler para generar ingresos estables.

-Según la Asociación de Inmobiliaria de la Comunidad Valenciana, en 2018 el precio medio de la vivienda subió un 10,26% en la provincia y un 7,41% en la ciudad.

-Los precios medios están subiendo porque partimos de unos precios muy bajos en la crisis y eso se está recuperando poco a poco. Además, la calidad de las casas tampoco era entonces la misma que la de ahora y por eso antes eran más baratas. También es un problema de costes, porque también el precio para construir aumenta. Ahora, el Código Técnico de Edificación nos dice que las casas tienen que tener emisiones casi cero, que hay que llegar a un nivel de eficiencia energética mayor. Todo eso tiene un coste, como también lo tiene el hecho de que suba el precio de las subcontratas y que ya no haya mano de obra especializada. El sector sufre una inflación de costes. A pesar de todo lo anterior, Alicante ha sido capaz de poner en el mercado siempre precios muy competitivos. Somos la provincia donde hay precios más ajustados.

-¿Existe un problema real de acceso a la vivienda?

-Es muy complicado ahora mismo acceder a una vivienda. Más del 60% de la gente que está de alquiler dice que preferiría comprar pero no puede. Hace falta que revisemos el mercado y que se recuperen las prácticamente desaparecidas Viviendas de Protección Oficial (VPO)para darle una oportunidad a quien quiere comprar y le es difícil. Si la gente joven pudiese adquirir su primera casa con ayudas, tendríamos mucho solucionado porque luego, cuando tengan 40 años, podrían vender esa vivienda y comprarse una mejor. Nosotros recibimos mucha demanda de jóvenes de entre 24 y 30 años que quieren pero no pueden porque no tienen capacidad de ahorro. Estamos pidiendo a la Administración que lo solucionen con más VPO. La compra de una vivienda a largo plazo es el mayor ahorro que se puede hacer y eso se está perdiendo.

– Está claro que la construcción ha vuelto a activarse y hay quienes temen que su exceso pueda llevarnos a una segunda burbuja inmobiliaria…

-Lo dicen porque la opinión es libre y gratuita. Pero nosotros, que seríamos los primeros perjudicados, lo vemos como algo absolutamente irreal. No hay ningún elemento para pensar en una burbuja. Cuando se produjo la anterior se construían al año 700.000 viviendas y ahora, con el sector aparentemente en buen estado, estamos en torno a 80.000. Esas cifras no justifican para nada hablar de burbuja. Además, los precios por aquel entonces eran un 25% superiores a las de ahora y requerían de mucha financiación, que era la gasolina de la burbuja. El sistema bancario español ha aprendido. Ahora no es tan fácil.

Suscríbete a nuestra newsletter