Corporates & Startups: un círculo virtuoso

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La conexión entre “Corporates” y startups se ha convertido en un tópico de moda, en todos los círculos relacionados con la industria no se habla de otra cosa… mi estupor fue máximo cuando el otro día un taxista me habló del tema, si hubiéramos hablado de bolsa sería el momento de salir pitando, según dicen los que saben. Pero no, el taxista sabía de lo que hablaba, por supuesto trabajaba con una conocida plataforma móvil de contratación de taxis y él mismo había desarrollado una innovación sobre la misma que trataba de llevar al mercado con la ayuda de una compañía consolidada. Como es algo que me apasiona y a lo que tengo la suerte de dedicarme profesionalmente, me parece un tema ideal para volver a enredarme.

La incorporación de las compañías consolidadas, esas que ahora llamamos “corporates”, al ecosistema de la innovación no sólo es una buenísima noticia sino un paso necesario, imprescindible para la madurez de dicho ecosistema. Desde mi punto de vista para que un ecosistema esté completo se necesitan una serie de jugadores, cada uno con sus roles bien definidos: fuentes de talento y conocimiento (universidades, escuelas de negocios, centros de investigación…), emprendedores y sus startups; administraciones públicas actuando como catalizadores o facilitadores para que las cosas pasen, aceleradoras y, por último, dos componentes que son fundamentales para la eclosión: los inversores (ya hablaremos de ellos en otro momento) y las compañías consolidadas.

Llevo años haciendo apostolado sobre este tema, la importancia de la unión entre estos dos mundos, soy un convencido de las bondades de una simbiosis más que beneficiosa para ambas partes. Y mi aproximación a este asunto, la que llevo a cabo en mi firma, va de esto: debe ser una relación generadora de beneficios para todos. Y ahí comienza el lío.

En primer lugar creo que es muy necesaria cierta labor de traducción entre ambos mundos. La figura de un facilitador o traductor allana mucho el camino. Es fundamental que las empresas más consolidadas dejen de mirar a las startups como “empresas de juguete” y a sus emprendedores como “esos chavales en camiseta”, incluso dejar de tratarles con cierta condescendencia y por su parte las startups deben abandonar ciertos clichés que no aportan valor y se aproximan más al postureo que otra cosa y alejan al empresariado más tradicional. Al final todos son empresarios gestionando sus empresas y en esta nueva era que vivimos están obligados a entenderse.


Me asusta ver empresas que se lanzan directamente a invertir en startups sin que ello responda a un objetivo concreto y, más aún, sin método ni experiencia ninguna.

Pero como decía, esta colaboración entre startups y corporates debe ser generadora de beneficios para ambas partes. Por ello nosotros sólo atacamos esta conexión pensando en la cuenta de resultados.

¿Por qué debe aproximarse una compañía consolidada a una startup? A mi modo de ver sólo si le va a impactar positivamente en algún momento en su cuenta de resultados. Bien porque le ayude a ser más eficiente aplicando nuevas tecnologías en sus procesos, bien porque le ayude a mejorar o generar nuevos productos o servicios o bien porque directamente le permita crear nuevas líneas de negocio.

Por supuesto todo esto está relacionado con estrategias de innovación abierta, y me permito hacer aquí un inciso para dar por sentado que todos tenemos claro que la compañía que no innova tiene sus días contados. Dicho esto, se trata de identificar esas necesidades de innovación dentro de la compañía y salir fuera a buscar soluciones.  O hacer un scouting de innovaciones generadas por startups  que impacten positivamente en nuestra compañía.

¿Por qué innovar con startups? Pues porque son compañías sumamente ágiles y flexibles con una capacidad de adaptación increíble muy difícil de encontrar en compañías consolidadas. Tienen una tolerancia al riesgo mucho mayor, imposible para las corporates y su estructura les permite trabajar sin las trabas de procedimientos o incluso auto limitaciones impuestas por una cultura de empresa rígida.

Si en este proceso de búsqueda encontramos compañías en fases muy iniciales que vislumbramos pueden tener conexión con nuestro negocio podemos apoyarlas con mentorización, o procesos de aceleración corporativa. Si encontramos startups cuya actividad (producto o servicio) conecta directamente con nuestro core de negocio y parece que tienen cierto acceso al mercado y estratégicamente queremos atraer este tipo de soluciones podríamos generar un vehículo de inversión corporativo, para ser parte y poder tener opciones en el desarrollo futuro de la startup; si por último nos encontramos con compañías que han tenido acceso al mercado, tienen un modelo de negocio claro, incluso están generando y decididamente están conectadas con nuestro core de negocio o suponen una alternativa relacionada, nos podemos plantear directamente una adquisición, vinculada sin duda a nuestro desarrollo corporativo.

Como todo en una empresa, este proceso debe obedecer a un plan previo. Creo que debe  ligarse con la planificación estratégica y el desarrollo corporativo de la compañía. Me asusta ver empresas que se lanzan directamente a invertir en startups sin que ello responda a un objetivo concreto y, más aún, sin método ni experiencia ninguna. Lo que lleva casi sin remedio a experiencias muy negativas. Algo que se agrava cuando se mezclan sin criterio inversiones de la compañía con inversiones de la familia empresaria, sin tener un protocolo ni organización para ello. Otro tema sobre el que merece la pena tratar.

Pero decíamos que también debe ser beneficioso para la startup, y así es, y no sólo por la posibilidad de conseguir financiación para su proyecto lo que no es baladí. La colaboración con una corporate puede ofrecer beneficios más profundos. Desde el origen, la posibilidad de desarrollar un proyecto que resuelve problemas reales de un cliente potencial hasta la misma potencialidad de tener su primer cliente, su caso de éxito para exportar al mercado. Beneficiarse del talento de la organización, que hay y mucho así como aprender sobre las estructuras y procesos empresariales, como atacar mercados o como crecer la organización cuando el proyecto escala. Aprender a ser empresa sin perder su esencia ágil e innovadora.

Creo que es vital que este entendimiento entre industria y startup se normalice, es beneficioso para todos e impactará positivamente en nuestro ecosistema, generando más innovación y oportunidades de negocio para las corporates así como mejores startups más sólidas y con mayor potencial. Todo ello redundará en un círculo virtuoso que se retroalimenta y que transformará nuestra sociedad, convirtiéndonos en un ecosistema generador de empleo con industria más competitiva y capaz de atraer y retener talento.  Si el lector está de acuerdo con mis reflexiones me encantará saberlo y si no lo está estoy dispuesto para el debate…

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2 Comentarios

  1. Yolanda
    Jul 02, 2019 @ 13:14:29

    Absolutamente de acuerdo Jaime.
    He vivido las grandes organizaciones y soy cofundador – accionista de alguna startup.
    Una sana simbiosis sin entrar en confluencia, como decimos en Gestalt, genera enriquecedores resultados para ambas partes.

    Reply

    • Ana JOVER
      Jul 02, 2019 @ 18:29:49

      Gracias por tu comentario, Yolanda.

      Reply

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