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Junta General de Accionistas

CaixaBank mejorará la experiencia del cliente y pagará un dividendo de 0,10€ por acción

CaixaBank mira al futuro habiendo reforzado su liderazgo comercial, reducido activos problemáticos y mejorado su rentabilidad. Aprueba este dividendo complementario

La Junta General de Accionistas de CaixaBank en València a la que concurren un total 9.544 accionistas presentes o representados, que suponen más de 3.925 millones de acciones, el 65,63% del capital social de la entidad, se celebra empañada por la protesta sindical de más de un centenar de trabajadores a las puertas del Palacio de Congresos para rechazar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha presentado la entidad y que afecta a 2.157 empleados.

En este contexto, el presidente de CaixaBank , Jordi Gual, ha insistido en que “el modelo de banca socialmente responsable está en nuestro ADN y es una fuente sostenible de generación de valor para accionistas, clientes, empleados y para el conjunto de la sociedad”.

Después de repasar el entorno macroeconómico “menos favorable en este primer trimestre”, Gual, ha augurado que España y Portugal crecerán “por encima de la media de la zona euro”, pero que se mantienen importantes “incertidumbres” debido a los bajos tipos de interés, y a las que provocan las tensiones comerciales entre EEUU y China o el Brexit.

Asimismo, Gual ha defendido que aún quedan “retos pendientes” como reducir los niveles de deuda pública, retomar el camino de las reformas para seguir mejorando la competitividad y sentar las bases para un crecimiento inclusivo, ha apuntado.

Durante su intervención, ha anunciado el pago de dividendo complementario con cargo a los beneficios obtenidos en el ejercicio 2018 de 10 céntimos por acción a partir del 15 de abril. Dividendo que ha sido aprobado por la Junta. En total, la remuneración al accionista con cargo a 2018 quedará establecida en 0,17€ por acción (0,07€ de dividendo efectivo abonado en noviembre) que supone un payout en el año del 51%, al destinar 1.016 millones.

En cuanto a las acciones de CaixaBank, el presidente de la entidad ha comentado que aunque “el contexto de las acciones del sector bancario no tiene la evolución que nos hubiera gustado”, el Plan Estratégico 2015-2018 se ha traducido en un “buen comportamiento” de la acción, con un retorno total, dividendos incluidos, de un “13% superior al de los bancos del Ibex 35 en ese periodo”.

Por su parte, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar ha subrayado como principales avances de 2018: “el refuerzo de su posición de liderazgo en banca minorista y digital, la fuerte reducción de activos problemáticos y no estratégicos y haber situado la rentabilidad a unos niveles más adecuados”.

Así, ha repasado la mejora generalizada de las cuotas de mercado en banca de particulares, especialmente en los productos de ahorro a medio y largo plazo, y una cuota de penetración de particulares del 29,3%.

En concreto ha destacado cómo los ingresos vinculados a la actividad bancaria, como el margen de intereses, las comisiones o los seguros, aumentaron un 4,2 %, hasta los 8.217 millones, mientras que el total de los ingresos lo hizo un 6,6 %, hasta los 8.767 millones.

También ha abordado la decisiva reducción de activos problemáticos y non-core: los saldos dudosos descienden hasta los 11.195 millones (reducción de 3.110 millones en el año) y la ratio de morosidad queda situada en el 4,7%.

La rentabilidad del Grupo CaixaBank (ROTE) mejoró en 2018 hasta el 9,3%, con el objetivo de superar el 12% en 2021.

 

Según Gortázar las prioridades de los próximos años, pasan por “estar más cerca del cliente, mantener una rentabilidad que asegure la sostenibilidad y la retribución a los accionistas y seguir siendo referentes en banca responsable”.

Para Gortázar, cuestiones como la irrupción de las nuevas tecnologías, el cambio de comportamiento de los clientes, el mantenimiento de un entorno de tipos bajos y la fuerte presión competitiva exigen, por un lado, inversión para adaptar la red al cliente y, por otro, “una búsqueda continua de eficiencia para asegurar la sostenibilidad”.

En este sentido, el primer ejecutivo de CaixaBank ha explicado que la entidad quiere consolidar su modelo de oficina urbana Store, con un mínimo de 600 sucursales en 2021 –lo que supone más que doblar el número de oficinas actuales en los próximos tres años-, y apostar igualmente por mantener el modelo de AgroBank en el ámbito rural, con más de un millar de oficinas en poblaciones de menos de 10.000 habitantes (en 200 pueblos es el único banco existente).

“No hay que olvidar que estamos ante un cambio de comportamiento de los clientes (57% de sus clientes son activos en los canales digitales y el 70% lo será en 2021), no obstante, más de cuatro millones de clientes siguen visitando las oficinas, por ello, nuestro propósito es ofrecerles servicios de un mayor valor añadido, de hecho más de 14.000 empleados ya se han certificados en asesoramiento financiero”, ha concretado.

Sin hacer referencia directamente al ERE, el directivo ha destacado que “no podemos ofrecer la mejor experiencia al cliente sin tener a las mejores personas y a las mejores personas motivadas”, ha expresado Gonzalo Gortázar, quien ha incidido en que CaixaBank seguirá invirtiendo “en formación, en cambiar el perfil de la organización (6.400 empleados han asumido nuevos roles y 3.000 más lo harán en los próximos 3 años), en fomentar la diversidad y en impulsar la cultura de agilidad y el servicio al cliente“.

“Como banca socialmente responsable -ha apuntado- nos sentirnos con una misión diferente para responder a la mejora de la sociedad en su conjunto”, “función social y rentabilidad no van reñidas”, ha añadido.

En este sentido ha recordado que el 40% de los resultados se destinan a la Fundación Bancaria  que revierte a la sociedad a través de Fundación “la Caixa” en un programa “único en el mundo” al que se destinan 545 millones (22% cultura y educación; 57%social y 21% investigación, conocimiento y becas).

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