Ranking ‘Empresas relevantes de la Economía Social’ 2018 elaborado por Cepes

La Economía Social de la Comunitat supone el 7% del empleo de un informe de Cepes

De las 908 entidades del Ranking, 54 son valencianas y suponen 393.770 empleos (el 6,81% de la muestra nacional) y suman una facturación de 4.475,97 millones

En España hay 42.140 empresas de Economía Social (cooperativas, sociedades laborales, mutualidades, empresas de inserción, centros especiales de empleo, cofradías de pescadores y asociaciones del sector de la discapacidad), representadas por la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (Cepes), cuya facturación representa el 10% del PIB y generan 2.192.400 empleos directos e indirectos. De ellas, 908 se han recogido en el Ranking ‘Empresas relevantes de la Economía Social’ 2018 que acaba de presentarse.

El informe, que tiene como objetivo visibilizar este modelo empresarial, su pluralidad de fórmulas jurídicas y su presencia en todos los sectores de actividad, recoge un total de 54 empresas de la Comunitat, lo que supone el 5,94% de las 908 empresas en él reflejadas.

Según los datos aportados por estas 54 entidades de economía social de la Comunitat, suponen 393.770 empleos, el 6,81% del total de la muestra nacional y suman una facturación agregada de 4.475,97 millones de euros, el 3,55% de la facturación totalizada en este Ranking que asciende a 125.931,73 millones de euros (con datos de 2017).

De estas entidades de toda la Comunitat, el grueso lo conforman las cooperativas, 35 en total, con Consum y Anecoop como máximos exponentes, que se sitúan en el Ranking elaborado por Cepes en segunda (solo por detrás de Eroski) y séptima posición, respectivamente.

Además destacan 11 sociedades laborales, con Textils Mora con 16,33 millones de facturación, encabezando esta fórmula jurídica; 4 centros especiales de empleo, con Modular Logística Valenciana con 979 empleados y 21,69 millones de facturación e Ilunion Servicios Industriales Levante e Ilunion Hotels Levante como entidades más destacadas en esta categoría; tres empresa de Inserción, entre ellas A puntadas que cierra el listado; y una cofradía de pescadores, la de la C. Valenciana con 100 millones de euros de facturación.

En el global del Ranking, 550 son cooperativas (60,51%), 206 sociedades laborales (22,66%), 92 centros especiales de empleo (10,23%), 25 mutualidades (2,7%), 18 empresas de inserción (1,98%), 9 cofradías de pescadores (0,99%) y 8 grupos empresariales (0,88%).

“El estudio –ha explicado el presidente de Cepes, Juan Antonio Pedreñodemuestra que las empresas de Economía Social actúan con éxito en todos los sectores económicos, con empresas de todos los tamaños (desde microempresas y pymes hasta grandes grupos empresariales) y cuenta con marcas de gran prestigio y reconocimiento público, pero a las cuales no siempre se las identifica como pertenecientes a la Economía Social”.

No obstante, son conscientes de que la muestra, elaborada con datos remitidos de manera voluntaria por los socios de Cepes no recoge todo el peso que supone las empresas y entidades de Economía Social, tal y como concreta Emili Villascusa, miembro de la junta directiva de Cepes y presidente de la Confederación de Cooperativas de la Comunitat Valenciana.

Emili Villaescusa

“Se trata de una muestra valiosa pero que, dado que son datos remitidos por los socios de Cepes de manera voluntaria, algunas de las empresas valencianas de Economía Social más destacadas no aparecen, se me ocurre por ejemplo el Grupo Sorolla que, en el ámbito educativo es la que más factura”, concreta.

De hecho, en el resumen ejecutivo del  Libro Blanco del Cooperativismo y la Economía Social Valenciana se detalla cómo la economía social valenciana se ha consolidado como un firme pilar de la economía y la sociedad valenciana, con 34.838 empresas y entidades (cerca del 15% del total de España), y de ellas 3.332 pertenecen al subsector de mercado: cooperativas, sociedades laborales, mutualidades y empresas sociales, y 31.504 son asociaciones y fundaciones. Se distribuyen de manera capilar por todo el territorio de la Comunitat y representan 172.438 empleos directos (el 12,5% del total nacional) con un volumen de facturación e ingresos de casi 13.000 millones de euros, según el documento elaborado por investigadores de la UV, la UPV y del Ciriec-España.

– Economía 3 ha preguntado a Emili Villascusa, cómo ve el panorama en el conjunto de la Comunitat en las diferentes familias de la Economía Social…

– Las cooperativas tienen un mayor peso en volumen, cabe resaltar todo el cooperativismo agrario, el cooperativismo de crédito (con Caja Rural Central de Orihuela o Caixa Popular), el de consumo (con Consum como bandera), el de las cooperativas eléctricas, el cooperativismo de viviendas, muy utilizado en los nuevos desarrollos que se están impulsando…  pero también tenemos centros especiales de empleo, cuya plantilla está constituida mayoritariamente por personas con discapacidad (no menos del 70%) dando servicios a industrias como Ford en el caso de Ilunion, también cofradías de pescadores, cuando desgraciadamente la pesca en bajura está en bajo mínimos y somos la tercera comunidad en cuanto a este tipo de entidades…. Tenemos la suerte de que esta comunidad es muy diversa y este tipo de entidades están presentes en numerosos sectores, conformando un modelo económico donde la eficiencia empresarial se combina con los valores de la solidaridad, responsabilidad y cohesión social.

– Y siendo además empresas que compiten en los mercados internacionales como Anecoop, siendo algunas de ellas líderes en su sector de actividad o compitiendo con grandes multinacionales, como en el caso de las cooperativas eléctricas habría que añadir…

-Sí en el caso de las cooperativas eléctricas, la Comunitat concentra el 80% del total nacional –16 compañías de las 22 nacionales–, destacando las cooperativas de Alginet, Crevillent, Guadassuar o Castellar. Hay que valorar muy positivamente que la Ley de Contratos del Sector Público, haya incluido la división de los contratos en pequeños lotes a los que han podido concurrir las cooperativas eléctricas que hasta entonces quedaban excluidas de estos contratos.

Además, como líderes cabe mencionar además de a Anecoop, a Consum con el mayor número de socios consumidores, o el grupo educativo Florida (una de las dos cooperativas en España que ofrece estudios universarios), así como las cooperativas de crédito que he mencionado anteriormente.

-Durante la crisis hemos visto como las empresas de Economía Social son las que más han aguantado, las que no se han deslocalizado,…

-Sí, los datos demuestran que durante la crisis se han destruido menos empresas y entidades de la economía social; y ha habido algunas transformaciones de empresas a cooperativas –como el caso de los bolígrafos Inoxcrom–. Pero ahora se trata de destacar que las cooperativas no solo son un buen refugio, una buena fórmula durante los momentos de crisis, sino también una buena manera de crecer desde la sostenibilidad y cohesión social.

Conforman un modelo empresarial, vertebrador de un modelo económico, donde las personas priman por encima del capital, donde los beneficios se redistribuyen entre las personas colectivamente o para el cumplimiento de su fin social, o se reinvierten para seguir creciendo y creando empleo.

– ¿Qué retos os marcáis para potenciar la Economía Social en la Comunitat?

-Hemos creado un foro donde estamos integrados todos las familias de la Economía Social para trasladar a la sociedad nuestra forma de hacer empresa, que compagina los valores de la solidaridad, con la eficiencia económica y la cohesión social. Al tiempo que mantenemos un trabajo de interlocución constante con la Administración que ha entendido también como nosotros que se debe apoyar este tipo de entidades.

-Necesitan de estímulos sobre todo para empezar…

-El capital para nosotros es instrumental, pero efectivamente existen dificultades iniciales de financiación, porque son proyectos y emprendimientos colectivos que requieren de ayudas para ponerse en marcha, que después se genera y devuelve perfectamente pero hace falta apoyar el impulso inicial. Además hay que tener en cuenta que son organizaciones que sufren  de invisibilidad, porque no participamos directamente del diálogo social, en la negociación colectiva.

Buscamos rentabilidad económica como instrumento de rentabilidad social.

-¿Cómo resumiría entonces su razón de ser?

-Satisfacer las necesidades de los socios que las componen ya sean proveedores (en el caso agrario), clientes, usuarios,… lo primordial es generarles satisfacción a los socios y para eso necesitamos ser rentables económicamente sin duda, pero el fin no es la búsqueda del beneficio por sí, sino para redistribuirlo entre las personas colectivamente o para seguir creciendo y creando empleo.

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