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Estudio Indica+Pro elaborado por el Micof, la Sefac y el GIAF-UGR

La Comunitat ahorraría 121 millones si los síntomas menores se trataran en la farmacia

También podrían evitarse entre 360.000 y dos millones de consultas en la Comunitat Valenciana y en el territorio nacional entre tres millones y 20 millones

La Comunitat Valenciana podría ahorrar entre 30 millones y 121 millones de euros al año si los síntomas menores se trataran en una farmacia tal y como revela el estudio Indica+Pro que evalúa el impacto clínico, humanístico y económico del Servicio de Indicación Farmacéutica en el ámbito de la Farmacia Comunitaria. El estudio ha sido llevado a cabo por el Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (Micof), la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac) y el Grupo de Investigación en Atención Farmacéutica de la Universidad de Granada (GIAF-UGR). También han participado en su diseño la Conselleria de Sanidad, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) y asociaciones de pacientes.

El estudio, que han sido presentado por Fernando Martínez, profesor de la Universidad de Granada y responsable del GIAF y Noelia Amador, miembro también del GIAF y farmacéutica del Departamento Técnico de Sefac. también incluye datos de ámbito nacional que revelan que el ahorro podría ser de entre 265 millones y 1.185 millones de euros.

Pero el ahorro no solo afecta a costes, también se puede trasladar a consultas de atención primaria. De hecho, en la Comunitat Valenciana se podría ahorrar entre 360.000 y dos millones de consultas y en el territorio nacional entre tres millones y 20 millones. Teniendo en cuenta que en  2017 en la Comunitat Valenciana se registraron 22.700.000 consultas de atención primaria y 4.400.000 de atención continuada. En el caso de la atención primaria, el 15% se correspondieron con síntomas menores y el 5% en el caso de atención continuada.

Entendemos por síntomas menores, tal y como explicó Noelia Amador, “aquellos que se pueden solucionar sin acudir al médico y que se pueden tratar con el Servicio de Indicación Farmacéutica”. De hecho, el estudio contempla doce síntomas menores que se han dividido en cuatro grupos: dermatológicos, respiratorios, dolores y digestivos.


Climent insistió también en  que “no todo lo podemos dispensar nosotros y eso es importante saberlo”

El estudio arroja que un 69,7% de los síntomas se podrían tratar en la farmacia y un 85% de los pacientes estarían dispuestos a acudir a la farmacia para tratar síntomas menores.

En la muestra que recoge el estudio y que está centrada en la provincia de València, se han incluido 21 municipios, 27 farmacias, 42 farmacéuticos, tres centros de salud y tres médicos.

Si continuamos analizando el impacto económico, Noelia Amador ha informado que según los datos oficiales que han utilizado para elaborar el estudio, “el coste de una consulta de atención primaria asciende a 56,95 euros en atención primaria, mientras que una de atención continuada sube a los 105,27 euros. Mientras que el coste de la consulta en la farmacia asciende solo a 1,18 euros. En esta cifra se ha tenido en cuenta aspectos como formación, infraestructura, salario…”, subrayó.

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Fernando Martínez y Noelia Amador, de la Universidad de Granada | Imagen: E3

Con lo cual, resaltó Amador “un paciente que acude a farmacia en lugar de atención primaria para tratar un síntoma menor supone un ahorro al sistema sanitario de 52,55 euros y de 102 euros cuando acude en lugar de la atención continuada”, afirmó.

El estudio también ha tenido en cuenta otros dos aspectos importantes como el impacto humanístico y el clínico.

El impacto humanístico revela que aquel paciente que tiene una mala percepción de su salud va al ambulatorio al comprobar que diez días después de acudir a la farmacia su salud no mejoraba.

Por su parte, el impacto clínico ha tenido en cuenta factores como la derivación apropiada a otro profesional sanitario; el uso correcto del medicamento publicitario; la resolución del síntoma menor; y la consulta posterior por el mismo síntoma menor.

Otro aspecto importante que puso en valor Noelia Amador durante la exposición del estudio es que desde hace años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) apuesta por el autocuidado del paciente. Para ello, Reino Unido y Canadá introdujeron el servicio de síntomas menores con el objetivo de contribuir a mejorar la sostenibilidad del sistema sanitario, transfiriendo consultas a ámbitos apropiados. “De esta forma, -incide Amador- se consigue que los médicos atiendan pacientes con síntomas complejos y les puedan dedicar más tiempo, promover el autocuidado y la automedicación responsable y fomentar la colaboración entre profesionales sanitarios, entre otros aspectos”.

En el acto de inauguración de presentación del estudio, Jaime Giner, presidente del Micof subrayó la profesionalidad de los farmacéuticos somos profesionales, “somos los que mejor conocemos al paciente y contribuimos a mejorar su bienestar”. Declaró también que es clave mantener una buena relación entre la farmacia y el médico y todos los recursos sanitarios.

Por su parte, María Teresa Climent, presidenta de Sefac Comunidad Valenciana indicó que la mediación farmacéutica es fundamental porque “el que me da para…” juega un papel importante en el autocuidado y mediación responsable. Por ello, “tenemos que ser muy conscientes con lo que hacemos”.

Climent insistió también en  que “no todo lo podemos dispensar nosotros y eso es importante saberlo”.

Climent desveló también que el estudio revela que casi un 12% de visitas se podrían evitar en atención primaria y “¿qué podríamos ganar?”. En su opinión: “la descongestión de las consultas de primaria porque todos sabemos que hay minutos para atender a cada paciente. El médico puede dedicarse al enfermo pluripatológico y al paciente con una patología complicada. Pero cuando sean síntomas banales, consensuado con ellos hasta donde llega la farmacia y dónde hay que derivar al médico para que continúen ellos”.

Climent informó también que la Indicación Farmacéutica es un servicio genuino de la farmacia comunitaria que se ha hecho y “ahora lo que pretendemos es registrarlo, protocolizarlo y consensuarlo, que es lo más importante”.

El representante de la Conselleria de Sanidad, Jesús Larruga señaló que quien va a salir beneficiado van a ser los pacientes y “si además reducimos costes económicos, sería estupendo”.

Fernando Martínez resaltó que la farmacia española, integrada por 50.000 farmacéuticos y 22.000 farmacias, “puede ayudar a descargar las consultas de atención al paciente, a la seguridad del paciente en el uso de medicamentos que no necesitan prescripción médica y  a la sostenibilidad del sistema sanitario”.

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