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Industria 4.0: una revolución imparable que llega a la universidad

Florida forma a su alumnado para liderar la organización de la producción

Su unidad de Ingeniería analiza cómo cambia el trabajo en la empresa y los profesionales requeridos para liderar su implantación y desarrollo

La aplicación de las nuevas tecnologías es uno de los retos a los que se enfrenta la industria en el ámbito global. Robotización, blockchain, internet de las cosas, machine learning, big data, cloud computing o realidad virtual son solo algunos de los conceptos que deben incorporarse a las organizaciones para aportar mayor valor en toda la cadena productiva. Estas nuevas herramientas, desde las más simples, como redes sociales y aplicaciones móviles, hasta las más complejas, como el internet de las cosas, la robótica colaborativa, la híperconectividad y la globalización de la economía, atraen grandes oportunidades de negocio y generarán los puestos de trabajo del futuro.

La llamada industria 4.0 –o industria conectada– implica la paulatina introducción de las tecnologías digitales en la industria para lograr la hibridación entre el mundo físico y el digital. El resultado de este proceso es una industria inteligente que conecta logística, producción, almacenamiento, ventas… no puede quedar un sector o una máquina aislada. “La industria conectada nos ayuda a poder predecir, planificar, controlar y producir de forma inteligente y sostenible y, con todo ello, mejorar el servicio que ofrecemos a la empresa”, aseguran Ximo Lluch y Julio Valle, docentes de Ingeniería y Robótica de  Florida Universitària.

Interconectividad de máquinas y equipos

La unidad de Ingeniería del centro ya analiza cómo va a cambiar la forma de trabajar en la empresa y qué tipo de perfiles profesionales se requerirán para liderar su implantación y desarrollo. Para ello, la formación del alumnado se adapta a estas nuevas necesidades, incorporando el concepto de industria 4.0 en los proyectos que desarrolla el alumnado. “Actualmente, la línea principal de investigación de los estudiantes está, precisamente, en la interconectividad de máquinas y equipos y en la preparación de los mismos para que formen una unidad productiva completa y autónoma”, destacan.

La industria 4.0 adquiere un gran potencial en el campo de las tecnologías de impresión 3D. Conscientes de ello, en Florida el alumnado dispone de un aula de fabricación aditiva, actualmente con cuatro máquinas de impresión en dos tipos de tecnología diferente FDM y DLP, que irán aumentando paulatinamente. “El objetivo final de este proyecto es lograr una célula de fabricación flexible 4.0. Para ello, estamos desarrollando numerosos proyectos de ingeniería que involucran tanto a alumnado como al equipo docente de los Grados de Ingeniería Mecánica y Electrónica”, añade Ximo Lluch.

Algunos de los proyectos que destaca el profesor son el estudio de nuevos materiales de impresión 3D que permitan ampliar el campo de soluciones de diseño, o la adaptación de un brazo robótico comercial para realizar impresiones 3D de grandes volúmenes y en diferentes planos, un proyecto que  abre nuevas vías para la impresión aditiva. “La incorporación de este robot al proceso productivo aumentaría la diversificación de productos que se pueden obtener por tecnología 3D, venciendo algunas de las restricciones que este tipo de fabricación tiene actualmente”, aclara LLuch.

Célula de fabricación 4.0: una revolución en la producción

Otro objetivo del alumnado consiste en lograr la automatización completa del proceso de impresión, de forma que se generen piezas consecutivas completamente acabadas, sin intervención humana entre piezas.  Los grupos también trabajan en la reutilización de polímeros reciclables para usarlos como materia prima en la fabricación 3D.

Todos estos trabajos permitirán el desarrollo de un proyecto posterior mayor y más ambicioso: crear una célula de fabricación 4.0 con todas las impresoras 3D y datos obtenidos en los proyectos. “Una de las bases de la industria 4.0 es la gestión de información de forma online. La ejecución de esta célula está a la vanguardia de las últimas tendencias de la industria y va a permitir que se reciba información en tiempo real de la situación en que se encuentra el proceso de producción y lanzará órdenes de producción a distancia. Utilizando internet de las cosas, emitirá automáticamente órdenes de pedido de materiales”, indica Lluch.

El docente subraya que este proyecto también supone un avance en el campo del mantenimiento. “Con esta tecnología se podrán recibir alertas de situaciones anómalas dentro del proceso productivo para poder actuar en consecuencia. Y lo más sorprendente: todo esto se puede montar en un aula”.

Con estos proyectos, Florida Universitària multiplica las posibilidades de desarrollo para su alumnado, estimulando su capacidad y motivándolo a afrontar un futuro que se presenta apasionante. “Buscamos que el alumnado se forme en las tecnologías más avanzadas del sector industrial. Actualmente, la industria 4.0 comienza a asentar sus bases en España y necesitamos que los futuros profesionales de la industria sepan gestionar los requisitos que marca la cuarta revolución industrial”, asegura Julio Valle, docente de Robótica.

Soluciones a necesidades futuras de las empresas

Desde el Ciclo Formativo de Grado Superior en Automatización y Robótica Industrial, el alumnado trabaja las principales demandas del mercado: calidad del producto, reducción del coste de producción, agilidad en la entrega, flexibilidad en la fabricación y valor añadido de los productos. “El pasado curso iniciamos el desarrollo de un proyecto que pudiese contemplar las necesidades de las futuras empresas y, además, diese solución a un problema social, como el reciclaje de residuos plásticos para ofrecerles una segunda vida, y lo llevamos a cabo implementando aspectos basados en la industria 4.0 en la línea de producción”, destaca Valle.

Actualmente, el alumnado del ciclo trabaja de forma colaborativa y emplea diferentes herramientas tecnológicas enfocadas a la creación de una industria conectada. Los puntos clave que se trabajan desde el proyecto son la fabricación aditiva –mediante impresoras 3D– “gracias al diseño digital logramos prototipos que suponen un abaratamiento de costes y una reducción de residuos respecto al método tradicional”, indica el docente.

Los estudiantes también trabajan la comunicación M2M (machine to machine). “Las comunicaciones industriales facilitan que las máquinas compartan información para mejorar los procesos productivos. Además, son capaces de transmitirla a las personas monitorizando cualquier dato en tiempo real”. En este proceso –añade– es importante incorporar la eficiencia empresarial. “Una programación efectiva del proceso de fabricación propicia que las máquinas sean capaces de diagnosticarse de forma autónoma y enviar información detallada de fallos para reducir los tiempos de reparación. Incluso permiten predecir qué elementos pueden dejar de funcionar a corto plazo para prevenir paradas innecesarias de la máquina”.

Cloud computing, ciberseguridad o fabricación flexible completan las líneas de trabajo del alumnado para adaptarse a la demanda del cliente o del mercado.

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