La emigración neutraliza el saldo vegetativo negativo

Más de la mitad de la población española será dependiente en 2052

El máximo de población se alcanzará en torno a 2048, rozando los 50 millones de habitantes

Más de la mitad de la población española será dependiente en 2052, según las proyecciones de población realizadas por el INE. La evolución de la población es uno de los datos básicos a tener en cuenta en la planificación de inversiones y resulta determinante en el cálculo de la necesidad de recursos en el futuro dedicados a sanidad, educación o pensiones, entre otros.

España llegará a un máximo de 50 millones de habitantes en 2048, según las proyecciones del INE. A partir de esa fecha la curva de población experimentará caídas moderadas.

El crecimiento del número de habitantes se produce a pesar de presentar un saldo vegetativo negativo, gracias a la emigración. Además de un flujo migratorio positivo, se considera una tasa de natalidad con una muy suave tendencia al alza, pasando de 1,3 hijos a 1,5 hijos por mujer. Tanto Eurostat como la Airef, proporcionan una estimación más optimista, cercana a los 2 hijos por mujer.

La mejora en las proyecciones poblacionales deberá tener su reflejo en un mayor crecimiento potencial de la economía, que estaría en torno a los 0,3 puntos porcentuales anuales en la próxima década, según un informe realizado por el Banco de España. 

Según las Cifras de Población, el avance en el total de población española en 2018 se produjo exclusivamente entre el colectivo de extranjeros, que experimentó un crecimiento interanual del 5 %. Por el contrario, el colectivo de nacionales reflejó un leve retroceso en 2018.

La población extranjera supone un 10% del total, todavía por debajo del máximo de 11,6% registrado justo antes de la crisis.

El 43,5% de la población extranjera procede de Europa. Los emigrantes de América Central y del Sur alcanzan el 23,3% y de África el 22,6%.

La tasa de natalidad presenta una caída del 8,5%, mientras que las defunciones aumentaron en un 6,7%.

Todas las proyecciones consideradas coinciden en contemplar un sustancial y progresivo envejecimiento de la población española, que se traduciría en un continuado incremento de la tasa de dependencia, pasando del 25,6% en 2018 al 45,7% en 2068, con un máximo del 51,6% en 2052, según las estimaciones del INE.

En cuanto a los flujos migratorios, a raiz de la información proporcionada por la Encuesta de Población Activa, vuelve a incrementarse la entrada de migrantes de bajo nivel educativo. Por el contrario, los flujos de salida están protagonizados por quienes cuentan con un alto nivel formativo.

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