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El ayuntamiento destina 360.000 euros para poder acceder al Colector Norte y eliminar las toallitas higiénicas que lo obstruyen

València reanuda la lucha contra el monstruo de las alcantarillas

La capacidad de recogida de aguas en época de lluvias se ve muy disminuida

El Ayuntamiento de València invertirá 363.000 euros para reacondicionar el tramo III del colector norte. Esta infraestructura se ha sometido a un proceso de limpieza con el fin de extraer al monstruo de las alcantarillas: las toallitas higiénicas que lo obstruyen.

Desde mayo de 2017, cuando se detectó el problema, se han retirado 4.000 toneladas de residuos y se ha intervenido a lo largo de 1.500 metros lineales.

En la actualidad ya se ha desatascado un 73% del conducto del tramo I, mientras que todavía quedan unos 4.400 metros del tramo III, es decir, según el concejal Vicent Sarrià, el 12% del total de este tramo.

El tercer tramo del colector transporta aguas residuales a través de un doble conducto circular de más de dos metros de diámetro, que se encuentra prácticamente lleno e impide transitar, lo que imposibilita su limpieza. Por ello se precisa una obra que permita el acceso al tramo con el fin de proceder a desatascar las alcantarillas.

Saneamiento Valencia Unión Temporal de Empresas, adjudicataria del contrato de gestión del servicio de limpieza y conservación del sistema municipal de saneamiento, ejecutará las obras en un plazo de seis meses.

El sistema empleado para la desobstrucción del colector consiste en la introducción de un cable al que se le acoplan útiles para arrastrar los sedimentos hasta el acceso y, seguidamente, una maquinaria dotada de distintos tipos de cucharas extraen los residuos. En el caso del tramo I, como no es accesible desde el exterior, los residuos son transportados interiormente con vagonetas autopropulsadas y el arrastre del cable y de los útiles se realiza con un par de motores eléctricos.

Aunque los residuos extraídos tienen una composición heterogénea, abundan las toallitas higiénicas. Como son pesadas, «resultan más difíciles de arrastrar por las aguas circulantes y provocan la retención de otros elementos, lo que supone un crecimiento exponencial de los sedimentos en el colector y su colmatación», ha subrayado Sarrià.

El edil ha afirmado que este hecho «disminuye drásticamente la capacidad del Colector Norte de evacuar las aguas y genera el colapso cuando se incrementan los caudales, por ejemplo, debido a las lluvias». El colector presta servicio a más de 450.000 habitantes, casi el 60% de la población de València, y abarca alrededor de 2.800 hectáreas.

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