El aumento del crédito al consumo se sustenta sobre la compra de automóviles

El aumento del crédito al consumo se sustenta sobre la compra de automóviles

El crédito al consumo presenta un crecimiento sostenido desde 2014. El Banco de España informa que el crecimiento medio interanual se sitúa en el 14%, pero se eleva al 21% cuando se trata de financiar bienes duraderos. El crecimiento acumulado desde finales de 2014 es del 47%, muy por encima del de otros segmentos de crédito, como el hipotecario.

La recuperación actual del crédito al consumo está siendo liderada por las operaciones de financiación del gasto en bienes duraderos. En particular, la dinámica del gasto en bienes duraderos desde comienzos de la crisis puede explicarse en gran medida por el comportamiento de las ventas de automóviles a particulares (aproximado por la trayectoria del volumen de matriculaciones).

El gasto en bienes duraderos como el crédito destinado a financiarlo presentan un claro comportamiento cíclico. Durante la crisis, en un contexto de fuerte deterioro de las expectativas económicas, la contracción de estos dos agregados fue muy intensa y, desde el inicio de la recuperación económica, se ha observado un fuerte avance en am‑ bos.

Tras la evolución reciente del crédito al consumo, su saldo vivo se situaba a mediados de 2018, en términos reales por hogar, en ni‑veles próximos a los de 2004, pero todavía muy alejados del máximo del ciclo anterior (en concreto, un 32 % por debajo del nivel registrado en el primer trimestre de 2008. Por otra parte, la evidencia anterior también apunta a que en el ciclo expansivo actual habría ganado peso la financiación destinada a la adquisición de vehículos.

El mercado de crédito al consumo ha contribuido a la recuperación económica de los últimos años, principalmente a través de la financiación del aumento del consumo en bienes duraderos y, en particular, del vinculado con la adquisición de vehículos. Pero, como puso de manifiesto la última crisis, los incrementos rápidos del crédito pueden llevar asociados algunos riesgos futuros para la estabilidad financiera y macroeconómica al elevar la vulnerabilidad de los agentes frente a perturbaciones adversas.

El Banco de España advierte que hay que tener en cuenta también que la ausencia de garantías en este tipo de préstamos, salvo en el caso de los que financian la adquisición de automóviles, eleva el riesgo al que se enfrentan las entidades.

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