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Antonio Mayor, presidente de Hosbec:

“La sombra del alojamiento es muy alargada y da de comer a muchos sectores”

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El presidente de Hosbec, Antonio Mayor nació en Benidorm (1953) y cualquiera diría que ya pensaba en clave Hosbec, antes de que esta asociación naciera en 1977. Su risa al final de cada frase lapidaria ha dejado muchos titulares en el periodismo y en el sector turístico, pero su impronta es la de llamar a las cosas por su nombre para evitar malos entendidos, por eso considerar que el actual Ministro de Turismo “no sirve para nada” es solo una opinión para quien está acostumbrado a luchar por un colectivo que agrupa a 252 empresas y 80.000 plazas turísticas repartidas por toda la geografía de la Comunidad Valenciana.

¿Cómo empieza Antonio Mayor en la hostelería?

– Nosotros empezamos en el 66 con la pensión Foietes –ahora hotel Fiesta Park–. Sobre los 90, entró otro socio y llegamos a tener otros seis hoteles. Así la compañía empezó a funcionar. Hace tres años, nos separamos de ese socio que teníamos y la empresa se rebautizó como Port Hotel. En este momento, contamos con nueve hoteles, distribuidos entre Dénia, Calpe, Benidorm, Alicante y, por último, Elche.

– ¿Cuál fue el origen de Hosbec?

– Antes de 1977, cuando se crea Hosbec, ya había un sindicato vertical de trabajadores y una asociación previa. Entonces, se decidió que debía haber una asociación democrática. Se hizo antes de las propias elecciones. Sí que fuimos pioneros e inquietos. Sería de los más jóvenes en esos inicios. A lo largo de 40 años, la asociación ha ido creciendo en volumen y servicios que presta. Abordamos temas como el convenio de hostelería, tema sanitario, leyes… Hemos ido navegando hacia arriba. Ahora estamos en 80.000 camas y creo que es una asociación de éxito.

– Ha podido conocer y trabajar con todos los presidentes anteriores, ¿con qué se queda de cada uno de ellos?

– Rememorar todo eso no es fácil. Recuerdo, por ejemplo a Ripoll, en la época de UCD. Fue el momento de incremento de impuestos. Recuerdo que nos opusimos fuertemente al Ayuntamiento en los años 80. También, por supuesto, me acuerdo de Domingo Devesa. Él puso en marcha el centro de CdT que lleva su nombre. Sabía hacer equipo, transmitir confianza. Por otro lado, está Pere Joan y José María Díaz… Cada uno le pone su toque personal. Quizás por el hecho de haber sido muchos años concejal en la oposición, personalmente, sea algo más reinvindicativo que mis predecesores. Recuerdo la época de la euforia, con Camps, unos enfrentamientos abiertos que vinieron por la forma de gastar dinero de la Administración autonómica.

– Le queda mandato hasta el 2020. ¿Le pregunto en esa fecha si repite o lo tiene claro?

– Debemos ir pensando en meter sabia nueva. Creo que hay mucha implicación, los vicepresidentes, Junta Directiva, han entrado nuevos hoteleros y considero que debemos ir pasando el testigo de alguna forma. Para ser presidente de Hosbec debes de tener ganas y tiempo. Tienes que estar ahí y estar atento, no tienes que tenerle miedo a mantener posiciones fuertes que son necesarias y no por tu interés particular tienes que callarte, sino pensar en el general.

Antonio Mayor– Después de 40 años, ¿se podría entender el turismo de la provincia de Alicante sin Hosbec?

– Hemos tenido protagonismo, pero tanto como decir que con Hosbec o nada, no es cierto. Cada empresa ha hecho su gestión y ha arriesgado. Creo que ha habido un mimetismo entre los asociados de Hosbec para ir haciendo mejor producto y actualizando las instalaciones para poder llegar a este momento de hacer reformas integrales. Benidorm ha estado en los últimos 15 años haciendo los deberes bien y, en los últimos cinco, más todavía. En este tiempo, más de 30 hoteles se han reformado de forma integral y estamos en ese proceso. Ahí tienes el Bristol o el Presidente que van a aparecer totalmente nuevos, con lo última tecnología y confort. Y eso es bueno.

– ¿Han sabido planificar los hoteleros en estos 40 años?

– El urbanismo te crea un corsé determinado. En Benidorm, no tenemos hoteles resort. Estamos en una zona urbana compacta con playas buenísimas, pero no tenemos 40.000 metros cuadrados o más como en Canarias o Turquía. Tratamos de maximizar el espacio y complementándolo.

– Pero, tras años de críticas, ¿se ha demostrado que el modelo compacto y vertical es el sostenible? 

– Sí, sí. Ahora somos un ejemplo de sostenibilidad y de ciudad compacta y diversa y con una calle que nos da valor añadido comparada con otras ciudades. Los paseos de Levante y Poniente, la zona de peatonalización… todo eso hace que la ciudad sea amable con el peatón y el turismo es peatón.

– ¿Por qué Benidorm no es un municipio turístico para la Administración central?

– Ha sido una cosa increíble. Cuando el partido está en la oposición lo reclama y cuando está en el Gobierno, no lo aprueba. Han ido cambiándose los papeles el PSOE y el PP. Es algo incomprensible.

– ¿De quién es la culpa?

– Quizás los partidos, a la hora de tocar estas cosas, no han pisado la realidad de los destinos turísticos, aunque en Benidorm, por fortuna o por desgracia, tenemos gente que ha estado en Madrid de senador o diputado.

– ¿Cómo ha ido Hosbec modulando su discurso a lo largo de este tiempo respecto a las peticiones y necesidades del sector?

– Al pasar las competencias turísticas a la Administración turística, hemos trabajado para actualizar las leyes en esta materia. Hablamos de todo el proceso de la hotelería, intentando poner al día las necesidades que tiene el turista. Hemos estado permanentemente dialogando con las administraciones, a pesar de que en ocasiones los hemos criticado. Pero hemos colaborado mucho, por ejemplo, en esta última norma de hospitalidad, transmitiendo la realidad del sector para que la ley tuviera los pies en la tierra y no fuera una norma teórica.

Antonio Mayor– Hosbec también tiene presencia nacional. ¿Qué papel juega la asociación?

– Por ejemplo, en el tema del Imserso ahora estamos hablando para ver si podemos mejorar las condiciones. Llevamos años intentándolo. Antes no pagaban por la extra de Nochevieja y ahora se paga algo. En definitiva, lo que queremos es un precio que nos garantice, con una ocupación del 90 %, que no tengamos que perder dinero. Ya no queremos ganar, pero lo que no puede ser es que llevemos 26 años perdiendo. 19 euros con pensión completa es irrisorio. Vamos por buen camino. Parece que se quiere hacer una ampliación para el año que viene. A ver si subimos dos o tres euros por persona y día, que sería a 24 o 25 euros con pensión completa.

– La carta de servicios se ha ido transformando hasta llegar a la reciente creación de un departamento de big data, ¿cómo ha sido el proceso?

– Creo que es la evolución de la sociedad. Tienes que ir con los tiempos. Tener información para saberla utilizar para, a su vez, fallar lo menos posible.

– ¿Cuál es el perfil del asociado?

– Hay perfiles muy distintos. Hay propietarios de grandes y pequeños hoteles y aquí todo el mundo tiene el mismo protagonismo. Todos opinamos y comentamos. En ese sentido, no hay discusiones de protagonismos.

– En su historia, también ha cambiado un aspecto importante: El ámbito. Han pasado de local-comarcal a provincial y ahora autonómico. ¿Qué ha supuesto para la asociación este paso?

– Estamos entrando en otros estadios, hay que tener una visión más integradora o como dicen los políticos, más vertebradora, de hecho, la ampliación territorial de Hosbec va de la mano de la ampliación de las mismas cadenas y hoteleros de la ciudad que van expandiéndose.

– En su discurso comentó que Hosbec es poderosa, porque detrás hay mucho trabajo y unión…

– Mucho trabajo, mucho. Eso creo que lo hemos demostrado.

– ¿Qué visión cree que tienen los demás de Hosbec?

– Poderosa en el sentido de que representamos a casi toda la hotelería y eso en cualquier asociación no es lo normal. Se suelen ver asociaciones que tienen un porcentaje pequeño o poca gente. Dentro de nuestro gremio, somos muy representativos y, encima, se hace mucho trabajo día a día y estamos en todos los frentes. Tenemos un equipo muy bueno, por ejemplo Nuria Montes que lo hace de maravilla.

– ¿En qué medida ese trabajo ha servido para frenar fraudes como el último en el ámbito sanitario por parte de visitantes ingleses?

– Vital. En este caso, que salió a la palestra en agosto, decidimos ir a Londres a hablar con los turoperadores, con todos los implicados y transmitirles nuestro parecer. Provocamos una reunión y de ahí hubo comunicados para la Justicia británica, para el embajador británico, etcétera. Esa respuesta rápida y esa presión fue decisiva a la hora de que el gobierno británico se pusiera las pilas, que de alguna forma, ha expulsado a toda esta gente –intermediadores- que incitaba a la gente a poner denuncias falsas.

– ¿Se ha resuelto el tema?

– Ahí tendremos siempre casos objetivos, puntuales; porque puede pasar. Ahí estaremos para dar la cara y responder cuando algo sale mal. Pero todos estos fraudes, sí que creemos que se han venido abajo.

– De cara al futuro, ¿la asociación tiene margen para crecer en masa de asociado?

– Nos falta completar. La ciudad de Alicante puede entrar también, ¿por qué no? Y también delegar.

– ¿Acabará siendo una suerte de federación de asociaciones?

– Podría ser. No de federaciones, pero que sí que se delegue en equipos la operativa, por ejemplo en Valencia. Ahora hay una en Calpe y en la zona sur de la provincia de Alicante. No lo tenemos perfilado al cien por cien, pero tiene que haber mucha delegación, también de protagonismo, para que cada zona concreta tenga su representación.

– ¿Las buenas cifras certifican la recuperación en el sector?

– Sí, no podemos decir otra cosa. Cuando llegó la gran crisis de 2007, el turismo dio el do de pecho. Ha mantenido empleo y economía. Ahí están los datos. Cuando todo se hundía, el turismo seguía flotando. La sombra del alojamiento es muy alargada y da de comer a muchos sectores.

– ¿Es justo relacionar este sector con la precariedad laboral?

– No. En el caso de Benidorm, más del 70 % es personal fijo. Un sector que, en España, trabaja seis o siete meses, es estacional. Aquí los únicos que se salvan son Canarias y Benidorm, porque somos los que tenemos un ritmo bueno.

– ¿La futura ley de Hospitalidad irá a favor del sector o se volverá en su contra?

– A favor, porque la filosofía es irradiar amabilidad total. No es una ley para los hoteles es para toda la sociedad, para interpretar que el turismo es algo en el que todos participamos y que hay que servir a la gente con amabilidad.

– Pero ¿eso se puede aprender por ley?

– Bueno, se marcan unos caminos que luego hay que ir implementando cada sector y hacerlo ver a sus asociados. Esa ley sin el apoyo y sin la convicción de que las empresas debemos hacerlo, no serviría para nada.

– ¿Hay voluntad para acabar con los apartamentos ilegales?

– Creo que hay voluntad, pero falta coordinación y quizás concienciación de todas las administraciones y hacer un esfuerzo para atajar, cada uno desde su competencia. Marcar un plan estratégico y que no sean cosas esporádicas como que ahora Barcelona prohíbe una cosa, Mallorca otra, Madrid… Hay un maremágnum de actuaciones públicas que no son coordinadas y en eso, fallamos. Debemos hacer una conjura, como dice el secretario autonómico Francesc Colomer, para poder dominar ese toro que lo tenemos descontrolado. Y no es más que aflorar la economía sumergida. Simplemente con eso, ya conseguiríamos diez veces más que con la tasa turística. Al tiempo, haríamos justicia con el sector reglado.

– ¿Le preocupa la pérdida de turismo nacional en Benidorm?

– Creo que han habido dos o tres circunstancias para que eso ocurra. La primera es que la planta hotelera se ha recalificado y se ha ido hacia arriba. Hemos pasado de tres a cuatro estrellas y hay familias que no pueden pagarlo. Mutan a apartamentos que es más económico. Sin embargo, ves que en la ciudad hay movimiento y está llena.

La gente sí que viene. Ahí tienes los datos, que cuando comparamos con los consumos de agua, luz o basura se incrementa y la planta hotelera ha bajado en ocupación.

– ¿La estrategia para recuperar al turismo nacional?

– Hacer cada día las cosas mejor para que el cliente vea que le compense pagar ese valor añadido, si puede. El problema es, si puede. No debemos perder de vista la demanda.

– Uno de los grandes retos es el brexit. Se dijo que podía afectar y no lo ha hecho, al contrario. ¿Cómo ve la resolución de esta decisión?

– El turismo inglés ha ido proporcionalmente al revés de lo que podía haber sido. El PIB del Reino Unido ha bajado más de lo que estaba previsto. Europa va muy bien y eso que hace arrastre. El momento que estamos viviendo nos lleva a pensar que va a ser un brexit suave, porque Europa está tirando mucho del carro. En líneas generales, creo que se han dado cuenta de que se han equivocado.

– Hablamos de la recuperación del mercado internacional. ¿Son los franceses los que tiran del carro? ¿Cuáles son los mercados emergentes?

– Además de británicos y la mejora de los franceses, considero que hay que tener en cuenta a los rusos. También polacos y la zona nórdica. De italianos y alemanes, donde el aeropuerto tiene muy buenas conexiones. La costa, en general, no solo Benidorm tiene que recuperar a este turista extranjero.

– Después de tantos años en el cargo como presidente, ¿sirve o no sirve de algo contar con un ministerio o una conselleria de Turismo?

– El Ministro de Turismo ya se ha visto que no sirve de nada. Es el ministro de la luz cara, porque ni se le ha visto, ni se le ha oído, ni ha hablado de las necesidades del sector. Francamente, queda bien y poco más. En cuanto a la conselleria a mí me da igual. Creo que el Gobierno autonómico, tenga la convicción de lo que representa el turismo. Considero que lo tienen y por eso han actuado como han actuado respecto a la tasa turística. Franscesc Colomer tiene las ideas claras y sabe lo que hay que hacer. Es realista y sabe lo que se lleva entre manos.

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