Fuente del Jarro es el polígono que ha marcado el camino

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La presencia de todo tipo de industrias ha sido decisiva para sortear ventajosamente la crisis, a diferencia de otras áreas industriales también presentes en la Comunitat.

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El Polígono Fuente del Jarro es el referente de las áreas industriales de la Comunidad Valenciana. No solo por ser uno de los primeros, sino también por haber sabido sacar partido del asociacionismo de las empresas y, por supuesto, por sus dimensiones.

Con 2,7 millones de metros cuadrados, Fuente del Jarro es uno de los mayores centros industriales del país. El primer impulso surgió en 1965, fruto de la iniciativa del entonces alcalde de Paterna, Gerardo Salvador, que se propuso crear un área industrial modélica.

Un propósito que consiguió, ya que muchos de los polígonos que se construyeron con posterioridad tomaron como ejemplo a Fuente del Jarro.

2016-dic-pol-ind-f-del-3Una planificación pionera

A principios de la década de los 70 se inició la urbanización y en 1974 empieza a estar operativa la primera fase. Una fase que se caracteriza por la amplitud de sus avenidas que permiten el tráfico de vehículos pesados y un trazado racional.

Fuente del Jarro también fue pionero en disponer de una zona de servicios comunes para dar servicio a las empresas: bancos, seguros, estafeta de correos, mensajerías…, hasta un centro de formación o una clínica.

En la actualidad, Fuente del Jarro acoge a un total de 440 empresas que generan 8.500 puestos de trabajo. El área industrial está remontando con éxito de la crisis económica que con tanta dureza golpeó a los sectores productivos.

La segunda fase de Fuente del Jarro queda separada de la primera por lo que en origen era el tren de vía estrecha que conectaba Valencia con Llíria y hoy forma parte de la red de MetroValencia y dispone de un apeadero que da servicio al polígono.

En sus inicios, Fuente del Jarro fue la vía de escape de muchas industrias y talleres que se vieron obligados por múltiples motivos a abandonar la ciudad. Por un lado, la normativa urbana que entonces comenzó a regular las actividades industriales y a limitar aquellas que podían ser consideradas como molestas o peligrosas. Por otro, la necesidad de más espacio: el paso necesario para transformar un taller en una fábrica.

Así fueron ubicándose en el polígono de Paterna multitud de empresas del sector metalmecánico, fabricantes de lámparas y muebles con una larga trayectoria. No faltaron tampoco empresas de artes gráficas y del plástico.

Industrias vinculadas a la construcción y almacenistas de materiales conviven con talleres de la industria del motor o servicios de logística y transporte, textil y también una importante industria agroalimentaria.

Proximidad y rapidez de acceso

En sus más de cuatro décadas de existencia, Fuente del Jarro ha atravesado todo tipo de vicisitudes, pero ha ido modernizándose según las necesidades de cada momento.

Una de sus grandes ventajas es su proximidad a la capital, pero también a las grandes vías de comunicación, como la A7 que rodea la zona industrial y permite un acceso rápido a la red europea de autopistas.

El aeropuerto se halla apenas a dos kilómetros y también desde el perímetro del polígono se accede a la V-30 que lleva directamente al puerto de Valencia. Se trata, pues, de un centro productivo perfectamente conectado con las principales vías de transporte.

En su larga trayectoria, Fuente del Jarro ha sufrido en carne propia las distintas crisis económicas que se han sucedido, si bien ninguna con la intensidad y duración de la desatada en 2008.

Una crisis que ya da signos de remisión y en buena parte es debido a la falta de especialización industrial del polígono. Al ser multisectorial, Fuente del Jarro se ha visto afectada por la crisis en menor medida que otras áreas industriales más dependientes del sector de la construcción.

Un modelo de servicios

El éxito de Fuente del Jarro se basa en buena medida en el movimiento asociativo que, materializado en Asivalco, tuvo un gran protagonismo desde el primer momento. Gracias a él pudo conseguirse un nivel de servicios hoy impensable:

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Seguridad privada (patrullas 24 h más videovigilancia), bomberos, oficina de correos, escuela infantil, transporte público en metro y autobús, fibra óptica, gas, formación, oficinas bancarias, ambulancia, sede de la asociación con salas a disposición de las empresas, equipo de mantenimiento del polígono, gimnasio, una treintena de restaurantes y cafeterías y un largo etcétera que, unido a su excelente ubicación y enlaces con las grandes vías de comunicación, convierten al polígono en una de las mejores opciones para la instalación de cualquier industria.

En los últimos años se han acometido mejoras en los accesos que han mejorado la fluidez del tráfico que genera la mayor concentración industrial de la provincia

Obras de mejora

Asivalco mantiene una buena relación con el Ayuntamiento de Paterna, con el que tiene firmado un convenio de colaboración que presta especial atención al mantenimiento de infraestructuras y la seguridad.

La creación hace pocos años del Parque Empresarial Táctica, aledaño a Fuente del Jarro hace que sea urgente resolver algunos temas, como el acceso directo a las autovías que rodean el polígono. Hay que tener en cuenta que, sumando Táctica, son 650 las empresas que consolidan todo un espacio empresarial de más de 4 millones de metros cuadrados y un total de 12.000 trabajadores, con todo lo que eso supone de tráfico, logística y servicios. Sin contar con la necesaria remodelación de unas infraestructuras que tienen ya 42 años.

asivalco portada

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