¿Y si todos fuéramos un sitio Great?

Director regional. Adecco

2015-nov-OPI-Adecco-Victor-TatayHoy en día en todas nuestras organizaciones conviven hasta cuatro generaciones diferentes de colegas; profesionales que llevan toda una vida trabajando, con enorme experiencia acumulada, y gente joven, muy preparada en algunos aspectos críticos hoy en día para nuestras compañías, que aportan frescura y dinamismo.

El verdadero reto de una empresa de RR.HH., y de la función de Recursos Humanos y Dirección de Personas es ser capaces de generar entornos de trabajo saludables, que satisfagan todas sus necesidades y expectativas; complejo, ¿verdad?

Y para ello, el único camino posible es ser uno de esos sitios llamados “Great”; ser Great no significa solo ser un buen empleador, sino ser el mejor, ser excelente. Significa poner el acento en las personas, eso que siempre decimos que es el verdadero valor diferencial de nuestras empresas, ¿o es que acaso no lo hemos dicho un buen número de veces…?

Los verdaderos “excelentes lugares para trabajar” no son flor de un día, se basan en relaciones que se construyen día tras día entre empleados y directivos, en las que el factor común es la confianza.

Si preguntamos a nuestros compañeros de trabajo, el excelente lugar para trabajar es aquel en el que se confía en las personas que trabajan en él, se siente orgullo por lo que se hace y se disfruta de las personas con las que se trabaja, los colegas.

Y todo se vertebra a través de la confianza que se genera entre los jefes y los empleados, en distintas variables como, la credibilidad, el respeto, el trato justo, el orgullo y el compañerismo.

Cuando hablamos de credibilidad, nos referimos a la comunicación interna, al cumplimiento de la palabra, al hacer lo que decimos que vamos a hacer (¡qué complicado parece en tantas ocasiones…!), a dirigir nuestro negocio de manera honesta y ética, por desgracia tan falta en nuestro entorno últimamente…

Quizá la comunicación es la principal debilidad de muchas organizaciones, grandes y pequeñas, siendo complejo segmentar lo que se cuenta y lo que no se debe contar, el cómo se cuenta y el cuándo… ¡solo de pensarlo nos ponemos a sudar!

En segundo lugar, el respeto: desde el dotar a tus colegas de las herramientas y el entorno de trabajo necesario para dar lo mejor de sí mismos, hasta mostrar interés verdadero en las personas hasta el equilibrio de la vida personal y familiar.

Hemos de entender que las nuevas generaciones ya no valoran la retribución como principal variable, sino que valoran la flexibilidad, la capacidad de organización del tiempo de trabajo, el tener tiempo para sus aficiones, amigos y familia. Respetar a tus colegas es entender y comprender todas sus expectativas y permitirles que las puedan alcanzar.

Como tercera variable, el trato justo: en esta dimensión hablamos de algo tan sensible como el salario, la política de ascensos, el evitar los favoritismos fomentando la máxima transparencia y establecer políticas que permitan la adaptación e integración de personas diferentes.

Esa transparencia que ahora parecemos desear en nuestra política, es necesario llevarla al entono de trabajo, y no siempre es sencillo hacerlo, o bien no contamos con políticas de RR.HH. que lo faciliten, como tener un Plan de Desarrollo o Plan de Carrera que pueda ser visible para toda la organización.

En cuarto lugar, el orgullo: a quién no le gusta marcar la diferencia, sentir que aporta cosas a su organización y a la sociedad, que no hace solo un trabajo, sino que dejará un legado (grande o pequeño, importante o muy importante, pero “mi legado”…).

Sintiendo verdadero orgullo por ello, me encanta poner el altavoz para decir dónde trabajo y a qué me dedico… ¿qué bonito verdad? No hago solo un trabajo, no ocupo solo una posición, sino que soy mucho más que eso, mucho más importante…

Y en quinto y último lugar, el compañerismo: todos somos un equipo, podemos ser nosotros mismos, nos preocupamos los unos por los otros, lo pasamos bien trabajando juntos, y hay un verdadero sentimiento de familia, viajando todos en el mismo barco, en la misma dirección.

Trabajar para que otros puedan hacerlo
Como empresa líder de RR.HH. a escala mundial, y por segundo año consecutivo, mejor empresa para trabajar del sector de RR.HH., y tercera mejor empresa del país según el Instituto Great Pleace to Work, desde la llegada de la crisis económica –desde el año 2009–, nos atrevemos a decir, pero sobre todo a creer firmemente, que “tenemos el mejor trabajo del mundo”, y que “trabajamos para que otros puedan hacerlo”; no hay nada que genere más orgullo de pertenencia que poder ayudar a personas como nosotros a encontrar una oportunidad profesional. Ojalá pronto llegue el día en que esto no sea noticia y todo el que lo desee encuentre su oportunidad profesional…

Ser un sitio Great no es una meta, es una actitud, el camino que todas las organizaciones deben de seguir día tras día buscando la excelencia. Es la actitud de mejora continua, de estar siempre pensando un poco más allá, poniendo el foco en lo que verdaderamente crea valor en nuestro entorno; no hay mejor manera de vender más y de mejorar nuestro Ebitda que el que nuestros propios colegas, pero sobre todo nuestros clientes, hagan la labor de venta de nuestra compañía… ¡Mi más sincera enhorabuena a todos esos sitios Great en los que trabajar!

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