Las universidades públicas valencianas suponen casi el 2% del PIB y el 2,7% de empleo de la Comunidad

Esta mañana el Ivie ha presentado el estudio“Contribución socioeconómica de las universidades públicas valencianas” en la que se constata la reducción de recursos, tanto públicos como procedentes del sistema productivo, no ha significado una reducción de la transferencia de conocimiento, capital humano y capital tecnológico a la sociedad.

Foto_familia_IVIE_2016_02

El presidente de la Generalitat rodeado por los rectores de las universidades públicas valencianas

Un estudio que, como señaló el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en su intervención, viene a demostrar que cuando se hacen auditorías independientes de la actividad pública, la transparencia demuestra la importancia de lo público y su contribución en el desarrollo de las sociedades.

Francisco Pérez, director científico del Ivie, presentó el estudio que refleja la contribución de las cinco universidades públicas a la sociedad valenciana que, a pesar de las dificultades, está por encima de la media respecto a otras autonomías con más recursos.

Francisco Pérez, director del Ivie

Francisco Pérez, director del Ivie

Las graves dificultades económicas de los últimos años han reducido un 18,9% entre 2010 y 2014 los ingresos de las universidades públicas valencianas, sobre todo los destinados a financiar la investigación (-42,4%) y la transferencia tecnológica (-24,2%), pero no han impedido que las universidades abordaran importantes cambios en el campo de la docencia y la investigación y ofrezcan un elevado retorno fiscal a las inversiones públicas en las mismas.

El Ivie estima que el SUPV tiene un impacto importante en la economía valenciana: representa el 1,91% del PIB y el 2,73% del empleo total de la Comunitat Valenciana, lo que lo convierte en una de las estructuras de servicios de mayores dimensiones de la Comunitat. Sin embargo, siendo por esta razón importante desde el punto de vista económico, lo es más por el tipo de servicios que produce: capital humano y tecnológico.

La productividad del Sistema Universitario Público Valenciano (SUPV) se sitúa un 11% por encima de la media de las universidades españolas. Sin embargo, la crisis ha comprometido seriamente la capacidad de las universidades de obtener más y mejores resultados en ámbitos relevantes al interrumpir líneas de investigación en marcha, reducir e impedir el rejuvenecimiento de sus plantillas, frenar el desarrollo profesional del profesorado y la incorporación del capital humano a las empresas, y debilitar todavía más la escasa colaboración entre universidad y empresa en actividades de transferencia.

La formación de universitarios por el SUPV aumenta en 1,23 puntos porcentuales la tasa de actividad valenciana y reduce la tasa de paro en 3,4 puntos porcentuales. En términos absolutos, sin la contribución del SUPV habría 50.555 personas activas y 67.000 ocupadas menos en la Comunitat Valenciana. 

Los universitarios perciben unos ingresos laborales que superan en un 57,4% la media. Esta ventaja salarial aumenta con la experiencia, a medida que trascurre su vida laboral, y se refuerza también porque los universitarios continúan formándose
con mayor frecuencia que los no universitarios, tanto cuando trabajan como cuando están desempleados. Las estimaciones indican que, en el curso 2013-14, el valor económico del capital humano generado por el SUPV se elevó a 9.683 millones de euros.

Como resultado, los universitarios pagan más impuestos a lo largo de su vida laboral como consecuencia de unos superiores ingresos y sus mayores tasas de actividad y ocupación. Las estimaciones indican que el SUPV contribuye de forma indirecta a aumentar la recaudación fiscal de IRPF e IVA en 1.860,9 millones de euros anuales. Esta cifra es un 73,7% superior al presupuesto anual del SUPV.

Las transferencias corrientes de la Generalitat Valenciana al SUPV son de 717,5 millones de euros (reales de 2015). Si se compara esta cifra con el incremento de 1.860,9 millones de euros adicionales de recaudación fiscal a lo largo de la vida de los titulados se concluye que el SUPV devuelve a la sociedad aproximadamente 2,6 euros por cada euro que la administración pública ha destinado a su financiación. La tasa de rentabilidad fiscal media anual que obtendría la administración por sus inversiones en formación universitaria en las circunstancias actuales es del 9,85% para un diplomado, 12,92% para un graduado y 11,6% para un licenciado.

Finalmente, las estimaciones indican que sin la contribución acumulada del SUPV en esta década la renta per cápita de la Comunitat Valenciana sería un 15% menor a la actual, estimándose su aportación en 2.971 euros por habitante.

Plan de financiación a medio plazo

En la presentación intervino el rector de la Universidad de Valencia, Esteban Morcillo, quien reclamó un plan plurianual de financiación, argumentando que el estudio demuestra que “las universidades públicas valencianas suponen una muy buena oportunidad de inversión de futuro, por su contribución a la formación de capital humano y tecnológico; de rentabilidad fiscal y, lo más importante, su contribución que no se puede evaluar a crear una sociedad con más cultura, con más conocimiento, portadora de valores sociales.

Para cerrar el acto, intervino el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, quien lamentó que las dotaciones presupuestarias a las universidades solo hubieran crecido un 20%. Aprovechó para reivindicar un nuevo modelo de financiación autonómico y aseguró que las universidades públicas tendrán un papel central en la futura Agencia Valenciana de la Innovación. “Sois -dijo- el gran motor de las economías locales y del conjunto de la economía valenciana, por vuestra aportaciones de capital humano y tecnológico”

Lamentó la caída de ingresos de las universidades, tanto los de procedencia pública como los derivados de los contratos con las empresas, justo en un momento en el que se producía un cambio en el sistema productivo,  una reducción que ha afectado a las actividades de investigación.

Concluyó Ximo Puig afirmando que “para el nuevo gobierno valenciano, las universidades son una pieza clave de esta sociedad, del futuro de este país. Si las universidades van bien, el país irá bien”.

Datos significativos del informe

  1. Los recursos del SUPV (Sistema de Universidades Públicas Valenciana) ha realizado en los años recientes una importante transformación de su oferta docente, que en la actualidad es de 187 títulos de grado y 307 de máster diferentes.
  2. Las Universidades Públicas Valencianas han incrementado su producción científica un 160% entre 2000 y 2013 y la han internacionalizado significativamente. Sin embargo, los niveles de las actividades de transferencia son modestos, e incluso se han producido retrocesos en estos años, debido a la falta de recursos.
  3. El retroceso del 42,6% de los recursos para investigación es más relevante en la Comunitat Valenciana porque una mayor parte del gasto en I+D depende de las Universidades Públicas (47%), muy por encima de lo que sucede en España (28%), a consecuencia de la debilidad del gasto de las empresas e instituciones.
  4. Los efectos del gasto que moviliza el SUPV sobre la actividad y el empleo son muy importantes: incrementan en 50.555 personas el número de personas activas y en 67.000 los ocupados, en la Comunitat Valenciana.
  5. El SUPV genera volúmenes de capital humano y tecnológico muy relevantes para la oferta de recursos productivos: en el periodo 2000-2013 estos dos activos suponen el 19,9% de las aportaciones de los factores productivos al crecimiento valenciano.
  6. La rentabilidad fiscal que obtiene el sector público al financiar la enseñanza universitaria pública valenciana es claramente positiva, como consecuencia de los mayores impuestos pagados por los titulados a lo largo de su vida laboral. La rentabilidad anual es del 12,9% en el caso de un graduado, del 11,6% en el de un licenciado y el 9,9% en el de un diplomado.
  7. La sociedad valenciana recibe 2,6 euros –a través de los impuestos recaudados por el sector público, ingresados por los titulados universitarios a lo largo de su vida laboral- por cada euro dedicado por las administraciones a financiar a las universidades para su formación.

El gasto público por alumno se sitúa en 5.074 euros, un 3’8% más que la media española, pero muy lejos de los 8.100 euros que dedican las universidades públicas del País Vasco. Y, sin embargo, su productividad está por encima de la media española en docencia (9,5%), investigación (10,5%)

 

 

 

Suscríbete a nuestra newsletter