Puertos: donde el comercio mundial toca la soberanía del Estado
Una mesa en el Congreso Nacional del Sector Portuario analiza cómo la rivalidad entre potencias, la regulación climática y la seguridad condicionan el futuro de las infraestructuras estratégicas españolas
- Miguel Ballenilla: "El puerto es la conexión entre la economía global y la soberanía nacional"
- Benito Núñez: "El ETS es una medida regional en un entorno global: si genera desvío de tráficos y más emisiones, no estaremos cumpliendo el objetivo"
De izda. a dcha., Gerardo Landaluce, Benito Núñez, Miguel Otero, Miguel Ballenilla y Pablo Conde
El impacto del contexto geopolítico en los puertos españoles centró uno de los debates del I Congreso Nacional del Sector Portuario, organizado por Puertos del Estado junto a la Autoridad Portuaria de Valencia. Representantes del Gobierno, la defensa, el análisis geopolítico y la internacionalización empresarial coincidieron en que los puertos ya no son solo nodos logísticos: son infraestructuras críticas donde confluyen competitividad, soberanía y poder global.
Gerardo Landaluce, presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, y que ha ejercido de moderador, ha situado a los puertos en el centro de la transformación geopolítica global. La conclusión compartida por todos los ponentes ha sido que el mar ha recuperado su papel como eje de poder y los puertos son hoy piezas determinantes en la arquitectura económica y estratégica internacional.
Benito Núñez, secretario general de Transportes Aéreo y Marítimo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, ha abordado la futura estrategia europea para los puertos, cuya presentación es inminente. Según ha explicado, el documento irá acompañado de iniciativas en construcción naval y planes de inversión en transporte sostenible, con un enfoque claro en nuevas fuentes energéticas y en la resiliencia de las infraestructuras.
Nuevas funcionalidades
Tradicionalmente, ha señalado, la Unión Europea ha puesto el foco en el negocio marítimo, pero ahora debe incorporar nuevas funcionalidades asociadas a la seguridad, la autonomía estratégica y la capacidad de adaptación ante situaciones de crisis. En ese sentido, ha considerado que la estrategia es un paso positivo, aunque ha apuntado la necesidad de integrar con mayor claridad la movilidad militar y la planificación estratégica en un contexto internacional «turbulento».
Uno de los asuntos que ha generado mayor consenso ha sido el análisis del régimen europeo de comercio de emisiones (ETS). Landaluce ha recordado la preocupación del sector por la distorsión que puede generar su aplicación tal y como está concebida. Núñez ha reconocido que los estudios recientes muestran efectos indeseados: deslocalización de inversiones, desvío de tráficos hacia puertos extracomunitarios e incremento de los tiempos de tránsito.
El problema de fondo, ha apuntado, es «seminal y de concepción». De hecho, se trata de una medida regional aplicada en un entorno global. Si el resultado es que las emisiones se producen fuera de la Unión Europea y se alargan las rutas marítimas, el objetivo climático se diluye. La solución, ha defendido, pasa por un mayor alineamiento internacional bajo las normas de la Organización Marítima Internacional, además de incorporar mecanismos que eviten fugas de carbono y pérdida de competitividad.

China y el control de los puertos
Desde la perspectiva estratégica y de defensa, el teniente general Miguel Ballenilla, director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional, ha ofrecido una visión estructural del nuevo escenario global. A su juicio, el poder marítimo contemporáneo se compone de cuatro elementos: marina mercante, poder naval, industria de construcción naval y poder portuario.
China, ha recordado, construye más del 50% de la flota mercante mundial, mientras Estados Unidos no alcanza el 1%. Aunque el gigante asiático aún no lidera en potencia naval, se aproxima rápidamente a Estados Unidos. Pero más allá de buques y armadas, el control de los puertos y de la tecnología que los gestiona se ha convertido en un elemento clave. Cerca de un centenar de puertos en el mundo utilizan tecnología china, lo que abre interrogantes sobre el control de la información y los flujos comerciales.
«El puerto es la conexión entre la economía global y la soberanía nacional», ha subrayado Ballenilla. De ahí la importancia de preservar la soberanía del dato y de tomar decisiones con inteligencia estratégica. En su intervención, ha expresado que Europa debe definirse políticamente para poder actuar con coherencia en el nuevo orden mundial.
El riesgo, un mundo fragmentado
Miguel Otero, investigador principal del Real Instituto Elcano, ha aportado la mirada transatlántica. Tras analizar de primera mano la visión estadounidense, ha descrito una Administración centrada en la figura presidencial y convencida de que China está ganando la carrera industrial y tecnológica. Según ha explicado, la percepción en Washington es que el gigante asiático controla ya cerca de un tercio de la producción mundial en determinados sectores estratégicos.
Esa sensación de pérdida de liderazgo impulsa políticas arancelarias y movimientos geoestratégicos orientados a recuperar escala y poder industrial, aunque algunos de esos métodos pueden resultar contraproducentes. El riesgo, ha advertido, es avanzar hacia un mundo fragmentado en bloques comerciales, incluso hacia una hipotética arquitectura multilateral sin China.
Para Europa, el desafío es evitar una dependencia estructural tanto de Estados Unidos como de China, especialmente en ámbitos como los sistemas de pago, la tecnología o el control de datos. «No podemos ser colonia de ninguno», ha sintetizado.
El multilateralismo
En el plano económico, Pablo Conde, director general de Desarrollo de Negocio Internacional de ICEX, ha aclarado que España y la Unión Europea mantienen su apuesta por el multilateralismo. Más allá del eje Washington-Pekín, ha identificado oportunidades relevantes en Mercosur e India, donde existe margen para incrementar la conectividad portuaria y fortalecer la integración de la cadena de valor.
Ha subrayado que los puertos españoles están aumentando sus conexiones internacionales, pero ha insistido en que la competitividad no depende solo de la infraestructura, sino de toda la logística asociada. Puso como ejemplo el comportamiento exportador de la Comunitat Valenciana, que ha logrado crecer incluso en un contexto adverso marcado por aranceles y dificultades en el sector del automóvil.
Más automatización
La competitividad ha sido otro de los ejes finales del debate. Ante la pregunta de cómo competir con puertos que operan con menores costes laborales, Núñez ha plantado dos caminos: reducir salarios o invertir en automatización. La apuesta, coincidieron los ponentes, debe orientarse hacia la segunda vía. El futuro pasa por terminales más automatizadas, digitalizadas y con menor dependencia de tareas manuales, lo que exige redefinir el papel del factor humano hacia funciones de mayor cualificación.
Inversiones por valor de 7.000M€
José Antonio Santano, secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, ha inaugurado el I Congreso Nacional del Sector Portuario en Valencia, ante más de 650 asistentes. «El sistema portuario es uno de los grandes pilares del transporte, la competitividad y la economía de nuestro país. Contamos con 46 puertos de interés general gestionados por 28 autoridades portuarias, para las que se abre un horizonte crucial en los próximos años. Están previstas inversiones hasta 2029 por valor de 7.000 millones de euros, una gran apuesta que permitirá a estas infraestructuras estratégicas del Estado impulsar su crecimiento y reforzar la posición de España como nodo logístico global, enfocándose en la descarbonización, la conectividad ferroviaria y la modernización del sistema de transportes», ha destacado.
Por su parte, Gustavo Santana, presidente de Puertos del Estado, ha destacado que «este Congreso nace con la vocación de mirar más allá del corto plazo, fomentar la cooperación entre administraciones y sector privado, y construir consensos que permitan afrontar con éxito los retos que ya están aquí. Porque la transformación de los puertos no es solo una cuestión técnica; es una cuestión estratégica de país».
Mar Chao, presidenta de la Autoridad Portuaria de Valencia, ha apuntado a «la sostenibilidad y la digitalización como los grandes temas para los puertos españoles, y en particular para el puerto de Valencia».
Durante tres días, más de 50 expertos nacionales e internacionales se reúnen en 12 mesas redondas y cuatro conferencias bajo el título «Los retos de un sector estratégico para España», en un congreso organizado por Puertos del Estado, en colaboración con la Autoridad Portuaria de Valencia, con el objetivo de compartir iniciativas para impulsar la eficiencia y competitividad del sector.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.

















