España gana escala y Valencia consolida su papel en el mapa tecnológico europeo
Juan Luis Hortelano, Presidente en Startup Valencia
La Comunitat Valenciana figura entre las regiones de Europa con valores extremos de estrés hídrico, lo que convierte la gestión del agua en una cuestión de competitividad industrial, no solo medioambiental. En 2025, las 512 instalaciones de depuración de aguas residuales urbanas (EDAR) de la región trataron 454 hm³ de agua, pero solo un 28% se reutilizó directamente a usos agrícolas.
En otras palabras, solo en la Demarcación Hidrográfica del Júcar existe un margen de reutilización de hasta 326 hm³ de agua al año que actualmente no se está aprovechando. La causa es estructural: de esas 512 EDAR, apenas 53 disponen de tratamiento terciario o avanzado, lo que limita severamente la posibilidad de regenerar agua con calidad suficiente para usos industriales, según la Entidad de Saneamientos de Aguas de la Comunitat Valenciana (Epsar).
El impacto económico de esta brecha es significativo. El sistema de depuración valenciano consume 148 GWh de energía al año y genera un gasto de más de 183 millones de euros, con un coste medio de 0,37 €/m³ de agua tratada. En este contexto, la gestión del agua se ha convertido en uno de los grandes desafíos de la industria. La escasez hídrica, el aumento de las exigencias ambientales, la necesidad de reducir vertidos y la presión por reutilizar recursos obligan a las empresas a repensar cómo consumen, tratan y valorizan el agua en sus procesos productivos.
En nuestra región, este reto es especialmente relevante por la combinación de estrés hídrico, actividad industrial intensiva y presencia de sectores estratégicos con un elevado consumo de agua o generación de aguas residuales. Sectores como el cerámico, químico, textil, curtido, cosmético, plástico, metalúrgico o el propio ciclo integral del agua necesitan soluciones que no se limiten al cumplimiento normativo, sino que permitan avanzar hacia modelos más circulares, eficientes y sostenibles.
Con el objetivo de aportar soluciones a esta realidad tan compleja, siete centros tecnológicos de la Comunitat Valenciana (ITC, AIJU, AINIA, AITEX, INESCOP, ITE e ITI) con el apoyo del IVACE+i y Fondos Europeos hemos unido esfuerzos para fomentar la economía circular del agua en los sectores industriales valencianos.
Esta cooperación permite abordar el ciclo industrial del agua desde una perspectiva amplia y entender cómo distintas soluciones pueden combinarse para responder a problemas reales de las empresas: eliminar contaminantes emergentes, recuperar metales o proteínas de valor, regenerar agua para nuevos usos industriales, reducir vertidos, mejorar la operación de EDAR o incluso explorar el uso de aguas no convencionales para la producción de hidrógeno verde.
En este contexto, la digitalización actúa como un elemento transversal. Para que el conocimiento generado llegue realmente a las empresas, es necesario organizarlo, hacerlo consultable y convertirlo en decisiones prácticas. Para ello, estamos desarrollando un mapa digital con el objetivo de reunir información territorial, sectorial y tecnológica en una herramienta única que permita comprender mejor el estado del tratamiento del agua en la Comunitat Valenciana y orientar posibles actuaciones de mejora. La plataforma permite visualizar información agregada sobre empresas, sectores industriales, plantas EDAR y ETAP, consumos de agua y tratamientos disponibles. De este modo, el mapa no funciona solo como un visor geográfico, sino como una base de conocimiento aplicada al ciclo industrial del agua.
El mapa ayuda, además, a diagnosticar el grado de madurez de empresas y organizaciones en relación con la gestión del agua. Este diagnóstico es fundamental porque no todas las empresas parten del mismo lugar. Una herramienta de este tipo puede ayudar a identificar brechas, priorizar actuaciones y orientar a las empresas hacia las soluciones más adecuadas según su sector, ubicación, nivel de madurez y necesidades específicas.
Además, permite acercar al tejido industrial información sobre tecnologías de tratamiento y regeneración de agua. Esto incluye tratamientos primarios, secundarios y terciarios, pero también soluciones avanzadas como membranas, adsorción, oxidación avanzada, tecnologías electroquímicas, recuperación de metales, valorización de compuestos orgánicos o sistemas de monitorización y control inteligente. Esta función es especialmente importante porque muchas tecnologías existen, pero no siempre son conocidas por las empresas que podrían beneficiarse de ellas.
Al estructurar esta información, el mapa contribuye a reducir la distancia entre la investigación y la aplicación industrial ya que ayuda a orientar la conversación inicial: qué problema existe, qué tecnologías pueden ser candidatas, qué centros tienen conocimiento en esa línea y qué tipo de servicio o proyecto piloto podría plantearse. De esta manera, en el marco del proyecto AQUA2VAL estamos contribuyendo a la transferencia de conocimiento y tecnología hacia las empresas, facilitando la colaboración, la identificación de oportunidades de mejora y multiplicando las posibilidades de futuras implantaciones.
Además, el mapa sirve como instrumento de cohesión territorial. Visualizar esta información permite entender mejor dónde se concentran determinados retos y dónde puede tener mayor impacto una solución tecnológica.
En una región donde cada metro cúbico cuenta, avanzar hacia una economía circular del agua no es solo una cuestión de sostenibilidad: es una condición para competir mejor, reducir riesgos y ganar resiliencia industrial. La reutilización, la regeneración y la valorización del agua requieren tecnología, pero también información ordenada, visión territorial y capacidad de cooperación.
Esta iniciativa nace precisamente con esa vocación: transformar datos dispersos en conocimiento útil para la toma de decisiones. Hablamos de una herramienta que permite observar el territorio, diagnosticar necesidades, identificar tecnologías disponibles y conectar a las empresas con las capacidades de los centros tecnológicos.
Porque el futuro de la gestión del agua no dependerá únicamente de disponer de más recursos, sino de saber aprovechar mejor los que ya tenemos. Y en ese camino, la innovación es una palanca decisiva para que la industria valenciana sea más eficiente, sostenible y esté más preparada ante los desafíos que vienen.
Juan Luis Hortelano, Presidente en Startup Valencia
Cristóbal Aguado, Vicepresidente de Asaja y presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores
Mana Pérez, Magister en Euro-Funding
Elisa Valero, Socia Directora de Economía 3 en Eco3 multimedia S.A.