¿Por qué la guerra en Irak puede subir las hipotecas en España?
El euríbor ha pasado en unas semanas del 2,2% al 2,6% motivado por la inflación generada de la guerra.
La actual escalada geopolítica en Oriente Próximo está generando temor entre los bancos españoles y esta semana mismo hemos visto como algunos ya han movido ficha y han subido sus hipotecas hasta 0,5%. Una guerra tan lejana y que, a la vez, nos afecta tan de cerca.
Principalmente, viene motivada por la escalada sin igual que hemos visto estas semanas en la gasolina. Esto ha provocado que todos los costes se disparen y que haya miedo de subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo, como resentimiento de las economías.
¿Por qué pueden subir las hipotecas?
El propio Banco Central Europeo advirtió el 19 de marzo de 2026 de que la guerra incrementa la incertidumbre, genera riesgos al alza para la inflación y tendrá un impacto material a corto plazo a través de la energía.
Ese es el punto clave para entender por qué pueden subir las hipotecas. Si los mercados perciben que la inflación puede volver a acelerarse, descuentan que los tipos de interés tardarán más en bajar o incluso que podrían mantenerse altos durante más tiempo. Y en Europa, esa expectativa afecta directamente al euríbor, que es la referencia principal de muchas hipotecas variables y también una pieza importante en la fijación de precios de las hipotecas fijas y mixtas.
Consecuencias para el comprador de vivienda
De hecho, el euríbor a 12 meses se situó en el 2,658% el 20 de marzo de 2026, frente al 2,229% del 2 de marzo, reflejando cómo la tensión geopolítica y el temor inflacionista impactan casi de inmediato en las expectativas del mercado. Ha salido el Banco Central Europeo a tranquilizar, pero teniendo en cuenta una inflación en el 2,4% y un objetivo del BCE en un 2% no ha calado nada su mensaje en las economías europeas.
Para el comprador particular, esto se traduce en una consecuencia muy concreta: la misma vivienda puede exigir una cuota más alta o incluso un porcentaje menor de financiación. Incluso algunos bancos se plantean quitar la operación de hipoteca a tipo fijo hasta saber bien que nos espera.
Además, el problema no es solo el petróleo actual, sino el miedo a una crisis energética más prolongada.
Si algún lector está interesado en comprar una vivienda con hipoteca que lo haga porque más tarde será mucho más caro. Ya está pasando factura a muchos bancos.










