La guerra de Irán dispara luz, gasolina y costes en España
El encarecimiento del petróleo y el gas ya se refleja en la factura eléctrica, los carburantes y los costes del transporte y la agricultur
- El precio mayorista de la luz supera los 100 euros/MWh tras el estallido del conflicto.
- El diésel sube 28 céntimos y la gasolina 15 en apenas una semana.
- Transporte y agricultura alertan de un aumento de costes que podría trasladarse a los alimento
La escalada del conflicto en Oriente Medio ya empieza a reflejarse en el bolsillo de los consumidores españoles. En apenas unos días, la subida del petróleo y del gas ha impulsado el precio de la electricidad y de los carburantes, generando un encarecimiento generalizado de la energía y de numerosos costes empresariales.
El precio de la luz en el mercado mayorista ha superado los 100 euros por megavatio hora (MWh), muy por encima de los niveles registrados a finales de febrero. Este lunes, la media se ha situado en torno a los 119 euros/MWh y en algunas franjas horarias el coste se dispara hasta los 200 euros.
Al mismo tiempo, los carburantes también han registrado incrementos significativos. Desde que comenzó la ofensiva militar, el diésel ha subido de media 28 céntimos por litro y la gasolina unos 15 céntimos, situándose cerca de niveles que en algunas estaciones rozan los dos euros.
Un mercado energético más tensionado
El encarecimiento tiene una explicación directa en el mercado internacional. El barril de Brent, referencia para Europa, ha superado los 100 dólares por primera vez desde 2022, impulsado por las tensiones en el suministro de petróleo y gas en el Golfo Pérsico.
Uno de los puntos clave es el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que pasa una gran parte del comercio mundial de hidrocarburos. Las dificultades en esta zona han provocado que los mercados energéticos reaccionen rápidamente con subidas en las cotizaciones.
Esta tensión se traslada con rapidez a los mercados europeos y, finalmente, al consumidor final. Aunque España importa solo una parte de su petróleo de Oriente Medio, el precio del crudo se fija en un mercado global, por lo que cualquier alteración en el suministro internacional termina afectando a todos los países.
El transporte nota el golpe del combustible
El sector del transporte es uno de los primeros en notar el impacto de estas subidas. Según estimaciones del sector, el incremento del precio del combustible puede elevar en torno a 600 euros el coste de repostaje por camión en cada ciclo de actividad.
Las asociaciones de transportistas advierten de que esta situación presiona los márgenes de muchas empresas y podría trasladarse al precio de numerosos productos, ya que el transporte es un elemento clave en la cadena de distribución.
En regiones con una fuerte presencia logística, miles de vehículos dependen del diésel para su actividad diaria. Por ello, el aumento del carburante se convierte rápidamente en un problema económico para empresas y autónomos del sector.
Agricultura y alimentos, los siguientes afectados
El campo también comienza a sentir las consecuencias del encarecimiento energético. Las organizaciones agrarias alertan de subidas en los costes de producción, especialmente en el gasóleo agrícola y en los fertilizantes.
En algunos casos, el aumento de estos insumos oscila entre el 20 % y el 40 % en apenas unos días, lo que eleva considerablemente los gastos de las explotaciones. Además, el suministro de determinados productos agrícolas vinculados al mercado energético podría verse tensionado.
Los productores advierten de que, si esta tendencia se mantiene, el incremento de costes acabará trasladándose a los precios finales de los alimentos. Aunque el impacto todavía es limitado, los expertos señalan que la evolución del conflicto será clave para determinar si el encarecimiento energético se consolida o se modera en las próximas semanas.
Maria ToldràGraduada en Periodismo por la Universitat de València, está especializada en periodismo de datos tras cursar el Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización de Unidad Editorial. Ha crecido profesionalmente en El Mundo y Europa Press. Desde 2026 es redactora en Economía 3 y bucea entre cifras económicas.











