Helados Alacant: tres décadas de historia empresarial vistas desde Economía 3
Economía 3 revisita tres décadas de historia de Helados Alacant a través de sus propias páginas para entender cómo una empresa alicantina ha sabido anticipar los grandes cambios del sector.
Cuando Economía 3 habló por primera vez con Helados Alacant en abril de 1997, la empresa celebraba su 25 aniversario bajo un lema sencillo y revelador: tradición e innovación. Aquel reportaje describía a una compañía nacida de la unión de pequeños heladeros artesanos que, sin renunciar al oficio, había logrado convertirse en una industria moderna capaz de exportar y competir en un mercado cada vez más exigente.
Hoy, 25 años después de aquella entrevista y medio siglo después de su fundación, Helados Alacant es un grupo con presencia internacional, más de 700 empleados y una facturación 170 millones de euros en 2022.
Pero lo más interesante no es solo cuánto ha crecido, sino cómo lo ha hecho y qué decisiones estratégicas explican su evolución. Así lo hemos contado estos años.
1997: romper la estacionalidad sin perder identidad
En los años noventa, el gran reto del sector heladero era la estacionalidad. El consumo seguía concentrado en los meses de verano, lo que condicionaba la rentabilidad y la estabilidad de las plantillas. Helados Alacant ya entonces buscaba soluciones estructurales: diversificación de mercados, exportación, nuevos formatos y un esfuerzo claro por profesionalizar la gestión sin perder la esencia artesanal.

Entrevista a Helados Alacant en abril de 1997.
La empresa contaba entonces con 188 socios y destinaba cerca del 25 % de su producción al exterior, con presencia en Europa, Canadá o Estados Unidos. En paralelo, implantaba sistemas de calidad como la ISO 9002, algo todavía poco habitual en pymes industriales de la época.
Aquel Helados Alacant no se definía solo por vender helados, sino por construir una estructura industrial sólida basada en un modelo cooperativo que combinaba participación de socios, exigencia técnica y cultura del producto. Un rasgo que sigue marcando su identidad hoy.
2007: la profesionalización como palanca de crecimiento
Una década después, Economía 3 volvió a visitar la compañía en plena campaña de verano. El tono del reportaje ya no era el de una empresa que consolida su modelo, sino el de una firma líder del mercado nacional con capital íntegramente español.

Diez años después, en 2007, Economía 3 volvía a visitar Helados Alacant.
En 2006 había facturado 66,5 millones de euros, con una producción de 37,6 millones de litros, y preveía alcanzar los 77 millones al año siguiente. Pero más allá de las cifras, lo relevante era el enfoque estratégico.
Helados Alacant había creado departamentos específicos de Calidad e I+D+i, invertía más de 10 millones de euros anuales en instalaciones, logística y sostenibilidad ambiental y apostaba por una política clara de reinversión: prácticamente todos los recursos generados volvían a la fábrica para ganar competitividad.
La compañía ya no solo producía, sino que diseñaba activamente su crecimiento: desarrollo de silos frigoríficos automatizados, nuevas líneas de fabricación, apertura de heladerías bajo la marca Antiu Xixona y una internacionalización más estructurada, con especial foco en México y Europa.
Ese Helados Alacant de 2007 representa el paso decisivo de industria sólida a grupo empresarial con ambición estratégica.
2022: innovación, internacionalización y el giro vegano
La tercera fotografía que ofrece Economía 3 llega en 2022, ya con Joaquín Lancis como CEO del Grupo Alacant. El contexto es radicalmente distinto: inflación, crisis energética, disrupciones logísticas y nuevos hábitos de consumo. Habían trascurrido 25 años.

En 2022, y ya con Joaquín Lancis como CEO, Economía 3 revisitaba Helados Alacant.
A pesar de ello, la compañía preveía facturar 170 millones de euros ese año y consolidarse como primer fabricante de helados del mercado español.
Pero el verdadero cambio cualitativo está en el modelo de producto y mercado. Helados Alacant había liderado el desarrollo de una de las gamas más completas de helados veganos a nivel internacional, lo que le había permitido entrar en mercados como Reino Unido y Estados Unidos, tradicionalmente inaccesibles para el helado convencional.
Lejos de ser una moda, la compañía interpretaba el veganismo como un cambio estructural de consumo, alineado con salud, sostenibilidad y nuevos estilos de vida. Un movimiento que recuerda, salvando las distancias, a aquel primer helado para diabéticos lanzado en 1978: innovación orientada a necesidades emergentes.
Tres épocas, una misma lógica estratégica
La lectura conjunta de estas tres entrevistas permite identificar una constante: Helados Alacant no ha crecido por inercia, sino por anticipación.
A finales de los noventa, Helados Alacant ya intuía que su futuro no podía apoyarse únicamente en crecer en volumen, sino en profesionalizar su gestión y abrirse al exterior como vía para ganar solidez. Una década más tarde, esa intuición se había transformado en una convicción clara: sin una estructura industrial potente, una logística avanzada y una apuesta decidida por la sostenibilidad, la competitividad no sería posible en un mercado cada vez más concentrado y exigente.
Y hoy, en un contexto radicalmente distinto, la compañía ha vuelto a anticiparse al entender que crecer implica también repensar el propio producto, diversificar canales y consumidores y, en última instancia, redefinir qué significa hoy fabricar y vender helados.
Como en los casos de El Pozo o Lladró, Economía 3 no solo ha contado la historia de una empresa, sino también la evolución de un sector y, en buena medida, de la propia economía productiva valenciana.
Helados Alacant, leída desde la hemeroteca de Economía 3
Revisitar Helados Alacant a través de las páginas de Economía 3 no es un ejercicio de nostalgia, sino una forma de entender cómo se construyen empresas duraderas: combinando oficio, inversión, gobernanza, innovación y una lectura constante del mercado.
Desde los pequeños artesanos unidos en 1972 hasta el grupo que lidera hoy el mercado del helado, hay una línea clara: crecer sin traicionar la identidad.
Y quizá ahí resida su mayor enseñanza para el tejido empresarial actual, que la verdadera innovación no consiste solo en cambiar de producto, sino en saber cambiar sin dejar de ser quien eres.
Borja RamírezGraduado en Periodismo por la Universidad de Valencia, está especializado en actualidad internacional y análisis geopolítico por la Universidad Complutense de Madrid. Ha desarrollado su carrera profesional en las ediciones web de cabeceras como Eldiario.es o El País. Desde junio de 2022 es redactor en la edición digital de Economía 3, donde compagina el análisis económico e internacional.












