El talento, el gran desafío pendiente de la construcción
José Durá, Director General en Grupo BdB
La Comisión Europea ha dado un paso decisivo con la publicación de su Marco Estratégico para una Bioeconomía Competitiva y Sostenible en la UE (COM(2025) 960 final). Se trata de un documento que delimita el despliegue industrial de soluciones bio-basadas y que sitúa a la bioeconomía en el epicentro de la transición competitiva y climáticamente neutra del continente.
La bioeconomía, entendida como el conjunto de actividades que utilizan recursos, procesos y tecnologías de origen biológico para generar materiales, productos químicos, combustibles, textiles o servicios avanzados, deja de ser un nicho para convertirse en una palanca industrial estratégica. La Comisión es clara. Europa necesita acelerar su capacidad de innovación, escalado industrial y adopción de productos bio-basados para mantener su liderazgo global y reducir la dependencia de recursos fósiles.
Esta estrategia se fundamenta en varios principios esenciales para garantizar que la transición sea sostenible, circular y competitiva:
El análisis de la Comisión parte de un diagnóstico preciso:
El documento plantea una visión ambiciosa. Hacia 2040, Europa debería contar con un tejido sólido de biorrefinerías modernas, procesos de biomanufactura avanzados y cadenas de valor bio-basadas competitivas en sectores como la construcción, la química, los plásticos, los fertilizantes, los textiles y los materiales industriales.
Este despliegue contribuiría simultáneamente a la neutralidad climática, la autonomía estratégica, el desarrollo regional y la resiliencia de las cadenas de suministro europeas.
Cuatro pilares para desbloquear el potencial de la bioeconomía
La Comisión propone acelerar las autorizaciones y eliminar barreras regulatorias mediante instrumentos como “sandbox” regulatorios, procedimientos coordinados y vías rápidas de evaluación de riesgos. Además, se plantea movilizar una combinación de financiación pública y privada para salvar el “valle de la muerte” entre la demostración y el escalado industrial.
El marco prioriza sectores con soluciones maduras o cercanas a mercado. Materiales biobasados de construcción, bioquímicos, plásticos industriales, textiles sostenibles y materiales avanzados.
Las políticas de contratación pública verde, la normalización y las alianzas industriales serán esenciales para generar demanda temprana y atraer inversión.
La Comisión subraya que la biomasa es un recurso finito. Por ello, plantea:
Se trata de avanzar hacia un uso más inteligente y eficiente de los recursos, no simplemente mayor volumen.
La estrategia busca consolidar a la UE como referente global en normas, estándares y tecnologías bio-basadas. Esto incluye fomentar alianzas internacionales, impulsar estándares de sostenibilidad y asegurar un entorno regulatorio estable y atractivo para la inversión industrial.
Un enfoque central de la estrategia es el reconocimiento explícito del sector agroganadero y forestal como un agente de innovación. Mediante la adopción del Enfoque Multi-Actor y herramientas como los Living Labs, se busca:
La Estrategia de Bioeconomía 2025 refleja un cambio de paradigma: la convergencia entre biotecnología, sostenibilidad e industria como motor de competitividad global. Supone pasar de proyectos aislados a un despliegue sistémico con impacto económico y ambiental real.
Europa dispone del talento, la ciencia y el tejido industrial necesarios. La cuestión ahora es con qué velocidad y ambición será capaz de transformar su bioeconomía en un verdadero vector de liderazgo global, respetando siempre el principio de sostenibilidad total y valorización en cascada.
José Durá, Director General en Grupo BdB
David García Arrate, Senior Project Manager en Euro-Funding
Óscar Ramírez, Technical Manager EU-Projects en Euro-Funding