Lunes, 22 de Abril de 2024
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Mónica Robert (BP): «Si ella puede, yo también»

Mónica Robert (BP): «Si ella puede, yo también»

Hablamos con Mónica Robert, directora de Transformación y Modernización de BP Energía España en la refinería de Castellón. Una nueva mujer al timón que nos ha transmitido su experiencia profesional de más de treinta años en esta multinacional a la que se incorporó en 1994 y en la que todavía continúa desarrollando y dirigiendo una labor clave para el mundo del refino actual, transformar la planta hasta conseguir que sus productos sean cero emisiones.

– Economía 3 cuenta con la Fundación Mujeres al Timón en la que damos visibilidad a las mujeres que han llegado a puestos directivos por méritos propios. ¿Cómo has llegado a este puesto dentro de BP? Un puesto de gran responsabilidad actualmente ya que las refinerías están en pleno proceso de transformación para producir biocombustibles, hidrógeno verde…

Eso es, todos los vectores que conllevan una menor huella de carbono. Tengo esa gorra de transformación, que está relacionada no sólo con el producto que vamos a vender, sino con la transformación tecnológica, digital e incluso cultural. Se trata de  una área nueva que tiene un puesto en la mesa de dirección.  Hasta ahora, en esta mesa estaban representadas las áreas de Fabricación, Mantenimiento, Ingeniería, Recursos Humanos… mientras que la actividad de transformación no era tan relevante.

Desde el año 2020, BP fue de las primeras energéticas en llevar a cabo esta transformación y declarar que para 2050 queremos ser una empresa cero emisiones o incluso antes y además ayudar al resto de actores a alcanzar esa meta. Para conseguir este objetivo debemos reinventar tanto la manera de hacer la energía, como reinventar la compañía. En esa reinvención , que supuso una transformación brutal, se habilitaron los puestos de transformación y de modernización en las mesas de dirección, no sólo de las refineras, sino de todos los negocios.

He llegado a ese puesto desde la base. Me gradué en la Universitat Politècnica de València (UPV), soy ingeniera Industrial de formación y empecé en el área técnica. En aquella época mis conocimientos sobre Química se ceñían a lo que sabía un industrial y la empresa me formó. Estuve cinco años en el área técnica y eso fue como si BP me hubiera costeado un máster en Ingeniería Química.

Para mí fue una experiencia muy positiva porque tuve la posibilidad de acceder a las áreas de Operaciones, Proyectos… e incluso tuve la oportunidad de estar un año en Estados Unidos como ingeniero junior en un proyecto en el que trabajamos para conseguir que transformar la parte más pesada del crudo en materias más ligeras.

En Estados Unidos empecé a percibir que el área técnica se me quedaba corta ya que comencé a conocer la rentabilidad de los productos que hacíamos. A partir de ese momento comenzó a interesarme mucho el área más económica y me pasé al departamento comercial. El resto de mi carrera la he desarrollado en esta área donde he ocupado distintos puestos en la refinería de Castellón, también en Madrid, porque desde la planta de Castellón sale el producto pero en Madrid es donde parten las campañas de marketing, donde se distribuyen las estaciones de servicio… Se trata de un negocio completamente distinto y tenía mucha curiosidad por saber qué pasaba después de la valla, una vez que sale el producto de la planta. Volví a la refinería de Castellón en 2012.

Treinta años confiando en BP

– ¿Siempre has estado en BP?

Sí  y sigo confiando en BP. Este año hago 30 años en la empresa y sigo con la misma ilusión y emoción que el primer día. Cuando volví de Madrid estuve centrada en aspectos comerciales analizando cómo obteníamos un mayor rendimiento a la empresa y en un momento dado pasé a la parte de desarrollo del negocio, que coincidió con el momento en que el apartado de los biocombustibles comenzaba a ponerse en marcha. Comprobé que aquella área alineaba objetivos de sostenibilidad con económicos y qué se podía hacer.

Comenzamos a movernos en esa dirección cuando en 2020, BP en el ámbito internacional decidió un cambio de estrategia. Para nosotros fue como poner el anillo al dedo, porque desde la propia planta queríamos seguir empujando en esa dirección pero al ser una multinacional debe haber una estrategia lineal. Nosotros ya estábamos caminando hacia la sostenibilidad y necesitábamos que la multinacional diera de paso y, de hecho, lo dio  y eso supuso que pequeños proyectos que estábamos pensando en poner en marcha pudiéramos trabajar en ellos, teniendo en cuenta que requieren grandes inversiones.  De hecho, en la planta de Castellón queremos invertir 2.000 M€ en transformarnos.

Caminando hacia la sostenibilidad

– ¿Toda esta inversión va a ser privada o tenéis la opción de acceder a fondos públicos?

Para acelerar la transición energética es fundamental la colaboración público-privada, contar con aliados para seguir impulsando la transición tanto en España como en la Comunitat Valenciana y seguir mejorando la competitividad en este sector estratégico.

En esta línea,  el proyecto del electrolizador de 25 MW en la refinería de Castellón para producir hidrógeno verde fue dotado con 15 M€ en el marco de la convocatoria de ayudas de Cadena de Valor Innovadora y de Conocimiento del Hidrógeno Renovable.

– ¿Cómo llegaste a liderar el equipo de Transformación y Modernización de la refinería?

Trabajando en el área de Desarrollo de Proyectos surgió el puesto de Dirección de Transformación. Yo ya tenía experiencia en trabajar en nuevos vectores y me propusieron incorporarme a la mesa de dirección. Este puesto es muy interesante porque estoy aunando no sólo la parte sobre qué nuevos productos vamos a desarrollar, sino el cómo: cómo lo vamos a transformar a través de programas digitales, cómo reorganizarnos el trabajo en la empresa…

En definitiva, estamos trabajando mucho en el leadership of the Many, que consiste en salir de una organización muy jerárquica a otra más transversal, donde el empleado esté más empoderado. Esta iniciativa también nos sirve para captar talento nuevo que tiene otra manera de organizarse. En definitiva, se trata de transformaciones que afectan no sólo a los nuevos productos vamos a desarrollar, sino cómo te vas a integrar dentro de tu propia multinacional.

Podríamos decir que tengo un gorro de transformación y modernización, pero tengo otro de integrated Energy hub sénior manager. Esto quiere decir que en el hub de energía integrada van a convivir varias líneas de negocio: el tradicional de refino, que tenemos que seguir prestando servicio hasta que la transformación sea una realidad; y por otro lado, en energías con bajas emisiones de carbono, como el hidrógeno verde y los biocombustibles. Por ello, queremos tener las dos palancas para poder ir haciendo la transición.

El mundo quiere y necesita un sistema energético mejor y más equilibrado que sea seguro, asequible y con bajas emisiones de carbono. Desde BP trabajamos para suministrar la energía que el mundo necesita hoy en día, principalmente a través del petróleo y el gas, y al mismo tiempo invertimos en la transición energética.

– ¿Podríamos hablar de un valle del hidrógeno en Castellón?

Queremos que exista el Valle del Hidrógeno pero en él tiene que confluir productores, clientes y también debe haber ciencia porque todavía se tienen que dar muchos desarrollos tecnológicos  para conseguir que sea competitivo. Además en ese valle tiene que haber talento, formación, investigadores, financiación…

En concreto, el Valle necesita todos los componentes mencionados anteriormente, pero alguien tiene que liderarlo poniendo una buena parte del capital. Nosotros sabemos que aquí podemos asumir ese papel de liderazgo porque ahora mismo somos el mayor productor de hidrógeno de toda la Comunidad Valenciana.

– ¿Qué es lo que está haciendo BP para transformarse?

Nuestra hoja ruta hasta 2030 recoge una primera inversión  en una planta de 25 megavatios de hidrógeno verde, escalarla a 200 Megavatios y además invertir en una planta de biocombustible de unas 500.000 t al año.

La importancia de estar empoderada

– ¿Qué trabas te has encontrado en el camino?

Terminé mi formación en 1992 y en 1994 me incorporé a BP.  1992 fue un año muy malo para salir al mercado laboral. Hasta que me incorporé a BP trabajé de comercial, dando clases… Cuando comencé a hacer entrevistas para acceder a un puesto de trabajo, pienso que no estaba empoderada, veía una barrera a la hora entrar al mundo laboral. Con lo cual, si  tú no te ves, él que te está entrevistando te ve menos aún. Por ello, necesité tiempo para verme.

Comencé a pensar que tenía que buscar una multinacional, una gran empresa que contara con muchos trabajadores donde tuvieran cabida muchos perfiles porque en la empresa pequeña familiar valenciana, el ingeniero no era yo y cuando me presentaba a ese tipo de entrevistas veía que no encajaba.

Finalmente me incorporé a BP, y efectivamente, al ser una empresa muy grande, tienes más posibilidades de tener distintos perfiles. Los comienzos fueron complicados porque éramos muy poquitas mujeres en la plantilla. De hecho, hace poco se jubiló la única mujer ingeniera que había cuando llegué. Que incluso había sido jefa de turno. Para mí fue muy importante porque yo cuando la vi trabajando con su mono en operaciones, mirando entre los planos… me dije a mí misma, “pues si ella puede yo también”.

En mi promoción, nos incorporamos 7  -cinco chicos y dos chicas- en la siguiente se unieron tres mujeres más y así sucesivamente hasta que llegó un momento en el que podíamos obligar a que el panel de selección fuera 50-50 porque sí que había. En otras áreas, no podemos forzar a que haya un 50% como en soldadores, mantenimiento, etc., porque no hay. Las chicas no cursan esos estudios de Formación Profesional, pero en Ingeniería Industrial o Ingeniería Química llegó un momento en que había tantas mujeres que podíamos forzar a que los paneles de selección fueron 50-50. Esto ha propiciado que en la refinería de Castellón, el porcentaje de mujeres ingenieras en plantilla sea grande.

BP no acelera forzadamente la carrera de nadie, creemos en la meritocracia y los profesionales va subiendo escalafones conforme a su preparación. De esta forma, en la mesa de dirección somos  tres mujeres y seis hombres.

– ¿Has comentado que tú si que contaste con una mentora a lo largo de tus 30 años de trayectoria profesional. ¿Tú también habrás abierto puertas a otras jóvenes?

Sí, les he allanado el camino y, a la vez, me he beneficiado de su energía. Nos hemos ido retroalimentando a la hora de cambiar las cosas.

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