Andrés García Reche

García Reche (AVI): “La Administración no conoce a sus clústeres industriales”

Estuvo al frente de la Conselleria de Industria, Comercio y Turismo del Consell de Joan Lerma entre 1987 y 1993, tras su paso por la Dirección General de Industria. Estos antecedentes y su cargo actual de vicepresidente ejecutivo de la Agència Valenciana de la Innovació (AVI), unido a su condición de economista, convierten a Andrés García Reche (Granada, 1950) en una voz autorizada para analizar la actual situación económica en la Comunitat Valenciana y su comparación con el papel que desempeñaba en 1987 cuando la dirigía como conseller.

García Reche se ha manifestado públicamente como un firme defensor de la colaboración de las iniciativas público-privadas. Con el objetivo final de incrementar la competitividad de las empresas y facilitar y agilizar su transformación hacia las nuevas necesidades tecnológicas e industriales.

Su cargo actual en la AVI le permite evaluar la situación de la economía autonómica. Algo que le ha llevado a manifestar que “la Comunitat Valenciana perdió el tren de la innovación a mediados de los 90”. Una realidad que ha movido al Consell actual, apunta, a “diseñar una estrategia para recuperar el terreno perdido que comienza a dar sus frutos y que se plasma, entre otras acciones, en la creación de la AVI o de la Conselleria de Innovación. Este plan implica un incremento sustancial de la inversión en I+D+i. Pero, también afecta a cómo se destinan los fondos, potenciando las acciones coordinadas y en colaboración”.


Suscríbete gratis a nuestra Newsletter
Y recibirás en exclusiva la actualidad económica y empresarial.

Andrés García Reche

Andrés García Reche, vicepresidente ejecutivo de AVI

La etapa de conseller

– En su etapa de conseller, ¿cuáles fueron sus prioridades de gestión y cuáles de ellas quedaron aplazadas?

En materia comercial, se aseguró la permanencia de las principales ferias de alcance nacional e internacional. Como Cevisama, Textil Hogar, Juguete, Mueble, y Calzado y conexas en IFA Alicante, en dura competencia con Madrid y Barcelona. Pero sobre todo con Madrid que ya utilizaba, como ahora, su efecto capitalidad y su capacidad de nudo de comunicaciones artificial para concentrarlo todo.

En industria, se garantizó, a través del Impiva y la Red de Institutos Tecnológicos, que nuestras pymes industriales se ajustaran a los estándares de calidad, mejoraran su diseño. Incorporaran todo tipo de tecnologías y cumplieran con solvencia las normas técnicas internacionales que, para una economía exportadora como la nuestra, era esencial.

En turismo, se prestó especial atención al destino. Mejorando sustancialmente las condiciones de calidad del mismo: despliegue de infraestructuras en las playas (duchas, pasarelas, limpieza…), fuimos pioneros y líderes en el programa ‘Banderas azules’, hubo campañas de concienciación para los principales actores, comercios, hoteles, restauración, (“Coses ben fetes, amb un sonriure”), señalización turística y oficinas de atención al visitante…

Se intentó solucionar, de manera consensuada, el problema de la heterogeneidad y desconexión de las marcas turísticas de los diferentes destinos. Sin mucho éxito debido exclusivamente a la excesiva politización del asunto.

“La dependencia de la economía valenciana de las exportaciones se ha reducido bastante”

– Han pasado ya casi 30 años desde su estancia al frente de la Conselleria de Industria, Comercio y Turismo y entonces se hablaba de la dependencia de la Comunitat Valenciana de las exportaciones. ¿Ha cambiado algo la situación?

La Comunitat Valenciana era entonces la región de España con el mayor saldo neto positivo de la balanza comercial. Lo cual era entonces algo importante, no solo porque absorbía demanda externa, sino porque nutría de divisas al resto del Estado. Elemento este último que dejó de tener importancia tras nuestra incorporación al euro.

Actualmente, la dependencia de la economía valenciana de las exportaciones se ha reducido bastante. Pero, eso no es necesariamente un factor negativo. En rigor, el peso de las exportaciones como indicador de competitividad de un territorio ha perdido gran parte de su sentido en una economía globalizada. En la medida en que, al eliminarse las barreras comerciales, la diferencia entre “exportar” y vender en el mercado “interior” acaba siendo prácticamente lo mismo.

“La Ford sigue siendo un activo muy importante en la economía de la CV”

– La factoría Ford era una de los activos económicos de la Comunitat. Tanto en creación de empleo como en aportación al PIB. Varias décadas después parece que nada haya cambiado…

No es exactamente así. La Ford, considerada individualmente, sigue siendo un activo muy importante en la economía de la CV. Aunque con un peso menor que entonces en términos de PIB y empleo. Sin embargo, el “sector del automóvil”, como tal, ha ganado relevancia en nuestra estructura productiva, al haberse desarrollado un potente clúster de la industria auxiliar propiciado, en buena medida, por la propia Ford, al actuar como industria tractora. Esto significa que, en conjunto, existe ahora una mayor diversificación y una menor dependencia de esta última.

Planta de Ford en Almussafes.

– La industria cerámica es, cada vez más, un referente en el mercado internacional, pero los empresarios se quejan de que la Administración central no aplica medidas que les permitan ser más competitivos y tampoco le da salida a la cogeneración. ¿Considera que se les debe apoyar más?

La cerámica es uno de nuestros sectores más capitalizados y de mayor valor añadido gracias a su extraordinaria dinámica innovadora. Ha sido un sector muy apoyado por la Generalitat Valenciana desde los años 80 en todos sus aspectos. Incluido la creación de un instituto tecnológico y el espectacular desarrollo de la cogeneración producido en aquellos años.

Por supuesto, necesita además una mayor atención para evitar que sus costes energéticos estén por encima de sus principales competidores. Y también para reducir sus emisiones, que también tienen un coste, en el marco de la sostenibilidad.

El sector industrial valenciano

– ¿Cómo ha evolucionado el sector industrial valenciano desde su paso por la conselleria?

Con los apoyos a las empresas, a través del Impiva y el soporte activo de la Red de Institutos Tecnológicos para avanzar en la mejora de la calidad, el diseño, la formación y el cumplimiento de normas técnicas internacionales. Nuestros sectores industriales resistieron razonablemente bien, incluso subieron posiciones en el ranking de la competitividad… Hasta la llegada de la globalización propiamente dicha, al inicio del año 2000.

En ese preciso instante, justamente cuando empezaba a configurarse una nueva industria de bienes de consumo basada en una innovación organizativa y comercial de gran calado, concretada en modelos de negocio tipo Inditex, Ikea o Mercadona en nuestro caso, aquí se abandonó cualquier política industrial por parte de la Generalitat Valenciana, concentrándose todos los esfuerzos y expectativas en la actividad constructiva-inmobiliaria, con los resultados que ya conocemos.

Actualmente, con una revolución tecnológica (digital y no digital) sin precedentes a las puertas, la necesidad de disponer de un sistema de innovación fuerte y bien articulado, así como de nuevas políticas de innovación que garanticen que el conocimiento llega, con la intensidad necesaria, a las empresas y sectores, es absolutamente inevitable. La Agència Valenciana de la Innovació (AVI), junto a la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, el Ivace y otras instituciones especializadas orientadas a la transformación del modelo productivo, es la respuesta de la Generalitat a un reto de este calado.

El turismo

– El turismo sigue viviendo pendiente de los mercados exteriores y con una alta temporalidad del empleo. ¿Qué se puede hacer para romper esta tendencia?

Todo lo que se puede, y se debe mejorar en turismo guarda una estrecha relación con la calidad y confortabilidad del destino. No se trata solo de disponer de buenos productos turísticos, que los tenemos, sino que estos sean coherentes con el entorno territorial del que forman parte. Ambos, el producto y el territorio, determinan la calidad percibida por el visitante.

El enorme desarrollo inmobiliario de nuestra costa en los últimos años del siglo XX y los primeros de este constituye un hándicap con el que habrá que lidiar en el futuro. Este es el terreno en el que más trabajo queda por hacer. Respecto de la nacionalidad del turista, no creo que sea relevante en sí misma para la rentabilidad de un determinado destino. El indicador relevante es el gasto medio por turista, no el origen que tenga este. Y por cierto, aprovecho para decir que deberíamos estar menos pendientes del número de visitantes que de su calidad, es decir, de su gasto medio diario.

Turista. Turismo. Turismo mundial. Playas.

El papel de la Administración

– ¿La Administración central cuida lo suficiente al sector industrial valenciano?

Las administraciones centrales, por definición, no conocen lo suficiente las características diversas de los diversos clústeres industriales en los que, como se sabe, el territorio cuenta. Las competencias regulatorias y de interés general deben tener un componente nacional, pero todo lo demás, y particularmente, la promoción industrial, deben pertenecer a las comunidades autónomas. Ello no garantiza la idoneidad de la gestión, pero claramente aumenta las probabilidades de que así sea.

LANTANIA: el futuro en construccion campo solar-300
IMSKE-protesis
IMSKE-artroscopia

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.