Entrevista Pedro Javier Soliveres (Provia)

“Alicante atrae el teletrabajo de extranjeros al ser un 6% más barato como destino”

Los promotores detectan demanda en el interior de España y en otros países para este turismo residencial compatible además con los fondos europeos por la Covid

Pedro Javier Soliveres, presidente de Provia, en la sede de la asociación en Alicante. /Provia

Pedro Javier Soliveres, presidente de Provia, en la sede de la asociación en Alicante. /Provia

La asociación de promotores inmobiliarios Provia detecta ya demanda de extranjeros para instalarse en Alicante en el teletrabajo por sus condiciones climatológicas soleadas y como destino un 6% más asequible que otros competidores españoles, según el presidente de esta agrupación, Pedro Javier Soliveres. En su campaña para promocionar este tipo de turismo residencial también han constatado el potencial de compradores del interior de la Península Ibérica, con un centenar de peticiones de información.

-Con la promoción del teletrabajo mediante su iniciativa “Cambia tu zona de confort”, ¿qué expectativas tienen de edificación de nuevas viviendas o venta de ya construidas? ¿Se diseñan con características específicas para este cliente potencial, profesional?

-Atender las necesidades que conlleva compatibilizar la vida familiar y profesional en la vivienda implica diseñar teniendo en cuenta este factor o adaptar los diseños preexistentes que no lo hubieran tenido en cuenta previamente. Por otro lado, si queremos ser competitivos, tenemos limitaciones en cuanto al techo a construir que no puede diferir en mucho de lo que otros mercados ofrecen. Hay que diferenciar el modelo en altura al unifamiliar que tienen características y superficies distintas. Es cierto que dada la orientación al mercado internacional en nuestra provincia y, considerando que este modelo ya se venía practicando con clientes internacionales, los cambios no serán profundos.

Lo que realmente se pretende con esta campaña es poner en valor un modelo mediterráneo, un espacio mediterráneo, toda una serie de infraestructuras y una gama de servicios que venimos ofreciendo y que ahora –especialmente ahora- tiene mucho más sentido para un segmento de consumidores que buscan una alternativa a su convencional modo de vivir y de trabajar; es decir, que buscan vivir y poder trabajar a distancia en un entorno abierto, con luz natural, sin renunciar a ningún servicio, y con mayor calidad de vida que en las grandes urbes españolas o europeas. Entendemos que el teletrabajo no va a sustituir al 100% la actividad presencial y, en este sentido, Alicante tiene una ventaja diferencial y son, sus comunicaciones. Vivir en Alicante te permite desplazarte, de forma rápida y a bajo coste, a infinidad de destinos europeos y nacionales lo que facilita esta modalidad.

Las expectativas generadas por la campaña son buenas, hay un gran interés sobre la Costa Blanca y sobre la oferta de vivienda que las empresas promotoras que aquí operan son capaces de ofrecer. Hay demanda en Europa y dentro del mercado nacional por encontrar espacios nuevos donde compaginar vida y trabajo. Porque la pandemia ha traído algo consigo, el convencimiento de que se puede – en muchos casos y en muchas tareas – trabajar, al menos parcialmente, en remoto. Las necesidades generadas por el confinamiento han obligado a nuestras empresas a dar el salto tecnológico que nos hubiera costado aún algunos años implantar. El teletrabajo ha venido para quedarse.

-Han informado de que hay un centenar de peticiones de información para este programa de varias zonas del interior de España, ¿también en el extranjero, es factible?

-No sólo es factible, sino que somos más optimistas, si cabe, con respecto al demandante extranjero. En el norte de Europa hay una necesidad mayor de encontrar espacios con luz natural, cielos abiertos, ciudades y climas amables y entornos de calidad en infraestructuras y servicios. Se valora mucho. Y además, en países del centro de Europa hay una cultura del teletrabajo, anterior a la situación de pandemia mundial, más asentada que en España. Hay otro dato, Alicante – incluso en comparación con el resto de destinos tradicionales de turismo residencial – es un 6% más barato. Eso es un porcentaje muy significativa para un holandés, un francés o –Brexit aparte – un inglés. Por lo tanto, si es muy interesante para muchos españoles de las zonas de interior, estamos convencidos – y así se demuestra por las consultas – que también lo es para extranjeros.

-¿Qué suelen demandar los compradores europeos, tienen gustos diferentes a los españoles?

-La suerte que tenemos en Alicante es que la oferta inmobiliaria que presentan nuestros promotores cubre, prácticamente, toda la gama de demanda. Además, muchos promotores ofrecen personalizar la vivienda, lo que permite al usuario final acabar su casa conforme a sus criterios personales.


“Buscan vivir y poder trabajar a distancia en un entorno abierto, con luz natural, sin renunciar a ningún servicio, y con mayor calidad de vida que en las grandes urbes españolas o europeas”

En realidad, no hay un modelo de demanda único, lo que sí coinciden en solicitar nuestros clientes son requisitos concretos tales como que sean construcciones abiertas al exterior, con mucha luz, con sistemas de ahorro y eficiencia energética, con amplios espacios exteriores individuales y/o colectivos. Hay demanda de vivienda tanto en unifamiliar como en residencial vertical. Cualquiera de ellas tiene una oferta de calidad incuestionable en Alicante.

-Tras su llegada a la presidencia de Provia, usted ha anunciado como uno de sus objetivos facilitar el acceso a la vivienda a los jóvenes, ¿con qué mecanismos cree que se puede favorecer (VPO, abaratamiento de costes con el suelo, financiación…)?

-Entiendo que el derecho de todos los españoles a disfrutar de una vivienda digna y adecuada queda recogido claramente como principio rector en nuestra Constitución, así como que los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias para ello.

Los promotores somos parte de esa cadena necesaria para lograr ese mandato constitucional, excepto cuando se trata de vivienda pública contratada directamente por la Administración y es por lo que queremos asumir nuestra responsabilidad, aportar y colaborar en esta causa.

Desde la práctica desaparición de los Planes de Ayuda de acceso a la vivienda nacionales o comunitarios, la construcción de vivienda social se ha reducido sustancialmente.

Si hace unos años el problema de acceso a la vivienda se concentraba en las economías más desfavorecidas, hoy se ha generalizado y afecta también a las rentas medias.


“Proponemos a la Generalitat Valenciana avalar la diferencia entre el importe del préstamo y el total valor de la vivienda, es decir, un 20%, como hacen en otros países”

Creo que necesitamos de dos soluciones distintas y diferenciadas y de una estrecha colaboración público-privada para intentar dar una solución. Por una parte, se necesita un ambicioso plan de construcción de vivienda pública como el que ha presentado la Consellería, aunque tenemos que ser conscientes que requerirá de ingentes cantidades de dinero y, por otra parte, necesitamos buscar mecanismos que permitan a aquellas familias que si tienen la capacidad de atender las cuotas de un préstamo poder disponer de los fondos necesarios para atender la entrada de la vivienda, ya que no disponen de ahorros. Este primer pago viene a representar el 20% del importe total de la vivienda, que no es una cantidad fundamental en el peso de la operación. En este sentido, presentamos a la Consellería una propuesta de trabajo en la que estamos avanzando.

Esta propuesta no es nada novedosa y en otros países se han desarrollado iniciativas en este sentido como el plan ‘Help to buy’ del Gobierno inglés. Lo que proponemos es que las administraciones públicas – en este caso la Generalitat Valenciana, que tiene competencias en materia de vivienda – pudiera avalar la diferencia entre el importe del préstamo y el total valor de la vivienda, es decir, ese 20%, y que este importe se venga amortizando con el pago del resto del préstamo. Ese aval implica un cierto riesgo, pero en cuanto a retorno de la inversión es netamente favorable al conjunto social: primero, porque en estos programas los impagos son irrisorios; segundo, porque impulsa y genera actividad económica y empleo y tercero, y más importante, porque aseguramos que una parte de la población tenga un acceso real y efectivo a un bien como el de la vivienda, que de otra manera le sería inalcanzable.


 “Todo apunta a que al desaparecer la incertidumbre y recuperar la confianza va a haber una explosión de demanda contenida”

Paralelamente, si somos capaces de lograrlo estaremos eliminando tensión en el mercado de alquiler, lo que permitirá ajustes a la baja. Hay que ser conscientes de que, en muchas ocasiones, los importes que se vienen pagando por el alquiler superan el que representaría una cuota del préstamo.

Soliveres ha sido elegido presidente de la Provia en noviembre pasado, en plena pandemia. /Provia

Dentro de esa colaboración público-privada hay que destacar, también, que la Administración dispone de importantes cantidades de suelo apto para la construcción de vivienda social y debemos encontrar los mecanismos que hagan económicamente viable para todas las partes su desarrollo.

También es importante destacar que hay suelos calificados para la construcción de vivienda social en municipios o ámbitos donde no existe demanda y que sería interesante buscar salida a los mismos a efectos de generar recursos para destinar allí donde sea necesaria.

-¿Cómo ha repercutido la pandemia del coronavirus en el volumen de obra para vivienda en la provincia de Alicante?

-Cada promotora ha reaccionado en función a su propia realidad. Lo que está claro es que no ha habido parálisis de proyectos en marcha, esos han seguido su ritmo natural. Lo que sí es cierto es que algunos proyectos a futuro se han paralizado o se han ralentizado porque la crisis económica generada –sobre todo por la incertidumbre– y las dificultades de desplazamiento hacia Alicante han complicado la materialización de ventas al ritmo deseado o previsto que se tenía para este año, si bien, la parte positiva es que hemos aprendido con cierta celeridad y hemos pasado de visitar a nuestros agentes y atender citas presenciales de clientes a realizar webinars para presentación de productos y citas digitales con nuestros clientes. De hecho, ya se están realizando reservas sin que los clientes hayan visitado físicamente el producto, algo impensable hace tan sólo unos meses.

-¿De qué manera han encajado las empresas estos aplazamientos de promociones?

-El sector de la promoción que opera en Alicante tiene la característica de que es muy profesional y está bien financiado. Es un sector solvente tecnológica y económicamente que aprendió de la crisis anterior y hoy es más fuerte y robusto. Por lo tanto, está claro que no responder a las expectativas de inicio del año tiene un coste, pero es también cierto que a medio plazo estamos en disposición de superar estas vicisitudes, y más, cuando todo apunta a que al desaparecer la incertidumbre y recuperar la confianza va a haber una explosión de demanda contenida.

-¿Algún efecto positivo para el sector más a medio o largo plazo, como que se valore más el hogar -por el confinamiento- o que haya más demanda de ciertos extras para pisos y casas, como terrazas, balcones…?

-Hemos hablado de un elemento muy importante antes, como es el teletrabajo que a nosotros nos abre un mundo de posibilidades y un nuevo nicho de mercado que busca productos muy concretos que sí somos capaces de ofrecer como en ninguna parte del mundo. La pandemia también ha acelerado los procesos de digitalización en los sistemas de atención al cliente, pre-venta y venta, además de la utilización de nuevas tecnologías para atender demandas en remoto. Esto también es positivo porque acelera nuestra reconversión como sector.

-Desde el punto de vista de la mano de obra, ¿de qué forma influye esta crisis, además de los ERTE o reducciones de plantilla? ¿Hay más disponibilidad de trabajadores, por ejemplo, demandantes que vienen de otros sectores, acuciados por la necesidad?

-Salvo puntualmente, el sector no ha tirado de los ERTE, ya que el proceso de construcción de viviendas no se ha paralizado. En Alicante, la promoción es un sector fundamental. Esto no es fruto del azar, es fruto de un esfuerzo continuado a través de los años con empresas solventes y con capacidad de liderar los mercados. La promoción es un sector tradicional con una cantidad muy importante de mano de obra, muy especializada, muy cualificada y con mucha experiencia. Nosotros no somos, por el momento, el sector más perjudicado, pero tampoco podemos absorber la generación de demanda de empleo que liberan otros sectores por la falta de especialización. Es importante que se encuentren soluciones ya, que permitan reiniciar los proyectos paralizados, y que esta crisis no afecte de forma importante al empleo en el sector.

-En general, en algunas empresas se ha aprovechado este paréntesis para mejorar la cualificación de sus profesionales. ¿Ha ocurrido en la edificación de viviendas, en qué aspectos? En su sector han hablado de mejoras tecnológica, ¿cuáles?

-Como promotores, que no constructores, hemos ido cubriendo las demandas de nuestros clientes. Y estos cada vez buscan viviendas con una exigencia medioambiental mayor a la de hace años. Es, por lo tanto, vital incorporar a nuestros proyectos materiales y técnicas que limiten el impacto medioambiental, y que permitan reducir la huella de carbono de la vivienda, desde su construcción hasta su uso. La energía fotovoltaica, la aerotermia, materiales aislantes de cuarta generación, la introducción de la domótica como algo convencional cada día más, etcétera… son elementos que se incorporan a las promociones de hoy en día con relativa normalidad.

-¿Pueden encajar las promociones de viviendas en la financiación con fondos europeos extraordinarios por la pandemia?

-Por supuesto. La sostenibilidad es una de las exigencias de la Unión Europea para el uso de estos fondos de reconstrucción. Mejorar el parque de viviendas, aplicar fuentes y tecnología que permita a las viviendas que su consumo energético o de agua sean más eficientes es fundamental. Hay dos elementos de fuerte impacto en la emisión de gases contaminantes, el tráfico urbano y los sistemas de calefacción. En nuestro caso, trabajar en este sentido con fondos europeos sería muy importantes, y lo va a ser.

-¿Cuándo estima que podría volverse a la esperada normalidad?

-No antes de que dispongamos de corredores seguros. Yo soy optimista y creo que está situación de normalidad no va a tardar en llegar. Pero bueno, pronosticar fechas es muy complicado, ya que dependerá de muchos factores. Necesitamos que la situación sanitaria se normalice y una vez solucionado este tema, recuperar la confianza y sobre todo la conectividad aérea y terrestre.

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