Rafael Dolz, CEO de Itera

Itera estrena su nueva oficina en China con un proyecto para el Grupo Antolín

La ingeniería valenciana, presente en los sectores ferroviario y aeronáutico, está trabajando también en soluciones eléctricas para motos de competición

Rafael Dolz, CEO de Itera

A pesar de la crisis sanitaria que estamos viviendo y que está afectando muy duramente a nuestra economía, la ingeniería valenciana Itera, especializada en movilidad y referente en el sector de la automoción inauguró, el pasado mes de septiembre, su primera oficina en China, concretamente en la ciudad de Shanghái. Una nueva sede que se suma a las instalaciones que ya tiene en India, Reino Unido, Alemania y Rumanía y que responden a su objetivo de ubicarse cerca de sus clientes para los que trabaja en modo de “ingeniería onsite”, es decir, sus ingenieros se instalan en las oficinas del cliente para  desarrollar el proyecto.

La ingeniería, que diseña, implanta, corrige y mejora los proyectos de los fabricantes de vehículos, nació en 2003 de la mano de Jordi Cebolla y ha ido adquiriendo tamaño hasta alcanzar los 98 ingenieros y una facturación prevista para el ejercicio 2020 de nueve millones de euros. En estos momentos, la automoción, -que engloba tanto a fabricantes de vehículos como a componentes- representa entre el 80 y el 85% de su facturación total, el resto corresponde al sector ferroviario ya que este año no han desarrollado ningún proyecto para el aeronáutico.

Desde el año 2017 ha experimentado un plan de diversificación que le ha permitido acercarse a otros sectores como el ferroviario y el aeronáutico. Además, es el origen de un ecosistema de empresas relacionadas con el sector industrial que, bajo la sociedad de inversión Bouwen, participa en Hidragrup, especialista en el diseño y fabricación de maquinaria oleo hidráulica y equipamiento auxiliar; Ingesis, que ofrece soluciones integrales de automatización y digitalización industrial; y Sinfiny, spin-off de Itera y experta en soluciones de fábrica inteligente, robótica e integración de líneas de montaje 4.0.

Hablamos con su CEO, Rafael Dolz que nos cuenta cómo se ha desarrollado el proyecto y en que proyectos sobre movilidad están trabajando actualmente.

– El pasado mes septiembre inaugurasteis una nueva delegación en China. Ha sido una decisión valiente, teniendo en cuenta la situación del sector de la automoción y la crisis sanitaria que estamos viviendo.

Así es, hemos sido valientes abriendo la oficina en China. Esta decisión estaba dentro de nuestra estrategia de internacionalización y la teníamos tomada desde hace tiempo. Surgió la oportunidad justo antes del comienzo de la pandemia, de la mano de Paul Wang, experto en el sector de la automoción  que está liderando el proyecto  y que se mueve muy bien en el entorno administrativo y oficial de China. Wang nos ha dado la oportunidad de abrir la oficina en Shanghái  en tiempo récord y, afortunadamente, de comenzar a trabajar con clientes.

El único inconveniente que hemos tenido ha sido el no poder estar presentes en el momento de la firma de la constitución de la entidad, pero ha salido todo muy bien.

– ¿Cuántas personas más se sumarán al proyecto?

Es difícil hacer una previsión del número de ingenieros que vamos a necesitar para dar servicio a nuestros clientes, de momento es una incógnita, pero las perspectivas son interesantes. El sector del automóvil en China está creciendo un 13% con lo que, comparándolo con Europa, la situación es muchísimo mejor. Por ello, se nos abre un abanico de posibilidades muy interesante en este país.

De momento, ya tenemos encima de la mesa un primer proyecto para Grupo Antolín en Shanghái en el que ya están trabajando dos ingenieros.

– ¿Pensáis trabajar desde China para las otras dos líneas de negocio de Itera como son los sectores ferroviario y aeronáutico?

En principio, hemos comenzado con la automoción, pero también forma parte de nuestros planes para 2021 y siguientes el poder atacar estos sectores también en China. Con el sector ferroviario tenemos cierta experiencia trabajando con Stadler en Valencia.

A pesar de que en estos momentos, el sector ferroviario está en una situación más delicada, el valor añadido que podemos aportar con tantos años de experiencia en la automoción a otros sectores, como estamos demostrando a Stadler, se trata de metodologías y formas de trabajo del automóvil que se llevan aplicando desde hace muchos años.

– ¿En qué partes del vehículo sois expertos?

Somos especialistas en el body tanto interior como exterior del vehículo. Es decir, todo lo que se puede tocar desde dentro y desde fuera del coche -asientos, paneles de puerta, consola central, panel de instrumentos, el techo, los pilares…-. Esta especialización nos ha permitido, en el caso del sector ferroviario, acceder a proyectos para diseñar el interiorismo de locomotoras.

– ¿Para qué clientes trabajáis?

Trabajamos con fabricantes de vehículos y, este caso con Ford, con el que mantenemos una relación desde hace muchos años. También hemos trabajado con otros fabricantes como Renault-Nissan, entre otros, además de con Tier 1 como Faurecia, SRG, Grupo Antolín… Es decir, empresas del sector con una fama reconocida.

– ¿Cómo se materializan dichos proyectos? ¿Tenéis total libertad?

Depende mucho del proyecto. Podemos desarrollarlo prácticamente desde cero, partiendo de una serie de requisitos del cliente y de ahí hasta su entrega para que los fabricantes de componentes puedan ponerlo en marcha.

Se trata una modalidad de proyecto llave en mano, que va desde la fase de adquisición hasta la de lanzamiento. Otra de nuestras peculiaridades es que acompañamos al proyecto en la vida serie de esos componentes.

Como ejemplo, para Ford hemos participado en el lanzamiento del nuevo Kuga y ahora estamos inmersos en la vida serie de su fabricación en Almussafes.

Es decir, la fase de lanzamiento corresponde hasta que el fabricante da el OK para que ese coche sea vendible y comienza a fabricarse en grandes volúmenes. A partir de este momento comienza la vida serie de la que hablábamos anteriormente y que contiene varios hitos que se corresponden con pequeñas modificaciones que pueden ser desde adaptaciones y mejoras de piezas durante los años que está el vehículo en producción.

El coche se vende, se produce y se utiliza por los usuarios y, a lo largo de ese tiempo, va sufriendo una serie de optimizaciones en las que nosotros estamos involucrados con el fabricante.

– ¿En qué proyectos estáis trabajando actualmente?

Tenemos varios en marcha que, en muchos casos, verán la luz en meses o incluso en años.

Concretamente, estamos inmersos con Ford en la consolidación y en la vida serie del nuevo Kuga. Además nos ocupamos de la ingeniería tanto de los lanzamientos de versiones híbridas de vehículos ya existentes como Mondeo, el C-Max y el Galaxy que siguen fabricándose en Valencia y también trabajamos en variaciones de la Ford Transit.

– ¿Estáis desarrollando algún proyecto que no tenga que ver con la automoción?

Efectivamente, estamos trabajando en otros aspectos de la movilidad que no tienen que ver con la automoción. Concretamente, en soluciones eléctricas como es el caso de la motocicleta. Además, colaboramos con empresas interesadas en lanzar productos de competición en el sector de la motocicleta con variaciones eléctricas de la motorización convencional térmica para pasar a eléctrica para competición.

En el sector ferroviario estamos desarrollando proyectos que saldrán en breve y que estarán en fabricación en semanas y en meses con buenas perspectiva porque este sector está alcanzando una gran importancia y tenemos la suerte de contar en la Comunitat Valenciana con uno de los principales fabricantes internacionales.

– ¿Cuál es vuestro valor diferencial con respecto a vuestra competencia para contar con clientes de gran nivel?

Nuestro factor diferencial y parte de nuestro éxito reside, tanto en el equipo humano como en nuestra experiencia acumulada en la fase de diseño, aplicada directamente a evitar los problemas que puedan surgir en el lanzamiento de los vehículos y en su vida serie posterior. En la fase de diseño tenemos en cuenta factores que previenen incidentes que se pueden convertir en costes para el fabricante, reclamaciones o cambios de ingeniería que cuanto antes se corrijan serán más económicos y ocasionarán menos problemas.

– ¿Os va a influir en vuestra facturación de 2020 la crisis sanitaria que estamos viviendo o la apertura de la delegación de China os ayudará a que este impacto sea menor?

Lamentablemente, la crisis sanitaria que estamos viviendo nos está afectando a todos. Sí que es cierto que la apertura de China es algo que nos puede ayudar, pero no será suficiente para compensar la caída que ha sufrido el mercado de la automoción, sobre todo durante este año. Nosotros nos hemos visto impactados como muchos otros sectores. No obstante hemos tenido la valentía de abrir una nueva oficina en China que ha supuesto una inversión fuerte tanto económica, como en tiempo y en recursos, teniendo en cuenta que se puso en marcha prácticamente durante el confinamiento.

Nosotros dependemos casi al 80% del sector de automoción y cuando este pisa el freno lo notamos. A pesar de todo, sabemos que después de cada crisis hay un rebote y queremos y estamos preparados para estar al lado de nuestros clientes siempre que nos necesiten.

– ¿A cuánto asciende la inversión realizada en China?

Shanghái es una ciudad con un nivel adquisitivo muy alto y la inversión realizada en su puesta en marcha ha sido superior a otras que hemos hecho en otros países donde estamos presentes pero era una decisión que formaba parte de nuestro plan estratégico. De todas formas, estamos seguros de que la vamos a rentabilizar.

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