Impacto Económico

La migraña provoca pérdidas por 1.838 millones de euros cada año en España

La migraña afecta a cerca de cuatro millones de españoles y provoca unas pérdidas económicas de 1.838 millones de euros cada año

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La migraña afecta a cerca de cuatro millones de españoles y provoca unas pérdidas económicas de 1.838 millones de euros cada año y a pesar de ser la segunda causa de discapacidad en el mundo, según la OMS, en la carrera de Medicina sólo se dedican cuatro horas a su estudio.

La directora ejecutiva de la Alianza Europea de la Migraña y Cefalea (EMHA) y vicepresidenta de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE), Elena Ruiz de la Torre, alertan, ante esos datos, sobre la necesidad de que esta dolencia “deje de ser la gran olvidada en las facultades” y sus afectados unos “incomprendidos”.

UNA ENFERMEDAD PERSONAL Y DESESPERANTE

Como víctima de esta enfermedad desde los 12 años (tiene 60), De la Torre admite que “puede llegar a ser desesperante”, porque entre otras cosas “no existe test, ni TAC, ni analítica de sangre” que sirva para su diagnóstico, ni tampoco un tratamiento 100 % efectivo.

“Es cierto que la migraña es tan personal como la huella digital”, es decir, que cada paciente puede experimentar unos síntomas diferentes, aunque básicamente se expresa en agudos dolores de cabeza, fotosensibilidad o náuseas. “He calculado que durante todo el tiempo que he estado inhabilitada por la migraña habré perdido unos ocho años de mi vida”, explica la máxima responsable de la EMHA, “y es una enfermedad que afecta al 15 % de la población mundial, sin distinguir edades, una enfermedad neurológica hereditaria y crónica”.

Hasta la pubertad, señala, el porcentaje de niños y niñas que la sufren es el mismo, pero después las mujeres triplican en casos a los de los hombres. “Se cree que es por el sistema hormonal. A partir de la menopausia, en un 60 % de casos la migraña mejora en cuanto al número de crisis y su intensidad, pero en un 20 % de casos empeora”.

UNA PARADOJA CLÍNICA

De la Torre llama la atención sobre la contradicción que supone la enorme prevalencia de esta enfermedad frente a la falta de estudio o de desarrollo de tratamientos eficientes.

“Cerca del 60 % de los afectados no tiene un tratamiento eficaz”, según datos de una encuesta entre los asociados, de ahí la campaña ‘The missing lesson’ -la lección perdida- puesta en marcha con motivo del día europeo de la migraña. “Pretendemos reclamar que se añada más educación y formación sobre esta enfermedad -señala-, porque existe un gran desconocimiento académico y también social respecto a ella”.

El 85 % de pacientes cree que la sociedad no se lo toma en serio y que sufre una enfermedad que no está reconocida, según De la Torre, lo cual “contrasta, y mucho, con su alta prevalencia; es una enfermedad que sufre mucha gente pero que sigue avergonzando a quien la padece”.

“Todo el mundo sabe qué es un dolor de cabeza, y quizá asocia nuestro dolor con síntomas propios de estar hambriento, deshidratado, cansado, no haber dormido bien e incluso estar de resaca, pero se trata de un dolor mucho más intenso”, explica la experta.

LA MIGRAÑA NO ES UNA EXCUSA

“Ni siquiera en algunos sectores de la medicina se considera como algo importante, se banaliza; y al final quienes lo sufrimos nos escondemos, porque nos estigmatiza a la hora de buscar un trabajo o dar explicaciones, se piensa que lo usamos como excusa para dejar de atender otras obligaciones”, lamenta.

Aunque en los últimos tiempos se ha avanzado con tratamientos innovadores, como el conocido por las siglas CGRP, que están dando resultados, “en general no hay fondos para la investigación y se avanza muy poco, porque la migraña no mata, y parece que por eso no es importante”.

“Sabemos de afectadas a quienes el médico de atención primaria les ha recomendado quedarse embarazadas para tratar la migraña, o simplemente que se acostumbren o se vayan antes a la cama y dejen de ver la televisión, porque creen que es un ‘problema de nervios’, lo cual demuestra una falta de conocimiento enorme”.

Y concluye: “Hemos de combatir esa idea de que la migraña es una enfermedad de mujeres histéricas, corregir el excesivo retraso en el diagnóstico, que lleva a la automedicación, pero también la incomprensión que la rodea y la inseguridad que genera”.

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