Lo Galante Inversiones

Una empresa de Orihuela patenta un dispensador de gel solar y antivandalismo

El dispositivo se acciona por un sensor infrarrojo para evitar todo contacto del usuario y está pensado para su instalación en las calles y los espacios públicos

Un usuario prueba el dispensador de gel hidroalcohólico SensoDrop. /E3

La empresa de Orihuela Lo Galante Inversiones ha patentado un dispensador de gel hidroalcohólico que funciona con energía solar y está blindado contra actos vandálicos, para su utilización en las calles y espacios públicos. El dispositivo dispone de un altavoz para la grabación de mensajes y en el futuro ofrecerá también datos sobre su uso -cantidad de veces utilizado y en qué franjas horarias- a través de una app de móvil.

Estos aparatos van a formar parte del paisaje urbano de las ciudades. Accesos a los centros escolares, hospitales, centros de salud, plazas, parques y jardines, calles de grandes tránsitos peatonales, fábricas, universidades, campos de fútbol, centros comerciales, cementerios, cines y teatros e iglesias y centros de culto…, pueden ser emplazamientos idóneos para estas máquinas higienizantes“, ha explicado José Vicente Escudero, gerente de la compañía.

Entre sus características técnicas, SensoDrop dispone de un panel solar orientable, altavoz para mensajes programables, cerradura reforzada, salida de gel con sensor de manos accionado con servomotor, fijación antirrobo, personalización (colores y diseño) y 50 litros de capacidad (2 bidones de 25 litros). El exterior de estos aparatos puede tematizarse o personalizarse con las imágenes corporativas de los municipios o de las empresas que los compren.

Algunas ciudades como Orihuela ya han adquirido dispensadores de hidrogel (la primera de la Comunidad Valenciana) para situarlos en puntos con gran tránsito de personas. “Como la de la capital de la Vega Baja, hay administraciones públicas que han entendido la importancia de que la ciudadanía tenga un acceso fácil, cercano, cómodo, rápido y seguro a estos dispensadores higiénicos sanitarios, un servicio, además, que debe ser público, universal y gratuito“, ha resaltado Escudero.

Su pronóstico es que esta nueva concepción de la higiene pública, surgida por la Covid-19, va a arraigarse entre la población a partir de ahora, con independencia de si se produce una nueva pandemia o no.

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La máquina está fabricada con materiales resistentes para prevenir actos vandálicos. /E3

La fabricación del dispensador se ha concebido como una “pirámide invertida” en la que la seguridad para el usuario se sitúa en lo mas alto, según Escudero. Por eso, la dispensación del gel hidroalcohólico se lleva a cabo sin contacto ni manipulación del usuario, a través de un sensor infrarrojo. Asimismo, se ha dotado a Sensodrop con una gran capacidad de sus dos depósitos, con hasta 20.000 dosis antes de su reposición, con la sostenibilidad de la instalación gracias su versión fotovoltaica, un diseño “discreto” que no distorsiona estéticamente con el entorno y unos materiales robustos antivandálicos.

Donación contra la Covid-19

La empresa que ha patentado el SensoDrop se ha comprometido a destinar el 1% de los beneficios que obtenga con la comercialización de este sistema sostenible a la investigación contra la Covid-19, se ha comprometido Escudero, quien ha resaltado la gran cantidad de plástico que puede ahorrase con este sistema y, por consiguiente, sus beneficios para el medio ambiente.

De momento, está fabricando varios modelos de dispensadores adaptados para exteriores e interiores y con tres sistemas de propulsión: con energía solar, con baterías y conectados a la red eléctrica. En el caso del modelo solar, se carga en unas seis horas con una batería de 3000mAh con autonomía de dos días y tiene un indicador luminoso de depósito vacío cuando se agota el gel.

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