Revista Economía 3

Mo Salinas Monastrell 2016

Los viñedos de los que nace Mo Salinas Monastrell son esenciales para entender lo que transmite en copa

Foto: Vicent Escamilla

Mo Salinas Monastrell es un magnífico ejemplo de ese concepto tan manido en el sector vitivinícola de la calidad/precio. Un vino de factura técnica impecable, capaz de transmitir con nitidez su origen en copa por un precio irrisorio. Un gran éxito de la ¿joven? bodega Sierra de Salinas (inaugurada en 2006 en Villena, con viñedos a 650 metros sobre el nivel del mar), integrada desde 2013 en el grupo vitivinícola de la familia Miñano Gómez (MG Wines), donde, además de la autóctona y predominante Monastrell, cultivan otras tintas como la Cabernet Sauvignon, Garnacha Tintorera y Petit Verdot.

En esta ocasión, llenamos la copa con la añada 2016 de este vino alicantino, elaborado en más de un 85 % con Monastrell de más de 20 años y complementado con Cabernet Sauvignon y un punto de Garnacha Tintorera (Alicante Bouschet). Es un semicrianza, pues su paso por barrica de roble (francés en este caso) es de tan solo cuatro meses, sin pretensiones y es ahí donde radica su fuerza: es humildemente atractivo y resultón.

De brillante color rojo granate, con ribete evolucionado pero todavía con algún reflejo morado. La lágrima que cae lenta por la copa anuncia potencia alcohólica. De elegante capa media/alta. Es un vino muy fragante en nariz, con marcados balsámicos (eucalipto, regaliz) y ahumados. Notas de alcohol dulce, que no molestan. Pronto sale la fruta madura, casi en compota, es fruta roja (ciruelo) y notas de uva pasa y arrope. Asoma alguna flor azulada. Su paso por roble y el aporte del Cabernet Sauvignon se traduce en un buen abanico de aromas de especias (también en su versión más dulce: pimienta, clavo, comino).


Puedes leer la ficha completa de la Cata de Vicent en la REVISTA ECONOMÍA 3

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