Reinventar los ODS 2030 tras el Coronavirus

Fundador
Agliata RSCompany

El común enemigo de toda la humanidad debe unir a toda la humanidad contra el enemigo común. Ha tenido que venir un virus maldito y globalizado para que nos demos cuenta de que carecemos de una organización supranacional que ayude a los humanos a solucionar sus problemas. En la era de la globalización (económica), estamos siendo testigos de actuaciones sanitarias proteccionistas de los diferentes países y asistiendo boquiabiertos a la descoordinación de las entidades supuestamente aglutinadoras de intereses nacionales, como la Unión Europea, la mayor de las ridículas.

Vivimos en un completo desastre organizacional de la Tierra. Tenemos el planeta por barrer y solo un barrido ético, si somos capaces, va a solucionar esto. Los ODS pretendían ser la guía de los cambios para ese nuevo contrato social autoimpuesto por los humanos, pero necesitamos darles una vuelta, visto lo visto.

Sugiero cambiar el orden, si entendemos que la numeración atendía a la importancia de las acciones. El ODS 17 debería pasar a ser, sin duda, el objetivo número 1 a partir de ahora. Las alianzas para lograr los objetivos de la humanidad deberían ser el motor de
todo. A las pruebas me remito para demostrar que sin esta coordinación poco vamos a solucionar en el futuro.

Junto con el 17, en un podio imaginario, considero que la base de la vida futura debería estar también sustentada por el ODS 3, Salud y el Bienestar, y por la Producción y el Consumo Responsable, el ODS 12. Hoy en día, las industrias farmacéuticas pasan por ser la Bastilla de la revolución que nos vamos a encontrar en breve. Ningún humano atrás jamás sin medicamentos o tratamiento médico que asegure su salud y su bienestar debería ser un epígrafe escrito en todas las plazas de los pueblos y ciudades del mundo.


Las alianzas para lograr los objetivos de la humanidad deberían ser el motor de todo. A las pruebas me remito para demostrar que sin esta coordinación poco vamos a solucionar en el futuro.

La investigación farmacológica debe estar al servicio de los humanos y no del mercado. Se trata de una consideración que debe regir también la producción y consumo: las marcas van a entrar en una lucha épica por entrar en nuestra mente por productos o servicios éticos y los consumidores van a reconocerlo descaradamente. Estamos viendo un derroche de compromiso de todas las marcas que continúan activas en el mercado pese al coronavirus. Es solo el principio de una nueva era de valores comerciales y misiones/visiones renovadas.

El ODS 11, Ciudades y Comunidades Sostenibles, debería pasar a ser el objetivo 4. Los asentamientos humanos, tengan la dimensión que tengan, deben saber hacia dónde van, quiénes son y qué quieren ser en los próximos años. Deben definir cuáles son sus valores fundamentales del mismo modo que lo hacen las marcas. Tienen que adoptar valores globales y combinarlos con los problemas y retos locales. Grandes urbes españolas como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao… han de proponerse su papel en la consecución de objetivos humanos. No hablo de los programas políticos coyunturales.

Hablo de la definición sine die del espíritu ético de la ciudad. El objetivo 10 de Reducción de las Desigualdades para mí debería pasar al quinto lugar con una ampliación de su fin para incluir también “el amparo a los ancianos”. Caminamos hacia una sociedad terrestre envejecida y longeva que va a necesitar muchísima ayuda y apoyo que mitigue su reducción o incapacidad física, económica o, simplemente, de soledad.

poster-ODSEducación de Calidad e Igualdad de Género, ahora en cuarto y quinto puesto respectivamente, retrasarían sus puestos al sexto y séptimo lugar en este nuevo ranking. La educación es básica para la especie humana. Debemos compartir un estándar educativo terrestre lo antes posible, que suponga un porcentaje fijo mínimo de contenido académico, sin limitaciones geopolíticas y que articule valores comunes para los terrícolas sin que importe el lugar donde residas. Dentro de esa educación debe prevalecer la igualdad de genero, por supuesto, y también otra igualdad que va vinculada a la necesidad de los humanos de relacionarse con otros miembros de su especie y que desarraigaría a las personas de sus vicios ancestrales: el derecho a la movilidad.

En la era de comunicación digital, todos los humanos deben salir de su habitat natural para conocer y relacionarse en persona con otros. Se trataría de encuentros humanos por el mero hecho de serlo, en los que compartir valores, necesidades, inquietudes, retos… La llamaré Participación Humana.

En las pocas semanas de confinamiento que llevamos se ha demostrado que ha bajado alarmantemente la polución del planeta. Sí, a mí me produce alarma que en tan poco tiempo se desmoronen los niveles de contaminación. ¿Qué son dos semanas de parón de la vida? ¿Tan poco cuesta reducir el efecto nocivo de los humanos de su actividad diaria?

Por favor, hay que ver cómo integramos, cuando llegue la vida normal, estos parones para que el planeta respire. Daremos entonces respuesta más rápidamente a los objetivos 6, Agua Limpia y Saneamiento; 13, Vida Submarina; 14, Acción por el Clima y 15, Acción por
el clima. Estos ODS pasarían a estar ahora en los puestos octavo, noveno, décimo y undécimo.

Retrocedamos de nuevo al ODS 7 del listado actual: Energía asequible y no contaminante, que situaríamos ahora en duodécimo lugar.  Seguido del ahora 9, Industria, Innovación e Infraestructura, que pasaría a ser el objetivo 13. Nadie ya, afortunadamente, pone en duda estas cuestiones, necesarias para el planeta por un lado e innatas en el cerebro humano, por otro, como es la innovación y también la existencia de una seguridad jurídica mundial para el progreso y la creación a través del 16, Paz, Justicia e Instituciones Sólidas, que resituamos ahora en el puesto 14.

Para los tres últimos lugares del nuevo listado de los ODS tras el paso del Coronavirus dejo los actuales ODS 1, Fin de la pobreza; el ODS 2, Hambre Cero y el 8, Trabajo Decente y Crecimiento Económico. Vamos a darles la vuelta y cambiarles el título. El 15 sería Trabajo para la Humanidad; el 16, Alimentación para todos y el último y más importante como colofón y suma de todos los anteriores: Comienzo de la Riqueza Humana. Y que cada ser humano elija en qué consiste su riqueza y cómo compartirla con el resto de la especie tras lo que estamos viviendo.

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